Buscar este blog

miércoles, 26 de febrero de 2014

Análisis alternativo a las protestas en Venezuela




Si hemos de creer lo que estamos leyendo y oyendo en los medios de comunicación (1), el pueblo de Venezuela –liderado por las protestas estudiantiles– se levanta contra su gobierno opresivo. Los venezolanos están hartos de la escasez de productos como la leche y el papel higiénico; no soportan el 56 por ciento de inflación, la hipertrofiada delincuencia; y todo esto aunado a un “régimen autoritario” que controla los medios de comunicación. Las cosas van a peor, y simplemente ya no pueden aguantar más. Por eso salen a las calles.
Sin embargo, la verdad es algo diferente. El primer indicio de que lo descrito anteriormente podría no ser la imagen completa de los sucesos podremos encontrarlo en el registro de las elecciones pasadas del 8 de diciembre. En aquel momento, la oposición y la prensa hegemónica (que aborrece al gobierno venezolano) concibieron aquellos comicios municipales como una suerte de referéndum hacia el gobierno. El resultado fue que el PSUV, partido que lidera Nicolás Maduro, triunfó con un amplio margen de diez puntos porcentuales.
Esto sucedió solo hace un par de meses: la inflación ya alcanzaba el 56 por ciento, y la situación económica no era mejor que ahora. Entonces, ¿por qué la mayoría de los venezolanos votaron por el partido de gobierno y sus aliados? Probablemente debido a que no estaban pensando en el debilitamiento de la economía ocurrido el pasado año. Tal vez recordaban que en los últimos 12 años –desde que el gobierno chavista tiene el control de la industria petrolera– Venezuela ha experimentado un gran desarrollo: la pobreza se redujo a la mitad, la pobreza extrema en más de un 70 por ciento, y el acceso a la asistencia sanitaria, las pensiones y la educación tuvieron un exponencial aumento.
Tal vez también apostaron por el partido oficialista porque no confían en los personajes de las clases adineradas, quienes dirigen la oposición derechista. Uno de ellos es Leopoldo López, activo participante en el golpe militar de 2002 contra Chávez. En la actualidad, la oposición está siendo apoyada principalmente por las clases altas. Estas organizaciones civiles y partidistas no ofrecen políticas públicas para la mayoría de los venezolanos de bajos ingresos, y están ahora mismo en las calles exigiendo la revocación de los resultados de las elecciones presidenciales de abril pasado, donde Nicolás Maduro fue electo. Sin lugar a dudas, una extraña demanda para un movimiento “prodemocracia”.
Asimismo, y tal como sucedió en el golpe de 2002, el gobierno de EEUU –que ha financiado a la oposición con cientos de millones de dólares, y tiene asignado para las organizaciones contrarias al régimen 5 millones de dólares en su actual presupuesto federal de 2014– ha indicado claramente que apoya esta estrategia de “cambio de régimen”. Solo hay que recordar que, desde 2002, EEUU ha estado tratando de recuperar el control sobre Venezuela, país que tiene las mayores reservas de petróleo del mundo.
Tampoco podemos olvidar que el 70% de los canales de televisión y radio están aún en manos privadas, y que las televisoras públicas tienen una audiencia de solo el 5.4% del total. De hecho, si hacemos memoria, parece ser que la oposición, glorificada en los medios de comunicación hegemónicos, está intentando implantar una estrategia que, al menos, le dio resultado por unas 48 horas en 2002 (tiempo que duró el golpe de Estado): el plan es mantener un clima de protestas exigiendo la dimisión del gobierno, hasta que se genere el caos suficiente como para establecer un golpe de Estado (el que se intentaría argumentar cosméticamente como correlato de las protestas).
Ahora bien, es cierto que quienes se movilizan presentan quejas legítimas sobre la inflación, la escasez y el crimen. Sin embargo, la tasa de homicidios ha estado bajando desde 2008, y la alta inflación solo ha sido un problema desde alrededor de un año. De hecho, como el Banco Mundial informó, en 2012 la tasa de pobreza en Venezuela se redujo en un 20 por ciento; la mayor caída en América Latina.
El gobierno tiene el deber de resolver los problemas económicos más importantes, pero el intento de generar un marco de posibilidad para derrocar al gobierno no me parece una medida positiva ni justa. Llámenme loca, pero desde que nací vengo escuchando que, en una democracia, los gobiernos se cambian a través de elecciones, y no a través de protestas de la clase dominante.

Nota
1.-En el Perú, el acceso a la información es marcadamente limitado. El 78% de la prensa escrita está en una sola mano, y la tenencia de los medios de masas como la televisión es igualmente oligopólica.
Publicado originalmente en http://diario16.pe/columnista/17/francesca-emanuele/3159/analisis-alternativo-protestas-venezuela
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

martes, 25 de febrero de 2014

EMPRESARIOS:llevar al país hacia el capitalismo de 1919

           Convenio más reciente de OIT aboga por jornada de 40 horas



SANTO DOMINGO. La Confederación Patronal de República Dominicana (Copardom) propone que se amplíe la jornada laboral a 48 horas, de modo que los empleados trabajen 8 horas diarias, durante 6 días seguidos.

También propone que las empresas con funcionamiento continuo, apliquen una jornada de hasta 12 horas diarias, y 56 horas a la semana. a condición de que se paguen horas extras a partir de 48 horas.

La patronal del Consejo Nacional de la Empresas Privada (CONEP) justifica su planteamiento con el añadido de que "esta propuesta está en perfecta armonía con los Convenios de la de la Organización del Trabajo (OIT), que establecen un límite de 48 horas semanales, y con muchas legislaciones en el mundo".

