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jueves, 31 de mayo de 2012

miércoles, 30 de mayo de 2012

Vigencia del pensamiento de Juan Bosch


Vigencia del  pensamiento de Juan Bosch

James D. Cockcroft

Quisiera comenzar mi apreciación del pensamiento de Juan Bosch con dos citas de poetas bien conocidos en Nuestra América, como la llama José Martí. Estas líneas de poesía tienen que ver con el ideario y la praxis de Juan Bosch.
La primera cita es del poeta salvadoreño Roque Dalton: “Los muertos están cada día más indóciles”. Así es hoy, y se manifiesta en las luchas e insurrecciones populares de los movimientos sociales. Juan Bosch está más indócil que nunca, y su pensamiento es aún más relevante que antes.
La segunda cita es del poema “Homenaje a Clase Media” por el recién fallecido poeta uruguayo Mario Benedetti, ¡presente!
Clase media, Media rica, Medio culta
Entre lo que cree ser y lo que es
media una distancia medio grande
Desde el medio mira medio mal
a los negritos, a los ricos, a los sabios
a los locos, a los pobres
Si escucha a un Hitler medio le gusta
y si habla un Che medio también…
Así, medio rabiosa se lamenta (a medias)
de ser el medio del que comen otros
a quienes no alcanza a entender
ni medio
En varios escritos de Bosch como “Crisis de la democracia de América en la República Dominicana”, “Composición social dominicana”, “Clases sociales en República Dominicana” y “La pequeña burguesía en la historia de la República Dominicana”, se ve la vigencia de su análisis de las clases medias que profundizan y dan sustancia a la perspicacia graciosa de Benedetti. Ni Bosch ni Benedetti tuvieron ilusiones en cuanto al carácter confiable de aquellas clases intermedias tan confundidas y oportunistas, ubicadas entre las dos grandes fuerzas de la historia moderna, el proletariado y la burguesía… y siguiendo los más poderosos en cada momento.
Poco después de la ocupación militar estadounidense y la heroica resistencia del pueblo dominicano en 1965, Bosch introdujo varios conceptos originales en el análisis de los problemas de la economía, política y desarrollo de Nuestra América que nos quedan hoy día como valiosísimas herramientas. Algunos fueron y siguen siendo controversiales. Dos de éstos fueron “la dictadura con respaldo popular” y “el Pentagonismo, sustituto del imperialismo.”
A mucha gente, la palabra “dictadura” le puede resultar chocante, pero cuando se le explica en el contexto de lucha de clases comienza tener cierto sentido. “Dictadura con respaldo popular” se hace eco de la frase de Marx y Engels “dictadura del proletariado”. De la misma manera surge como una respuesta necesaria al conflicto de las dos grandes clases sociales del sistema capitalista, en el cual la dictadura de la burguesía o “la oligarquía” apoyada por sus aliados extranjeros debe ser tumbada por las clases populares y en un período de tiempo reemplazada por una “dictadura” popular para defender la victoria del pueblo contra los ya “ex dictadores”.
Bosch creyó en la democracia, pero una democracia verdadera con justicia económica y social. Su propia experiencia política le enseñó que los trujillistas y neo trujillistas, la oligarquía dominicana, y su aliado principal del norte, es decir, el imperialismo yanqui, prohibían una transición democrática hacia una verdadera democracia. Para “democratizar la democracia,” una creciente demanda de los movimientos sociales hoy por hoy, hay que establecer suficiente poder popular para vencer al enemigo y transformar la sociedad. Ese fue el contexto que confrontaba Bosch cuando elaboró su idea de una “dictadura con respaldo popular”.
A la vez, Bosch entendió y escribió bien (por ejemplo en su obra “El Estado, sus orígenes y desarrollo”) del papel del Estado en todos aspectos de la lucha de clases. El Estado siempre representa los intereses de la clase dominante. Por eso, si las fuerzas populares conquistaran el poder del Estado habría que fortalecer ese poder en el interés de las grandes masas. Ese fortalecimiento es necesario para democratizar la limitada democracia anterior, a través de la introducción del poder popular, la llamada “democracia participativa”.
Por un lado, una fuerte defensa del pueblo y sus intereses por parte del Estado (“dictadura”), y por otro lado, una creciente participación popular y servicio del Estado al pueblo, o sea “respaldo popular”. Bosch, como Hugo Chávez, Evo Morales y otros pensadores contemporáneos, se dio cuenta de que todo esto no se podría lograr sin la introducción de profundos cambios económicos y culturales, o sea un nuevo sistema no capitalista, un socialismo democrático y humanista, entendido e implementado en formas apropiadas de cada sociedad o nación.
La experiencia política y la evolución ideológica de Juan Bosch le llevaron a estudiar aún más los pensamientos de grandes intelectuales de Nuestra América y, desde luego, el marxismo. La Revolución Cubana y las ideas de Fidel Castro le inspiraron. Terminó su gran obra “De Cristóbal Colón a Fidel Castro. El Caribe, frontera imperial” con el pronunciamiento de la ruptura de la frontera imperial estadounidense con la victoria del pueblo cubano en Playa Girón el 19 de abril de 1961 y el comienzo de una “etapa de luchas más duras, más desenfrenadas”. En la opinión de su nieto José Stefan Bosch, respondiendo a una pregunta en este salón ayer, Don Juan perdió cualquier restante esperanza por una democracia dentro del capitalismo y un camino pacífico y electoral a la democracia en 1973, después del golpe militar en Chile que mató o hizo desaparecer a miles de personas y produjo el asesinato del “compañero Presidente” Salvador Allende, cuyo centenario honramos el año pasado.