El convenio al que se refiere Copardom, es el "C001" sobre las horas de trabajo, por el que se limitan en las empresas industriales a 8 horas diarias y 48 semanales. Fue adoptado en Washington, en la primera reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) el 28 de noviembre de 1919, y entró en vigor en junio de 1921. Ese convenio fue ratificado por República Dominicana el 4 de febrero de 1933.

Pero en la reunión del CIT del 22 de junio de 1935 (C047) se aprobó el convenio en el que se establece el "principio de la semana de 40 horas, aplicado en forma tal que no implique una disminución del nivel de vida de los trabajadores".

A diferencia de C001, que fue ratificado por 52 países, el C047 sólo fue ratificado por 15 países, lo que no incluye a República Dominicana. Sin embargo, en la reunión CIT del 26 junio 1962, se aprobó la resolución R116 en la que se plantea la reducción de forma progresiva de la jornada de trabajo hasta 40 horas.

En su informe "Crecimiento, Empleo, y Cohesión Social en República Dominicana", de enero de 2013, la OIT observa que en el país los salarios reales "se han quedado muy rezagados del crecimiento de la productividad laboral". Y lejos del argumento empresarial sobre las "altas cargas laborales" que dicen ascienden a un 65% del costo de producción, en dicho informe destaca como restricciones a los negocios en República Dominicana, en orden de importancia: la electricidad, las tasas fiscales, la corrupción, las prácticas del sector informal, el acceso al financiamiento, los delitos, robos, y desorden, las regulaciones aduaneras, entre otros. De 15 restricciones, el costo de la regulación laboral sólo supera el del transporte, tribunales y el correspondiente al acceso a la tierra.

Regulaciones laborales

"Las regulaciones laborales no parecen ser percibidas como un obstáculo importante para la competitividad, independientemente del tamaño de la empresa", dice el informe de la OIT. Agrega que la generación de más y mejores empleos requerirá un mercado de trabajo con buen desempeño e importantes inversiones en educación y capacitación, protección social y en salud para mejorar el capital humano y reducir la desigualdad de oportunidades, para lo cual es necesario una mayor coherencia de las políticas públicas.

Elites y consenso

Al observar la situación dominicana, y su fracaso en conseguir mejores estadios de desarrollo para todos, notamos enseguida que gran parte del problema ha radicado en la incapacidad del liderazgo político y empresarial para lograr consensos sobre los grandes temas nacionales.

 La república nació con dos visiones antagónicas, una liberal que creía en la independencia, y otra conservadora que no tenía fe en los destinos nacionales.
 La lucha suma cero entre los bandos que se disputaban nuestra pobreza llevó al país casi al borde del precipicio. Las únicas obras que se podían mostrar eran de desarrollo material fomentadas por la “ideología del progreso”, y no de institucionalidad del Estado.
 Ajusticiado Trujillo, que supo acumular e invertir a través del despojo a todos los dominicanos, se abrió una ventana a la esperanza, pero de nuevo la incapacidad de los liderazgos políticos y económicos, con gran temor al cambio, nos retrotrajeron al “despotismo ilustrado”.
 Con los gobiernos de los últimos 50 años hemos visto desaparecer los vestigios de un empresariado burgués y la entronización de una casta político-empresarial que vive del Estado y que, por tanto, no tiene vocación de consenso.
 Will y Ariel Durant en “Las lecciones de la historia”, observaron que “cuando un grupo o civilización declinan, no lo hacen a través de místicas limitaciones de la vida corporativa, sino por medio del fracaso de sus líderes políticos o intelectuales en enfrentar los retos del cambio”.
 Sin consenso es imposible el cambio democrático.
 atejada@diariolibre.com
- See more at: http://atejada.diariolibre.com/?p=2953#sthash.RLVWud48.dpuf

sábado, 22 de febrero de 2014

Mi Bandera



Julio César Castaños Guzmán
Hoy rinde tributo a la Bandera Dominicana esta Suprema Corte de Justicia. ¡Cómo no amarte Bandera nuestra, si amándote a ti estamos amando a la República Dominicana!

Por eso para ti hoy, Divisa Gloriosa, van estas palabras:

Crucificando el cielo y la sangre una cruz que por demás es blanca, sugiere la paz y el sacrificio de los dominicanos.

Libre, majestuosa. Deja ver todo el reposo que de suyo le es propio. Exaltada en sí misma ya en la driza, ya en el tope.

Alégrase cada mañana con el clarín que la saluda en los cuarteles, con la formación escolar que la distingue.

Contrapunteando los crepúsculos se deja llevar del asta que la baja, que la sube; y que a veces, de luto y crespón la señala a medias.

Frente a ella tiembla la mano que la asiste, porque la emoción de toda una nación está contenida. Resumida en tanta historia, en tantos hechos que nos cuenta.

Ha resuelto llevar una cruz que rompe en cuatro el mar y el fuego, en cuatro cuartos perfectos. Y no la contiene nadie en su pregón infinito de imponerse en Paz. Cruz de paz; de océanos y estrellas.

Pabellón que rematado en el centro por un cuadrilongo en armas anuncia la Buena Noticia de que conoceremos la verdad y la verdad nos hará libres. Noticia venturosa flanqueada de palma y laurel.

El pregón de una República consagrada a la Augustísima y Santísima Trinidad de Dios Omnipotente.

Anhelo de Trinitarios de Dios, Patria y Libertad.

Sábana de mártires. Mortaja histórica de María Trinidad Sánchez, émula en el sufrimiento ñporque la metralla te atravesó el almaóde quien en vida vivió en Nazaret la vida oculta, a pesar de que siendo Arca de la Nueva Alianza fue templo de la Trinidad.