Su aprendizaje del imperialismo, que vivió en su propia sangre, le condujo a introducir el concepto “el Pentagonismo, sustituto del imperialismo.” Otra vez un concepto chocante. Y otra vez da en el blanco, porque fue y es precisamente la poderosa y bien financiada máquina de guerra del Pentágono de Estados Unidos la que ha estado bloqueando la democracia en Nuestra América durante más de medio siglo de invasiones y guerras sucias que no han terminado y ahora se extienden a todo el globo en un auténtico proceso de globalización del Plan Cóndor. La prueba de la vigencia de este nuevo y original énfasis boschiano del papel del Pentágono en el desarrollo del imperialismo contemporáneo es bastante evidente en las recientes guerras de “shock and awe”.
Debo aprovechar la oportunidad de publicar esta ponencia en un libro planeado por la Comisión Nacional Centenario Juan Bosch para hacer hincapié en el significado del golpe militar en Honduras que ocurrió durante la mañanita del día después de la ponencia, el 28 de junio de 2009. El golpe, una gravísima amenaza a toda Nuestra América, fue infelizmente una prueba más de lo apropiado del concepto boschiano “el Pentagonismo”. He escrito en otros lugares de aquel golpe y de la historia de Honduras, un país conocido desde el decenio de 1980 como “una república del Pentágono”. [1]
Claro que el imperialismo tiene muchas formas y combinaciones de formas de operación, como hemos visto en los últimos días cuando el gobierno estadounidense presionó a los presidentes de un centenar de naciones para que no asistieran a una conferencia de prensa de la ONU programada para el fin del mes en Nueva York. En la conferencia de prensa habría sido presentado y discutido un plan alternativo a lo del G-20 para manejar y resolver la crisis económica mundial. El documento de parte de 120 naciones fue preparado por muy distinguidos expertos bajo el mandato del presidente de la Asamblea General, Miguel d’Escoto. Se dice que Hugo Chávez fue el único presidente que aceptó la invitación a Nueva York.
Lo que sostiene estas formas y combinaciones de formas del imperialismo yanqui en nuestra época, desde tales presiones “diplomáticas” hasta incidentes del “golpismo” militar o electoral, es precisamente el poder militar, o sea el Pentagonismo, sin el cual ningún esfuerzo imperialista podría dar resultado. El imperialismo estadounidense sigue más bélico e intervencionista que nunca. La amenaza militar ha crecido mucho. Se manifiesta en el envío de la Cuarta Flotilla a las aguas latinoamericanas y el presupuesto reciente del Pentágono de 46 millones de dólares para el desarrollo de la base militar en Palanquero, Colombia, para “operaciones de contingencia” en América Central y Sudamérica. Así que se puede resumir el Pentagonismo actual como militarización y guerras sin fin, más destructivas que  cuando Don Juan lanzó su conceptualización.
Cómo otros ponentes en esta celebración del centenario de Juan Bosch han explicado bien, Don Juan fue muy martiano y bolivariano. Fue patriota en el sentido martiano. Es decir, defendió la patria como defensor de la humanidad y toda Nuestra América, como lo hacen los Cinco héroes cubanos secuestrados hace 11 años y encarcelados y torturados en las cárceles estadounidenses. [2]
Bosch fue internacionalista. Como Simón Bolívar, José Martí y Ernesto “Che” Guevara, pasó tiempo en varios países de Nuestra América y consagró su vida a la batalla contra la dominación de Estados Unidos. Llevó sus excepcionales talentos literarios e intelectuales al mundo político en una lucha por la liberación de su país. Trató de educar a su pueblo.
Durante este encuentro hemos hablado mucho de la ética y su valor en la política, de cómo Don Juan lo personificó en su vida. Se destaca la manera en que Don Juan practicó ciertos principios martianos, por ejemplo:
·         Comportarse a favor del respeto de los principios éticos y la justicia social
·         Ser honesto consigo mismo y siempre decir la verdad a los pueblos y sus vecinos
·         No temer en buscar la utopía universal del hombre (se dice que Don Juan leyó 21 veces El Quijote de Cervantes)
·         Ser políticamente activista, aprendiendo a “convertir los reveses en fortuna”
·         Arraigar el corazón en la patria que es la humanidad
·         Defender la soberanía nacional, siempre consultando, antes de todo, el interés humano
·         Entender las amenazas desde el imperio del Norte y dedicar la vida a vencerlas
·         Reconocer que “trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”
Bosch dijo “Si no llego a ver por mí mismo la liberación de este pueblo, la veré a través de mis ideas”. Para honrar ese sentimiento, debo concluir esta ponencia insistiendo en que, como he dicho frecuentemente en Cuba en cuanto a Che Guevara, para ganar las batallas de ideas y la liberación de nuestros pueblos hay que enseñar a nuestras juventudes las ideas de sus libertadores, de sus apóstoles, de sus maestros, pues. Es vergonzoso que haya poca enseñanza del pensamiento del Che en las escuelas y universidades cubanas o de Don Juan en los centros de estudio dominicanos. ¡Ojalá que uno de los resultados de este encuentro informativo será una campaña inmediata para llevar a cada rincón de la República Dominicana y a otros países los escritos y pensamientos de Juan Bosch, la historia de su vida y su ejemplo, y la de otros grandes pensadores de Nuestra América!
 “El destino de cada uno está en la educación que se le haya dado. Para que su conducta sea buena, el hombre tiene que ser mejor educado”.
“Hay que educar al hombre para que respete las leyes. Sin leyes no hay sociedad humana, y las leyes sólo tienen valor si cada persona las acepta y las respeta y las hace respetar”. “No es ciudadano el que ignora cuáles son sus deberes y cuáles son sus derechos (…). No puede haber paz donde no hay conciencia cívica y no hay conciencia cívica donde no hay cultura”.
“No podría haber disciplina donde faltara la mística, pero tampoco podría haber mística donde faltara la disciplina, y nadie puede imponer la disciplina allí donde trabajando en una misma tarea cada quien la lleva a cabo como le parece, no como debe hacerse”.    Juan Bosch

martes, 29 de mayo de 2012

CURSO DE FORMACIÓN POLITICA: Modulo #1

¿A dónde y a qué venimos?

Nuestros Objetivos                                                               
En este módulo nos proponemos interrogarnos y reflexionar sobre el sentido de realizar un curso de formación política para los miembros y simpatizantes del M30J y sus organizaciones adherentes.
Además, haremos una introducción a los objetivos y la metodología del curso, para que entre todos y todas tengamos una básica comprensión compartida de a dónde y a qué venimos a este curso.
El profesor Juan Bosch al referirse a los métodos de enseñanza o formación decía: “Sin duda el mejor método de enseñanza o formación en cualquier materia es el que parte de lo simple para llegar a lo complejo, pero es necesario distinguir con claridad que es realmente lo más simple y que es lo más complejo, pues a veces lo más simple es lo particular y lo más complejo es lo general, y a veces lo más fácil de comprender es lo general, no lo particular.
La distinción entre lo simple y lo complejo y entre lo particular y general, y sobre todo la capacidad para distinguir entre lo simple y lo particular, que parecen ser conceptos equivalentes y no siempre lo son, y la capacidad para distinguir entre lo complejo y lo general, que pueden ser en algunos momentos valores opuestos, depende mucho del nivel de conocimientos que tenga la persona que recibe la enseñanza o formación, pero también depende de la libertad mental de quien imparte la enseñanza o la formación.”
Contenido:
1. ¿Por qué un curso de formación política?
 Clima de despolitización. “Analfabetos políticos”
2. La gran contradicción en nuestros países: grandes masas de pobres en un país rico en recursos naturales.
3. ¿Por qué un curso de formación política para las organizaciones populares? El quehacer y el rol de las organizaciones populares en nuestro país.
4. Distintas propuestas de formación política y distinta formas de concebir el rol de la organización popular.
Material de apoyo:
 1. Análisis: movimientos sociales, organizaciones  populares, despolitización.
2. Nuestro Plan de Formación.
 I. ¿Por qué un curso de formación política?
Comencemos planteándonos esta pregunta: ¿Por qué hacemos un curso de formación política? ¿No sería más productivo hacer un curso de crianza de conejos? ¿O un curso de repostería y así aprender a ganarnos unos pesitos? ¿No se nos ha planteado esta pregunta? ¿No te han mirado extrañados tus vecinos cuando les has comentado que vas a participar en un curso de formación política? ¿Tal vez han pensado que te estás metiendo en algún partido político o que alguien está queriendo “lavarte el cerebro” para sus propios intereses?
En tus palabras, explica por qué te has animado a participar en el curso de formación política:   ___________________________________________________________________ ___________________________________________________________________
¿Cómo explicarías a un vecino o vecina la importancia de participar en un curso de formación política? Escribe tus razones que le expondrías.
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Clima de despolitización. Analfabetos políticos.