Princesa de la Educación, capaz de sellar un torin de pencas y yaguas con piso de tierra y convertirlo en una escuela. Desbastando la oscuridad de la ignorancia. Imponiendo el respeto de los santuarios.

Destino de Cantos y Versos, donde más de una lira ha despejado mil requiebros de quienes con prosa impropia se han perdido, en el vano afán de alabarla de palabras, y renegar de ella con los hechos.

Sudario de patriotas que expresa en el azul ultramar los sueños de nuestros hombres buenos, y con el rojo bermellón, la sangre, o el inevitable fluido carnado con que se acompasa la historia. Identidad no traicionada por la tremolina del azar de la República.

Pabellón tricolor que distingue al ciudadano: inspiración de bandas y fajas insignes. Consuelo de mar. Viva llama de luz.

Insignia que no conoces el repliegue de los ejércitos. Pendón que no compartes tu gloria con banderolas; ni se te iza de sesgo como señal oblicua.

Ni te ha visto nadie ondeando en bandolera.

Es que se te concibió con mucho amor para grandes cosas.

Mi bandera dominicana. Hoy que te dedicamos estas humildes líneas, vuelvo a repetirte lo que te dije el día que me enseñaban en la Escuela a izarte, a respetarte, lo que te reiteré mil veces cuando cubriste el catafalco de mi Padre, antes de sepultarlo en el “Cristo Redentor”.

¡Seas por siempre bendita, Bandera Dominicana! 

EL ROEDOR HABLA DE LO DE VENEZUELA

EL ROEDOR  HABLA DE LO DE VENEZUELA
ONG: Caballo de Troya del “golpe blando".
Aristófanes Urbáez
A su excelencia, el embajador Mr. J. Brewster.
Varios diarios del país publicaron “la hipolitada” intitulada por CNN: “López se entrega, pero se erige en líder de la oposición”. Bello, ¿no? Lo del venezolano López viene ahora. Déjenme ir a “mi caudillo” don Juan Bosch: “El gobierno que yo presidía no estaba arrodillado ni ante Washington, ni ante Moscú, yo me cubría con la bandera dominicana”. Viene lo bonito: el “héroe de guerra” (tumbado por la artillería de Vietnam del Norte y hecho preso; y después, al aterrizar en un portaviones se derramó el combustible y su avión se incendió y se salvó quedando con quemaduras que son visibles todavía) candidato derrotado por nuestro presidente Obama hace 5 años (y digo así, porque los demócratas del mundo deseábamos que el moreno ganara las dos veces), senador de Arizona, J. MaCain, pidió que la IV Flota de EEUU invada Venezuela (y todo porque ese país es el que tiene más petróleo sin explotar que todo el mundo, sobre todo en el Este) para él un cáncer en la región. Hombre bragado quemador de vietnamitas con fósforo blanco, MaCain es un guerrero, no un pensador, y por ello ignora que si dicha invasión se da, todo el que se considera revolucionario desde Alaska, las Pampas, tratará de llegar a esa batalla histórica, incluidos los Al Qaida de las Triple Frontera, sean como “aliados” o mercenarios (en Siria hay estadounidenses peleando de ambos bandos). El senador pasa por alto las guerrillas colombianas, la selva de la Amazonía, que igual que en Vietnam y las montañas de Afganistán, los blanquitos de Chicago, Nueva York y Los Ángeles, no bregarán con hormigas y culebras terribles.
2.- OTRO FACTOR: habrá que traer mercenarios de AL, judíos, egipcios, chechenos, que no saben lo que es una selva tropical (o pregunten en África). ¿Tirarán la bomba atómica o desfoliarán la selva con todo y 300 millones de brasileños, colombianos, peruanos, bolivianos, venezolanos, argentinos, ecuatorianos, etc. y el Ministerio de Interior de Cuba, etc.)? Parece, guerrero MaCain, que no se puede, por mucho CNN, Washington Post, El País, etc. Es mejor socavar con ONG (aquí hay 20 mil, todas en contra del PLD, del Presidente y de sus líderes, mientras ellos, como la banca, pierden, pagan y se ríen; cogen diplomas y condecoraciones, de los “sociedacivil”, dice Vinicito, con la daga de Brutus escondida. Y D. Brito, ¡nada! ¿La sentiste Danilo, el miércoles, que vi que te moviste para que Jean-Bolí no te la diera?).
3.- LO QUE SÉ ES QUE PESE al discurso altisonante del presidente de Venezuela, en ese país como en Ucrania, donde los ONG pro la UE-USA, queman lo que quieran, matan reinas de belleza, hieren alcaldes y gobernadores (unos 20 policías muertos y más de 100 heridos con Molotov y con láser, en ambos sitios); y por inferencia lógica, parece que aquí, si no se aplica la Ley, vamos por el mismo porque hay gente que no le gusta el gobierno de la estrella, y afuera también.
4.- LA ULTRADERECHA DE EEUU e israelí acusan a Obama de reducir la influencia de EEUU en el mundo; pero donde quiera que meten el pie está ardiendo: Libia, Egipto, Sudán del Sur, Níger, Yemen, Siria, Irak, Pakistán, Afganistán. ¡Bombas por un tubo! Rouhani, de Irán, negocia, pero el jefe de la teocracia, Alí Khomenei, hablan de fracasó e Israel que destruirá reactores nucleares (que los persas alegan que es con fines médicos y energía eléctrica).
5- MI PRESIDENTE OBAMA estaba en México, y J. Kerry, por Ginebra. Los dos dijeron que quieren paz en Venezuela y Ucrania “para sus pueblos y respeto a los derechos humanos”; pero el asunto se extiende a otras ciudades, y Leopoldo López, “el líder”, perdió en el municipio de Chacao con un partidito de 5to. lugar y la mamá es una oligarca depredadora de Pedevesa. Obama negocia TLC USA-Méx-Canadá, pero con el otro TLC dejó a los campesinos sin tierras, el maíz aumentó la importación 4x4 (precio y cantidad); y Uribe, en Colom., cuya masa tributaria pasa el 30%; trajo empresas EU-UE pagando sólo el 9%. ¡El embudo, papá HM!
Tomado del Listin Diario

viernes, 21 de febrero de 2014

5 mitos de la Primera Guerra Mundial.

Ninguna guerra en la historia atrae más controversia y genera más mitos que la Primera Guerra Mundial.

Mucho de lo que pensamos que sabemos del conflicto que tuvo lugar entre 1914 y 1918 es errado.
Para los soldados que lucharon fue, en algunos aspectos, mejor que enfrentamientos anteriores y, en otros, peor.
Pero resaltarla como excepcionalmente horrible nos deja ciegos no sólo a la realidad de ese conflicto sino también a la de la guerra en general.
También nos puede llevar a aminorar la experiencia de soldados y civiles atrapados en otros innumerables combates de ayer y hoy.

1. Fue la guerra más sangrienta en la historia hasta ese momento


Cincuenta años antes de que estallara la Primera Guerra Mundial, el sur de China fue destrozado por un conflicto aún más sangriento.

Estimados conservadores del número de muertos en los 14 años de la rebelión de Taiping empiezan entre los 20 y 30 millones de personas.

Unos 17 millones de soldados y civiles perdieron la vida en la Primera Guerra Mundial.

2. Nadie ganó


Grandes extensiones de Europa quedaron en ruinas, millones murieron o fueron heridos. Los sobrevivientes vivieron con severos traumas mentales. Es raro hablar de victorias.

No obstante, en un obtuso sentido militar, Reino Unido y sus aliados lograron una victoria convincente.

Los buques de guerra alemanes fueron contenidos por la Armada Real al punto que sus tripulaciones prefirieron amotinarse en vez de lanzar un ataque suicida contra la flota británica.

El ejército alemán colapsó tras una serie de poderosos golpes de los aliados que segaron sus supuestamente inexpugnables defensas.

Para finales de septiembre de 1918, el emperador alemán y su autor intelectual militar Erich Ludendorff admitieron que no había ninguna esperanza de ganar y que Alemania debía rogar por paz. El armisticio del 11 de noviembre fue esencialmente una rendición alemana.

A diferencia de Adolf Hitler en 1945, el gobierno alemán no insistió en mantener una lucha inútil y sin sentido hasta que los aliados llegaran a Berlín, una decisión que salvó innumerables vidas pero que sirvió luego para alegar que Alemania nunca perdió realmente.

3. El tratado de Versalles fue extremadamente duro


El tratado de Versalles confiscó 10% del territorio de Alemania pero le dejó como la nación más grande y rica de Europa central.

No había casi fuerzas de ocupación, las reparaciones financieras fueron vinculadas a su habilidad de pagar y, en todo caso, en su mayoría no fueron reclamadas.

El tratado era marcadamente menos duro que los que le pusieron punto final a la Guerra franco-prusiana de 1870-71 y la Segunda Guerra Mundial.

Los alemanes victoriosos en la franco-prusiana anexaron grandes trozos de dos ricas provincias francesas, en las que se producía el hierro francés. Además, le pasaron a París una enorme cuenta de cobro para pagar inmediatamente.

Respecto al final de la II Guerra Mundial, Alemania fue ocupada, dividida, las maquinarias de sus fábricas destrozadas o robadas y millones de prisioneros fueron forzados a quedarse con sus captores y trabajar como esclavos.

Alemania perdió todo el territorio que había ganado en la Primera Guerra Mundial y otro pedazo gigante encima de eso.

Versalles no fue un tratado duro pero fue presentado como tal por Hitler, que buscaba crear una ola de sentimiento en contra del acuerdo que le impulsara hacia el poder.

4. Las tácticas en el Frente Occidental no cambiaron a pesar de repetidos fracasos

Nunca han cambiado las tácticas y tecnología tan radicalmente en cuatro años de lucha.

Fue un momento de innovación extraordinaria.

En 1914, los generales galopaban a caballo a través de los campos de batalla mientras que hombres con casquetes de paño se abalanzaban contra el enemigo sin las defensas necesarias. Ambas partes estaban armadas más que todo con rifles.

Cuatro años más tarde, equipos de combate con cascos de acero avanzaban protegidos por cortinas de proyectiles de artillería.

Estaban armados con lanzallamas, metralletas portátiles y granadas que se disparaban con rifles.

Arriba, aviones, que en 1914 habrían sido inimaginablemente sofisticados, surcaban el cielo, algunos cargando radios experimentales y reportando en vivo.

Enormes piezas de artillería disparaban con precisión, pues usando tan sólo fotos aéreas y matemáticas lograban dar en el blanco con un sólo tiro.

Los tanques habían pasado de la mesa de diseño al campo de batalla en sólo dos años, cambiando la guerra para siempre.

5. Todo el mundo la odió


Como con cualquier guerra, depende de la suerte.

Puede ser que uno sea víctima de horrores inimaginables que lo dejan mental y físicamente incapacitado de por vida, o que no le pase nada.

Los soldados que tuvieron suerte en la Primera Guerra Mundial, no participaron en ninguna gran ofensiva y la mayor parte del tiempo estaban en mejores condiciones que en casa.

Los británicos, por ejemplo, comían carne todos los días -un lujo que no se repetía mucho en la vida civil-, tenían cigarrillos, té y ron, y una dieta diaria de más de 4.000 calorías.