 Un texto para leer y para pensar…

 El Analfabeto político

 El peor analfabeto es el analfabeto político.
No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de las medicinas, dependen de decisiones políticas.
 El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que son el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales. (BertoltBrecht)
 ¿Qué opinas sobre el contenido de este texto de Bertolt Brecht? ¿Cuál es el riesgo de que tengamos un “alto índice de analfabetismo político” en nuestros barrios y en nuestro país?
 Como vemos reflejado en el texto de Bertolt Brecht, existen dos grandes formas de entender lo que es POLÍTICA:
 Una, que nos afecta y compromete a todos:
Política como el conjunto de asuntos de orden público; los asuntos relacionados con la colectividad organizada.
Otra, la política como oficio o “profesión”
De algunas personas “especializadas” (por estudio o por actividad persistente) en quienes solemos “delegar” nuestra confianza para administrar los asuntos de la colectividad.
El texto en cuestión insinúa que nuestra falta de conocimiento y compromiso con la Política (entendida de la primera forma) engendra la corrupción de los políticos (segunda forma).
Juan Bosch al referirse a estos vividores de la política decía:”(…)La gente que aspira a gobernar y a ganar sueldos altos que se le pagan con dinero del pueblo no pueden llegar a puestos importantes para aprender mediante la práctica a resolver los problemas del país. Los que hacen eso son unos irresponsables, pero además unos vividores que engordan con la sangre de las mujeres y los hombres y niños de este país y merecen el repudio más enérgico de todos los dominicanos.”
El clima que respiramos actualmente en nuestra sociedad es un clima de mucho “a-politicismo” o “des-politización”. Ello no es una casualidad. Existen algunas explicaciones para este hecho:
• Durante las dictaduras militares en Latinoamérica (años 60, 70 y 80)
Y gobiernos conservadores; y, las clases dominantes divulgaron por todo lado la idea de que “la política es sucia”; con ello justificaban un orden autoritario. Se decía que hacer política era el afán de unos cuantos “flojos y revoltosos comunistas”. En nuestro país, específicamente, se hablaba de “orden, paz y trabajo”. Los que promovían la reflexión crítica de los asuntos públicos eran declarados enemigos del Estado y eran perseguidos, encarcelados, desterrados o incluso asesinados (en el gobierno de los 12 años de Balaguer 1966-1978).
• En los años 80 y 90 aparecen las “democracias” junto con el modelo Neoliberal. Democracias controladas por las clases dominantes y grupos elites y un modelo económico basado en el individualismo que sobrepone el capital al trabajo. Nuestras organizaciones populares sufren el vapuleo del modelo neoliberal.
Muchos de nosotros y nosotras más jóvenes hemos nacido en estos años neoliberales, posteriores a los gobiernos autoritarios y conservadores. Desde muy pequeños hemos respirado este clima de despolitización o de ignorancia y prejuicios frente a lo político. Análogamente a lo que sucede en la sociedad, en los colegios y universidades se ha estigmatizado a quienes piensan y actúan críticamente. Paralelamente, se ha reducido la concepción y la práctica de política a los acontecimientos electorales, favoreciendo más un clima de ignorancia política y la creación de pequeños círculos de “especialistas” de la política que con frecuencia han acabado –como empezaron- sirviéndose de los recursos y beneficios colectivos en provecho propio.
Describe una experiencia tuya relacionada con lo que acabas de leer en estetexto.____________________________________________________________________.
Existen, pues, muchas formas de “analfabetismo”. Una de ellas es el
“analfabetismo político”, un mal que no es necesariamente propio de los sectores sociales pobres. Es una enfermedad que afecta también
–Y a veces con mayor virulencia- a los sectores de clase media y alta,
Quizás  porque el analfabetismo político es concomitante con los intereses de quienes quieren que “todo siga igual”: los ricos sigan siendo más ricos y los pobres más pobres.
 Pero, más allá de la metáfora, preguntémonos: ¿Qué consecuencias trae el “analfabetismo político”? ¿Qué peligros tiene para los sectores sociales empobrecidos? A nuestro entender, la falta de conocimiento y actitud crítica frente a los temas de orden público llevan a que las desigualdades sociales persistan y se siga configurando la sociedad y el Estado a partir de los intereses de los sectores dominantes. El analfabetismo político responde a una intencionalidad de los sectores dominantes. A ellos más que a nadie les interesa que “la pobreza no tenga pensamiento propio”. No es mera casualidad, por ello, que en tiempos neoliberales se haya hablado tanto de “erradicar” la pobreza y hayan corrido tantos chorros de tinta para escribir planes de eliminación o disminución de la pobreza.