Los índices de absentismo debido a enfermedades, un barómetro importante de la moral de las unidades, se mantuvieron -notablemente- casi iguales que en tiempos de paz.

Muchos jóvenes disfrutaron de los salarios garantizados, la intensa camaradería, la responsabilidad y una libertad sexual más grande que en tiempos de paz.






sábado, 15 de febrero de 2014

CHAVEZ HABLA DEL COMANDO MAISANTA





13 Jun 2004 Hugo Chávez en Aló Presidente Nº 193 (resumen Aló Comandante...



A continuación un breve bosquejo de lo que fue el “Comando
Maisanta” dirigido por el Comandante Chávez.
El comando Maisanta




El 9 de junio de 2004, en el Teatro Municipal de
Caracas, el Presidente Chávez juramenta al Comando Nacional y los Comandos
Estadales "Maisanta", quienes se ocuparían de conducir la Campaña
electoral de cara al referéndum revocatorio, la cual sería conocida entre los
afectos al proceso bolivariano como batalla de Santa Inés. Integrarían el
Comando Nacional Maisanta: Hugo Chávez Frías, Jorge Giordani, Haiman El
Troudi, entre otros.

 Hasta la fecha en que se activó el
referéndum nacional, el equipo político que se ocupaba de los temas
electorales era el Comando Ayacucho. Dicho Comando fue el responsable del
proceso de recolección de firmas necesarias para convocar el referéndum
revocatorio presidencial y desenmascarar el fraude cometido por la oposición,
sin embargo, al conocerse los resultados adversos
producto de una gestión poco efectiva y diligente, numerosos organizaciones
bolivarianas exigían su disolución. El Comando Ayacucho se convirtió en el
principal objetivo de las críticas de las organizaciones obreras y populares
(…)
 
El presidente Chávez decide la
creación de un nuevo comando, estructurado de forma diferente al anterior, el
cual fundamentalmente se ocuparía de lo atinente al referéndum y en
consecuencia su lapso de operaciones se ceñiría estrictamente al
correspondiente cronograma electoral.
El propio Presidente
Chávez se colocó al frente del Comando Maisanta lo cual le otorgó un carácter
extraordinario.

A fin de que el lector se haga una idea de las
dimensiones de la modalidad organizativa adoptada por el Comando Maisanta, se
detalla grosso modo su estructuración.

Definición: El
Comando Maisanta se definió como la expresión organizativa en todos los
ámbitos de la geografía nacional
(Aquí en el PCR seria “Comando
General Gregorio Luperón)  de las fuerzas bolivarianas (fuerzas
Renovadoras), para la actuación estratégica –
operativa de la Misión Florentino. Misión que guía los cursos de acción
revolucionarios orientados a asegurar el triunfo electoral en el referéndum
nacional del 15 de agosto de 2004
, fecha en que se reeditará (de
acuerdo al imaginario popular del pueblo venezolano) la Batalla de Santa
Inés, en la que la oligarquía nacional y extranjera es derrotada por el
pueblo soberano heredero del general Ezequiel Zamora.

El Comando Maisanta poseía dos ejes de
articulación, uno vertical y otro horizontal. En el eje vertical se vinculan
jerárquicamente el Comando Nacional Maisanta (Secretaria
Nacional Electoral PCR),
los Comandos Estadales (Coordinación Provincial), Municipales “Dirección Municipal y distrital) y Parroquiales (El sector o barrio); adicionalmente se contaba
con varios grupos de apoyo. El eje horizontal lo conformaban las Unidades de
Batalla Electoral (Recintos electorales)  y las Patrullas (colegio
de votación: Comando o comité electoral).

El eje vertical era responsable del
aprovisionamiento logístico, tecnológico, comunicacional, internacional, etc.
(Organización territorial o espacial: Presidencia,
Secretariado, Coordinación Provincial, municipal, distrital, bloques y CR9)
La
campaña fue diseñada como campaña no convencional,

Los integrantes del Comando
Nacional Maisanta fueron designados por el Presidente Chávez y entre sus
funciones destacan:
1.     
Establecer la pauta política de la campaña,
2.     
fijar la orientación organizativa de la Misión en
todos los ámbitos geográficos,
3.     
Dirigir, dar seguimiento a las actividades y
tareas asignadas a todas las instancias de la organización,
4.     
definir la política comunicacional, publicitaria
y propagandística,
5.     
 orientar
la disposición de la logística de la campaña, asegurar la operatividad
efectiva y eficiente de la plataforma tecnológica del comando,
6.     
evaluar permanente de la dinámica electoral en
cuanto a cumplimiento del cronograma de metas e identificación y
procesamiento de nudos problemáticos.

 El eje horizontal (Circunscripciones,
Recintos y Comando electorales por mesa)
garantizaría el contacto
persona a persona y la organización primaria de las fuerzas revolucionarias
de base. Ese basamento se supeditó en la estructuración de las UBEs (Recintos electorales) y Patrullas (Comandos electorales). En consecuencia,
la UBE fue
concebida como la organización de base de todas las fuerzas bolivarianas para
implementar la estrategia electoral en la comunidad, que operaría en una Zona
de Batalla Electoral (El bloque) entendida
como un área geográfica variable delimitada en torno al centro de votación.