Tampoco es casual que hayan sido los sectores dominantes los autores de esos planes.
Para los ricos es un imperativo despolitizar el tema de la pobreza. El pobre domesticado (objeto de asistencia y caridad social) no representa un peligro. Sin embargo, quien sí representa una grave amenaza para el sistema dominante es el pobre con pensamiento propio sobre su situación de pobreza, el pobre organizado y movilizado. ¿No se ha demostrado acaso la vulnerabilidad del modelo neoliberal a partir de los pobres organizados y movilizados de manera autónoma?
Para los ciudadanos, es necesario crear espacios de diálogo y reflexión crítica sobre las causas de su propia situación de pobreza; y a partir de ello organizarse y movilizarse para construir estructuras sociales, económica y políticas alternativas.
Nota: Para informarte y profundizar más el tema puedes acudir al material de apoyo que aparece al final de este módulo.
II. La gran contradicción en nuestros países: grandes masas de pobres en un país rico en recursos naturales.
Observa y explica, según tu parecer, el significado de las siguientes imágenes…
¿Alguna vez te has preguntado por qué existe tanta pobreza en nuestro país? ¿Por qué tanta pobreza en un país con tantos recursos naturales? Abundante riqueza de recursos naturales y grandes masas de población en pobreza extrema. Esta es una evidente contradicción, sobre la que se levantan algunas respuestas posibles:
1°) Somos pobres por una fatalidad del destino o por castigo de Dios o de los dioses y diosas.
2°) Somos pobres porque somos flojos y flojas.
3°) Somos pobres porque no sabemos aprovechar con inteligencia las oportunidades que la economía nos brinda. Nos falta imaginación y creatividad.
4°) Somos pobres porque somos viciosos y demasiado derrochadores. Ello va asociado a viejas costumbres de fiestas y jergas que no nos permiten progresar.
5°) Todas las posibilidades anteriores juntas: somos pobres porque, además de flojos, ello tiene sus causas en una forma de ser arraigada en nuestra “idiosincrasia”, resultado de nuestro mestizaje cultural y nuestro subdesarrollo.
 6°) Existen estructuras y mecanismos económicos y políticos que nos empobrecen más y más.
¿Estás de acuerdo con estas posibles respuestas? ¿Con cuál de ellas estás de acuerdo y con cuál en desacuerdo? Piensa y explica tus razones a favor o en contra de estas afirmaciones.
A lo largo de este curso trataremos de profundizar preguntas como las que provoca esa contradicción (¿Por qué seguimos siendo pobres, teniendo tantos recursos naturales?) y trataremos de encontrar respuestas de manera clara y profunda. Este proceso lo haremos partiendo de nuestra propia realidad, mejor dicho de nuestras diversas realidades de pobreza, en nuestros barrios, en el campo, en nuestras familias,…  La pobreza no es una fatalidad del destino ni el resultado del castigo de Dios. Ni es el resultado de nuestros vicios y flojera. Existen estructuras y mecanismos que producen la pobreza. Pero este es, repetimos, el tema que desarrollaremos a lo largo de todo este curso.
Mientras tanto, conviene que recordemos y nos planteemos tres preguntas que articularán todos nuestros talleres:
III. ¿Por qué un curso de formación política para las organizaciones populares? El quehacer y el rol de las organizaciones populares en nuestro país.
1. ¿Dónde estamos los sectores populares? ¿Cuál es nuestra situación real? Es decir, cuando alcanzamos una conciencia real de nuestra situación en el país, ¿Cómo podemos caracterizarla?
2. ¿Por qué estamos como estamos (en situación crónica de pobreza)?
3. ¿Hacia dónde queremos ir? ¿Qué proyecto alternativo de país vislumbramos?
Dando un paso adelante, es necesario preguntarnos: ¿Por qué un curso de formación política para organizaciones populares? ¿Es función de las organizaciones populares la acción política? ¿No es tarea exclusiva de los partidos políticos? ¿Qué tipo de acción política les correspondería a las organizaciones populares? ¿No sería más urgente y útil para nuestras organizaciones un curso que nos enseñe a producir algo para generar ingresos y mejorar nuestro nivel de vida?
“(…)La creación de conciencia acerca de los problemas que afectan a las mayorías dominicanas es una de las maneras de ir educando políticamente a las grandes masas; es un forma de ir desarrollando su conocimiento de los hechos que les afectan, lo que equivale a decir que es uno de los métodos que debe seguirse para proporcionarle a nuestro pueblo una conciencia política de la cual carece, y como carece de ella, es una víctima fácil de los logreros, oportunistas y charlatanes políticos que tanto abundan en este país.” (Vanguardia del pueblo No.395, p.4.1983).