Se debían integrar a la UBE todos los factores
bolivarianos (Misiones, Partidos Políticos y Movimientos Sociales, Frentes
Estudiantiles y Juveniles, Organizaciones Comunitarias, Campesinas, Mujeres,
Profesionales y Técnicos, Trabajadores, Organizaciones Religiosas, etc.) que
hagan vida dentro de la Zona de Batalla Electoral. (En
el área de responsabilidad de un bloque PCR)

 Dentro de las funciones de las UBEs (recintos electorales) se tiene:
1.      coordinar la labor de las
patrullas electorales (comandos electorales por
mesa),
2.      levantar el inventario de
recursos y potencialidades disponibles del área de influencia de cada centro
electoral,
3.      atender políticamente a la base
electoral organizada en las patrullas (Comando
electoral PCR),
4.      movilizar los electores
particularmente el día del referéndum,
5.       implementar redes de inteligencia social a
fin de detectar ilícitos por parte de la oposición,
6.      aplicar los instrumentos de
sondeos de opinión, implementar dispositivos de estimación de la intención
del voto el día de las elecciones,
7.      identificar el potencial
electoral bolivariano en el entorno del centro de votación, establecer el
mapa electoral de todos los electores, conformado a partir de un censo en la
comunidad y de las informaciones que se reciban a través de la estructura del
Comando Maisanta,
8.      identificar los electores que
no tienen cédula, los no inscritos en el Registro Electoral Permanente o los
que requieren cambio de residencia y los movilizarlos a las unidades de
cedulación de la Misión Identidad más cercana antes del 10 de julio,
9.      organizar las patrullas
electorales y orientar su trabajo de forma flexible a partir del potencial
electoral del centro de votación,
10.  desarrollar el trabajo de
capacitación de la población para el proceso electoral en la comunidad,
orientar a la población sobre el proceso electoral,
11.  garantizar la organización en
el día de las elecciones (logística, información, comunicaciones), establecer
comunicación permanente con el nivel municipal, garantizar la asistencia e
instrucción del personal bolivariano designado en los centros electorales
para ejercer como funcionarios electorales el día del evento (jefes de
colegio, testigos, operadores, etc.)., tener listo personal sustituto para
ocupar las responsabilidades en el centro de votación,
12.  realizar los ejercicios de
prueba de votación orientados por el Comando Maisanta,
13.  establecer el número de
Patrullas Electorales necesarias en la comunidad en función del potencial
electoral,
14.  coordinar y apoyarse en los
factores de la comunidad (por ejemplo con el Comité de Salud, las
organizaciones locales y con la representación de las misiones sociales en el
barrio),

Las Patrullas Electorales debían ser integradas
por los núcleos de patriotas asociados a una localidad particular (Zona de
Batalla Electoral), en un grupo no mayor de 10 personas. Asociada a cada UBE
debía existir tantas patrullas como fuese necesarias para cubrir el padrón de
electores inscritos y habilitados para votar en el centro de votación
correspondiente.

Se debía elegir un Jefe Patrullero por cada
Patrulla Electoral entre los integrantes de la misma (Colegio
electoral: comando electoral por mesa).
Dentro de las funciones de las
patrullas se tenía:
1.      identificar en el entorno de la
Zona de Batalla Electoral (Recinto electoral)
a los patriotas, opositores y los denominados ni – ni y proporcionar la
información recabada a la UBE, trabajar con una lista de electores
suministrada por la UBE, captar 100 electores bolivarianos por cada Patrulla
Electoral.
2.      visitar casa por casa a los
electores empadronados en la lista de electores suministrada por la UBE,
proporcionándole a cada compatriota toda la información asociada al proceso
refrendario.
3.       garantizar la movilización y el voto
efectivo a favor de la ratificación del mandato del Señor Presidente el día
del referéndum.
4.       De todas las personas de la lista de
electores suministrada por la UBE, reportar todas las incidencias que puedan
alterar el buen desempeño de las elecciones, entregar a los coordinadores de
información, logística, etc. de la UBE la información solicitada.
5.       identificar y movilizar hacia las unidades
de cedulación los no inscritos en el REP, las personas sin cédulas o que
requieren un Cambio de Residencia, inventariar los problemas de los electores
que puedan impedirle su asistencia en el día de la votación e implementar su
solución, realizar encuestas orientadas por la UBE en su radio de acción.

 La activación del referéndum revocatorio
evidenció la necesidad de una organización partidaria fuerte y eficiente,
déficit asociativo que había permanecido hasta ese entonces.

El referéndum permitió constituir una experiencia
organizativa de éste tipo. A partir de ese momento se dio inicio a una
dinámica de estructuración orgánica de las distintas fuerzas que hacen vida
en el Chavismo como camino previo a la unidad de los revolucionarios
venezolanos.

Evaluados
los aspectos positivos del modelo leninista y adaptado a las formas de pensamiento
de los más simples, se diseñó la estructura organizativa partidaria que
permitió utilizar las aparentes desventajas en que se encontraba la
revolución para producir el salto cualitativo de construcción de una
organización altamente imbricada en el pueblo y eficiente para las distintas
modalidades del combate social.
El Comando Maisanta con sus dos ejes de
actuación (vertical y horizontal).