Trabajo grupal: Dialoguen sobre las anteriores preguntas. Traten de sintetizar y escribir sus repuestas.

En nuestro país, las organizaciones populares han jugado un rol muy importante en los procesos de transformación histórica.
En el siglo pasado, la revolución de abril 1965 estuvo precedida y empujada por movimientos populares –en el campo y en la ciudad- que proclamaban restaurar  la constitución de 1963, del profesor Juan Bosch, constitución que fue la causa principal que motivo que los grupos dominantes y conservadores dieran el golpe de estado contra el gobierno democrático y progresista del profesor Juan Bosch de 1963.
Años más tarde, en el gobierno de los 12 años de Balaguer, el movimiento sindical y social siempre mantuvo  junto a sus reivindicaciones, la lucha por un nuevo modelo de economía. La lucha contra el alto costo de la vida, el salario mínimo vital o la liberación de los presos políticos siempre estuvo acompañada por postulados de alcance estructural como la… y la propuesta de un nuevo modelo económico con participación de todos los sectores y grupos organizados de la sociedad.
Es importante que caigamos en cuenta que la dimensión política del accionar de las organizaciones populares se produce cuando ellas reflexionan y toman una posición sobre temas de alcance nacional, provincial o regional.
¿Cuáles son las condiciones básicas para que se produzca este accionar genuinamente político de las organizaciones populares?
Este hecho se hace evidente cuando:
 1) Las organizaciones se animan a decir su palabra a partir de su propia situación de falta de oportunidades y exclusión.
 2) La reflexión crítica que las organizaciones populares y ciudadanos comprometidos con las mejores  causas de la nación hacen de su propia realidad vaya al fondo de las causas y no se contenta con una mirada a los efectos solamente.
Estas son condiciones básicas para que el movimiento social profundice su acción y reflexión hacia una dimensión genuinamente política. Es decir, estas condiciones significan que las organizaciones dejan de ser manejadas por instancias de poder dominante, y adquieren un rol propio, nacido de la conciencia de ser ellas quienes recogen y articulan la aspiración popular por un cambio en las estructuras económico-políticas del país. A partir del “atrevimiento” de decir su palabra, van a las causas profundas de su situación. Se convierten en sujeto social y político, dejando de ser objeto manejado por los sectores dominantes.
Es verdad que también en muchas ocasiones, a lo largo de la historia del país, las organizaciones populares fueron manipuladas por intereses grupales y clases elites. En ello podemos darnos cuenta que el rol genuinamente político de las organizaciones populares se distorsionó por cuanto no alcanzaron a construir una conciencia colectiva de cambio estructural desde la perspectiva del movimiento social y popular.
Entre las causas para esta distorsión está el protagonismo de una parte del liderazgo político nacional por encima de las bases. Pero este es un tema que profundizaremos más adelante, en los módulos del Taller de Fortalecimiento de la Organización Popular (TFOP).

En síntesis:

Nadie mejor que las personas de sectores empobrecidos puede hablar con propiedad sobre la pobreza y sus causas. Ello se hace evidente cuando su palabra es propia y no “patrocinada” o “apadrinada” por sectores interesados. Cuando las organizaciones populares elaboran su propio pensamiento y acción, alcanzan una dimensión genuinamente política que abre perspectivas de futuro para el conjunto del país. Ello se produce cuando la lucha social de los sectores populares emerge desde la conciencia de su dignidad de ser personas humanas con derechos y participación.
La acción política es propia de las organizaciones populares, en cuanto la razón de organizarse es la lucha por sus intereses de clase, los intereses de los sectores populares.
La acción política en las organizaciones populares no es, por tanto, una desnaturalización de ellas. Al contrario, ese hecho representa un gran desarrollo en la reflexión y la conciencia de su auténtico rol histórico.
Su aporte a la historia del país tiene un alcance político.
“La filosofía puede ejercerse en la cabeza de una persona, pero la política solo puede hacerse en medio de la sociedad. Por esa razón la política es una ciencia (y también un arte) que se realiza en el tiempo humano, en el de los hombres y las mujeres; y a lo largo del tiempo la suma de los hombres y las mujeres han dado tanto cambios y tan grandes que el que no se dé cuenta de que los cambios sociales se producen en el seno de la historia no puede dedicarse a la política con éxito porque nunca comprenderá lo que pasa alrededor suyo.” (Juan Bosch, el partido: concepción, organización y desarrollo, p.74.).
Si bien una organización popular es distinta a un partido político (sobre este tema reflexionaremos con mayor profundidad en los talleres del (TFOP), ello no quiere decir que las organizaciones populares no tengan un rol y una acción política. Sus objetivos y forma de acción política son distintos a los de los partidos políticos. A diferencia de éstos, las organizaciones populares no tienen una estructura vertical-jerárquica, ni se proponen en primera instancia tomar el poder político como fin en sí mismo. Ellas parten de iniciativas autónomas que recogen los problemas y expectativas de los sectores sociales empobrecidos y excluidos. Su rol es la organización de los sectores empobrecidos en función de la lucha autónoma por sus intereses. En ello adquieren una dimensión política, puesto que los mecanismos que producen el empobrecimiento de los sectores populares tienen una dimensión política, responden a decisiones y orientaciones políticas del Estado y de las clases dominantes.
La despolitización del rol de las organizaciones viene de programas de sectores de poder, a  quienes no les interesa que los pobres piensen y actúen con visión grande, con visión política, con visión estructural de los problemas y de las soluciones para la pobreza de los sectores populares.
 IV. Distintas propuestas de formación política y distinta formas de concebir el rol de las organizaciones populares y el movimiento social.
Si existen distintas maneras de entender y practicar la política, por tanto existirán también distintas maneras de plantear procesos de formación política. En este módulo de introducción a nuestro curso de formación política “Otro país es necesario” es conveniente que aclaremos cuáles son las características y el sentido de nuestro curso.
En relación directa con nuestra comprensión del rol de las organizaciones populares, planteamos un programa de formación política que tiene las siguientes características:
Protagonismo de la comunidad, del grupo. Partimos del convencimiento de que el protagonista en el proceso de formación es el grupo y no sólo personas individuales; la organización y no los individuos aislados. Por eso nuestro curso no es un curso de formación de “líderes” individuales.
Creemos que eso está bien para otros ámbitos, no para las organizaciones populares de países como el nuestro que tienen un rol eminentemente social y político.
Metodología dialógica y participativa.
Nuestra metodología insiste en el valor del diálogo y la reflexión colectiva. El intercambio entre personas diversas, bajo una problemática común –el pertenecer a sectores populares- es enriquecedor.
 Elaboración colectiva del conocimiento.
En nuestros talleres tratamos de elaborar entre todos, activamente, los conocimientos. Nuestra metodología pretende que sea el grupo el que procese sus conocimientos en un proceso dialógico de debate y reflexión conjunta. Por eso es muy importante el grupo, las personas que conforman el grupo, con toda su diversidad y con toda la riqueza de sus experiencias de vida y con todas sus ideas y sentimientos.
Acción Reflexión Acción.
En líneas generales, la metodología dialéctica que pretendemos emplear en nuestro curso comprende tres pasos:
> Partir de la realidad que vivimos; de lo que acontece en nuestros barrios y comunidades; de nuestras acciones cotidianas. A esta realidad nos acercamos partiendo de nuestras propias experiencias de ella, de nuestra propia vivencia de la realidad.
Encontramos en ella los cuestionamientos más profundos, aquellos que tienen que ver con una problemática común, que nos hace sentir iguales.
> Luego introducimos y reflexionamos con otros elementos de estudio y análisis que nos enriquecen nuestra comprensión de la realidad; tratamos de penetrar en las causas, los procesos y mecanismos que configuran nuestra realidad social.
> Finalmente, con ese conocimiento enriquecido por la reflexión, volvemos a la acción sobre nuestra realidad, para cambiarla.
“(…) La creación de conciencia acerca de los problemas que afectan a las mayorías dominicanas es una de las maneras de ir educando políticamente a las grandes masas; es una forma de ir desarrollando su conocimientos de los hechos que las afectan, lo que equivale a decir que es uno de los métodos que deben seguirse para proporcionarle a nuestro pueblo una conciencia política de la cual carece, y como carece de ella, es una víctima fácil de los logreros, oportunistas y charlatanes políticos que tanto abundan en este país.”      Juan Bosch

Conocimiento para el cambio de estructuras y relaciones.