Domingo
Núñez Polanco
Secretario
Nacional Electoral


martes, 4 de febrero de 2014

EL MILITANTE POLITICO

EL MILITANTE POLITICO

Domingo Nuñez Polanco
Algunos hermanos, amigos y compañeros no se han dado cuenta todavía de que el PCR no es el PRD ni el PLD. No puede serlo. En un partido populista, cabe todo el mundo sin hacer definiciones ideológicas, y el PCR no puede ser eso. El PCR tiene que ser un partido con definiciones claras de lo que es el militante y simpatizante. Lo primero que se requiere para ser militante de un partido es aceptar y defender su posición ideológica sin un titubeo; no todo el mundo está dispuesto, ni tiene las condiciones que se necesitan para sacrificar tiempo y energía en servicio del Partido, y el que no se sienta dispuesto a hacer eso no puede ser militante en el PCR, puede ser simpatizante, que de por si en nuestro partido adquiere categoría estatutaria, con deberes y derechos definidos.
 En el PRD, por ejemplo, no hay diferencia entre militante y simpatizantes, pero en el PCR debe haberla.
 Al formar un comités CR9  con la gente que dice que simpatiza con nosotros, esa gente tiene que demostrar que es verdad que simpatiza y quiere formar parte del PCR; y luego  en el  CR9 tiene que demostrar condiciones de interés partidario para pasar entonces a niveles de militante; incluso de líderes del partido  en su entorno, ya sea en el propio CR9, en el bloque o en la dirección municipal o provincial, incluso hasta llegar a la dirección nacional.
 Es bueno aclarar que no estamos poniéndole obstáculo a nadie; lo que estamos haciendo es estableciendo las condiciones indispensables y necesarias para mantener en el Partido una calidad determinada. Más que cantidad necesitamos calidad, y nos  referimos a calidad política. Los miembros del PCR deben tener la calidad política que hace falta para dirigir a este pueblo en la lucha por una sociedad donde los dominicanos podamos vivir y morir con dignidad.
 Decía el Profesor Juan Bosch con respecto a la calidad política: “(…) esa calidad no la tiene todo el mundo ni aquí ni en ninguna parte; la tiene siempre una minoría de hombres y mujeres que traen a la vida condiciones para dirigir y voluntad de servir al pueblo y después mejoran esas condiciones mediante el estudio y la práctica diaria”. Termina el Profesor diciendo:” Hay gente que se asombra cuando me oye decir esto que acabo de decirte porque sucede que para algunas personas  hablar de un partido minoritario es como hablar de una herejía, pero se trata de una confusión. Los partidos no tienen que ser mayoritarios. Lo que tiene que tener un partido político no es una mayoría de miembros sino una gran autoridad moral sobre el pueblo. El partido puede ser chiquito y sin embargo tener el respaldo del pueblo o de aquella parte del pueblo que tiene poder para hacer cosas. La importancia de un partido no está en el número de sus miembros.  (…) no necesitamos cientos de miles de miembros sino capacidad política y mucha capacidad de sacrificio”. (Juan Bosch)
 Nosotros en el PCR tenemos por delante una tarea muy difícil, que es la de acostumbrarnos a pensar de manera diferente a como pensábamos en el PRD, PLD, PRSC u otra organización política. Ahora  habrá  una disciplina, hay entusiasmo, espíritu militante, pero eso no basta. “La disciplina sola no forma la sustancia de un partido. Hay que tener disciplina, sin embargo esa disciplina debe ser el resultado de una conciencia política desarrollada, y para que haya verdadero desarrollo político debe haber, entre otras cosas, una comunicación franca y clara entre todos los miembros del Partido; que todos acepten los acuerdos por convicción, no por disciplina nada más, y para que todos queden convencidos se necesita que comprendan por qué se han tomado los acuerdos, y para que comprendan eso hay que mantener funcionando una buena comunicación entre todos”. (JB)
 A estas alturas del desarrollo de estas ideas se hace necesario definir la figura del militante político.
¿Qué es la militancia política?
La militancia o membresía  es la afiliación organizacional de un individuo hacia un partido político, ese individuo asume ciertas obligaciones y privilegios; expresa su voluntad de integrarse al partido, comprometiéndose con sus documentos básicos, sus lineamientos programáticos, estratégicos y doctrinarios.