Por lo anterior, nuestro curso de formación política tiene una intención definida por el cambio de las estructuras y las relaciones que nos oprimen y nos sumergen en la pobreza. Es un conocimiento para el cambio de la situación y no para que nos haga conformistas y pasivos.
Reflexión y acción crítica.
Pretendemos ir a las causas de los problemas. Partimos de la propia realidad que nosotros y nosotras vivimos en los barrios, en las comunidades, pero tratando de profundizar las preguntas que nos provoca vivir como vivimos y soñar como soñamos.
Profundizando en las preguntas que tenemos, llegamos a profundizar en las causas de nuestra situación.
Somos conscientes que existen otras formas de comprender el rol de las organizaciones y, por tanto, otras propuestas de formación política muy distintas a la nuestra. Pensamos que es necesario visualizarlas para poder entender mejor –por contraste- el sentido y las características de nuestro curso. A nuestro entender, existen por lo menos 3 grandes corrientes de formación política que son muy distintas a nuestra propuesta:
“Educación ciudadana”:
Actualmente se habla mucho, por ejemplo, de “educación ciudadana”, “formación en ciudadanía”, etc. Estas propuestas entienden que es necesario “educar” a la gente en normas, leyes y principios relacionados con la convivencia democrática. Su énfasis es la transmisión de los valores de la democracia representativa. Parten del presupuesto –más o menos implícito- de que las democracias occidentales (de cuño liberal) son el modelo a seguir y se trata, por tanto, de educar en los principios, valores y normas de este modelo dirigiéndose a una población que aún no tiene esta “educación ciudadana”. En un contexto de alta conflictividad en la que se encuentran nuestras sociedades latinoamericanas, estas escuelas de educación ciudadana hablan de “educación para la negociación”, “educación para la resolución de conflictos”, etc.
“Formación de líderes”.
También existen muchas propuestas de “formación de líderes”. En esta escuela se enfatiza el desarrollo de los valores y capacidades del individuo como tal: la capacidad de emprendimiento, la competitividad, la capacidad de dominio de grupos, etc. Se pone énfasis en la superación de defectos personales, para desarrollar el “espíritu de superación”. Son frecuentes en esta escuela frases como: “Todo depende de ti”; “El mundo pertenece a los triunfadores”, etc. En esta forma de entender la formación política, la comunidad o el grupo representan un papel de objeto: son objeto de la acción determinante del líder. Un presupuesto más o menos confesado de esta corriente es que la acción política es tarea exclusiva de algunos “sobresalientes” protagonistas y no responsabilidad de toda la colectividad.
Formación de cuadros partidarios.
Existen también escuelas de formación política en función de los objetivos de un grupo o partido político determinado. En este caso todo el proceso de formación responde a los objetivos y desafíos del partido, que –dada la estructura vertical de los partidos- frecuentemente no son diseñados ni definidos por toda la gente que milita en el partido, sino por las cúpulas o elites dirigenciales.
Nuestra propuesta de formación política tiene, pues, un estilo propio que queremos construirlo juntos.
Aunque recogemos –como has podido ver- muchos elementos de lo que se conoce como Educación Popular, nuestro propósito es construir algo siempre nuevo, con la novedad que ustedes, los y las participantes, aportan a partir de sus experiencias, sus preguntas, sus inquietudes y pensamiento. En este módulo introductorio queremos invitarte a que te involucres en esta tarea. Tu aporte es muy importante.
Nuestra propuesta está estructurada sobre la base de tres ejes, que los presentamos brevemente enseguida:
1) El Taller de Análisis de la Realidad (TAR): que básicamente se propone construir conjuntamente con todo el grupo participantes una metodología de análisis crítico de la realidad, con un propósito destacado: que aprendamos a analizar la problemática concreta de nuestros barrios y comunidades comprendiendo su relación con causas estructurales.
2) El Seminario de Procesos Históricos (SPH): Son 4 seminarios en los que hacemos un repaso crítico de nuestra historia nacional a partir de una mirada a temas estratégicos desde el punto de vista económico y político: el campo, la minería, los hidrocarburos, la diáspora, el turismo.
3) El Taller de Fortalecimiento de la Organización Popular (TFOP): Su propósito es provocar una reflexión crítica sobre el rol de la organización popular en los procesos históricos de cambio social en el país.
Estos 3 ejes son la estructura de nuestro programa y los desarrollamos de manera articulada a lo largo de tres meses, en talleres intensivos que se concentran en 1 semana cada mes. En conjunto, nuestro programa comprende 15 talleres (5 por mes) que corresponden a un similar número de Módulos Educativos. La modalidad de aprendizaje que asume nuestro curso se denomina “Semi-presencial”; esto quiere decir que, además de los talleres presenciales que haremos aquí en el “INSTITUTO DE FORMACION DE CIENCIAS POLITICAS Y DESARROLLO PROFESOR JUAN BOSCH”, ustedes tienen que hacer un trabajo personal en sus casas, con la ayuda de los Módulos escritos. Sólo con una adecuada combinación del trabajo personal (en sus casas) con el trabajo grupal (en los talleres) lograremos los objetivos.
 Elaboración original: Equipo Educación y Equipo Poder Local CEDIB
www.cedib.org
E-mail: educación@cedib.org
Tel. 4257839
Cochabamba-Bolivia.
Elaboración modificada: Equipo Educación M30J
E-mail: movimiento30juniowordpress.com
  “Trabajemos por nuestro pueblo y por América, trabajemos con tesón y con humildad (…). Todos seremos polvo algún día, y de nosotros quedará el recuerdo sólo si le damos a este pueblo y a la América lo que el pueblo dominicano y la América esperan de nosotros. Tesón para la lucha y humildad para recibir la opinión de los adversarios y el juicio de la historia: es lo que les ofrecemos a ustedes”.