La forma en que los partidos políticos organizan y administran la militancia varia significativamente en función de la trayectoria política del partido en cuestión. (Partidos de Cuadros y de masas)
Los partidos políticos tradicionales privilegian el reclutamiento de militantes  ofertando incentivos materiales, en forma de prácticas clientelares, y dejando en segundo plano los incentivos solidarios, las ideas y valores como la ideología o los principios programáticos.
No todos los miembros asumen el mismo compromiso con el partido.
Diferentes tipos de activistas:
A). Miembros.
Hace vida partidaria en la estructura interna del partido; al afiliarse, adopta su vínculo activo, ideológico y programático, comprometiéndose a cumplir con los documentos básicos de la organización.
Los miembros del Partido Cívico Renovador  tienen los derechos siguientes:
I. Hacer de la carrera partidista un espacio para su desarrollo político, en base al registro de las  tareas partidarias, ya sea vía los CR9, Bloques, direcciones municipales y provinciales u otras instancias.
II. Acceder a puestos de elección popular, previo cumplimiento de las disposiciones legales y estatutarias.
III. Acceder a puestos de dirigencia del Partido, previo cumplimiento de las disposiciones legales y estatutarias.
IV. Votar y participar en procesos internos para elegir dirigentes y postular candidatos, de acuerdo al ámbito que les corresponda y a los procedimientos establecidos en los términos de los Estatutos y reglamentos de la convocatoria respectiva;
V. Recibir capacitación política y formación ideológica.
VI. Presentar iniciativas, proyectos, programas y propuestas sobre los fines y actividades del Partido.
VII. Interponer ante el órgano competente, como complemento al derecho de audiencia, los  recursos contra las sanciones que les sean impuestas.
VIII. Solicitar a las Comisiones de Justicia Partidaria investigar las presuntas violaciones a los Documentos Básicos.
B). El militante o  comprometido
El constructor y soporte del partido, quien tiende a ser más intenso en sus tareas asignadas y se avoca hacer vida y carrera partidaria en las estructuras internas creando un espacio para su desarrollo político, en base al registro de las tareas asignadas; asume responsabilidades y compromisos en sumo grado en  las actividades internas y externas del partido en cualquier circunstancia. En los partidos doctrinarios recibe capacitación política y formación ideológica; tienen por igual la prerrogativa de presentar iniciativas, proyectos, programas y propuestas sobre los fines y actividades del Partido  y participar en las deliberaciones de los órganos encargados de resolverlos como también llegar a ocupar posiciones dirigenciales en los distintos niveles dentro del partido.
Los militantes del Partido tienen las obligaciones siguientes:
I. Conocer, acatar y promover los Documentos Básicos del Partido.
II. Apoyar las labores políticas y electorales del Partido en la sección electoral que corresponda a su domicilio o  alguna demarcación asignada.
III. Mantener una conducta de honorabilidad y vocación de y contribuir a dignificar la imagen del Partido.
IV. Fungir como representantes o delegado de mesa u otra función similar cuando el Partido lo designe para esas funciones; y participar en los procesos internos para elección de dirigentes y postulación de  candidatos, en los términos y procedimientos establecidos en los  Estatutos y Reglamentos  respectivos.
Los militantes  del Partido tienen, además las obligaciones siguientes:
I. Mantener vínculos activos y permanentes con las estructuras partidarias, a fin de apoyar el desarrollo y cumplimiento de sus tareas y objetivos, aportar su experiencia y colaborar en las actividades de Partido cuando así se requiera.
II. Ratificar públicamente su militancia y compromiso partidista y mantener en sus acciones el beneficio general de la comunidad.
III. Promover la defensa de los intereses del Partido en el desarrollo de los procesos electorales en que participen.
IV. Promover y difundir los Documentos Básicos en sus comunidades.
V. En el caso de los servidores de la administración pública, mandos medios y superiores, y de elección popular, además de las anteriores obligaciones, tendrán la siguiente:
a)    Cubrir sus cuotas puntualmente en los términos que determine el Reglamento del “Sistema Nacional de Cuotas” (Aportar mensualmente  un % de sus sueldos)
C). Simpatizante:
El que se afilia por simpatía atraído por la ideología, líneas programáticas, por la visión de futuro  del partido y sus líderes. Pero no se involucra de ninguna forma en las actividades partidarias internas, salvo en situaciones muy especiales. El simpatizante  apoya al partido ocasionalmente, el cual, por lo regular es el tipo de activista  que defiende al partido tomando una postura a su favor frente a vecinos, amigos y compañeros de trabajo, particularmente en tiempos electorales; el simpatizante no significa que no esté empadronado, si estará empadronado y categorizado como “simpatizante” y además   el coordinador del comando electoral de la mesa que corresponde al referido simpatizante le dará seguimiento y coordinara las tareas electorales que pueda ir realizando en lo que llegan los momentos de mayor activismo proselitista.(en la reformulación de los estatutos, sus deberes y derechos  se ampliaran detalles)
De los Mecanismos de Afiliación.
 Podrán afiliarse al Partido cívico Renovador  los ciudadanos dominicanos, hombres y mujeres, que libre e individualmente, y en los términos de la Constitución Política del Estado Dominicano, la legislación electoral vigente y los Estatutos del partido, expresen su voluntad de integrarse al PCR, comprometiéndose con su línea programática, organizativa y doctrinaria.
La afiliación al Partido se hará ante la sección en cuya demarcación se encuentre el domicilio del solicitante o ante el comité municipal o instancia correspondientes, quienes notificarán al órgano partidista superior para que se incluya en el  Registro Partidario, refiriendo al muevo afiliado a la instancia partidista correspondiente a su  domicilio, como ámbito para el desarrollo de sus actividades políticas y electorales. Este mecanismo de afiliación y empadronamiento (registro por categoría) es válido, tanto para nuevos miembros, miembros especiales, simpatizantes, amigos y colaboradores. Una vez afiliado, el Partido otorgará al ciudadano la credencial y documento que acredite su  calidad de miembro u otra categoría. Para los fines de lugar  la dirigencia del Partido, en todos sus niveles, mantendrá programas permanentes de afiliación  y credencialización (Carnetización).
 El militante   en el marco de las ciencias políticas modernas.
La figura del militante político surge durante la Revolución Francesa, que inaugura la participación de las masas en la vida política y de estratos medios de la población hasta entonces excluidos. Las masas participan como tales en los acontecimientos políticos, pero como en toda revolución, son las minorías organizadas y disciplinadas las que las dirigen.  Es precisamente la existencia de esas minorías, no pertenecientes a las masas, la que define la ciencia política moderna como militante político.

El  militante político que está forjando el PCR.
La repuesta dialéctica a ese derrotero de los políticos y partidos tradicionales es el nuevo militante político con visión de patria y humanidad  que está formando el PCR como nuevos actores del activismo político nacional. Un militante en constante proceso de humanización,  transformándolo  en un mejor padre, mejor hombre de su mujer, mejor amigo de sus amigos y  que habita este mundo para luchar junto a los demás en procura de la  justicia social.
Un militante del PCR tiene que ser el vínculo entre las clases dirigentes y la sociedad, es la voz de los sin voz y como tal es el generador de una demanda social organizada.
Lectura al margen:
1.    La militancia y los incentivos. 
2.    Los sentimientos y la razón en las simpatías políticas
3.     “Dejar hacer, dejar pasar”

La militancia y los incentivos:
Los creyentes y los arribistas.
Los simpatizantes entran en la categoría de los creyentes, les importa la ideología, los principios, la línea programática, los estatutos, es decir, sigue los lineamientos del partido por convicción, pero no tienen mucho interés en involucrarse en las tareas internas partidarias del partido.
En cambio, los arribistas se integran a los partidos porque esperan una remuneración, un cargo, una oportunidad de ascenso social y en tal propósito harán lo posible por involucrarse en la vida partidista; en este caso se trata de (Interés personal)   Los arribistas se alejarán del partido si éste tiene retrocesos electorales o si son marginados de los cargos y candidaturas. Estos piden y nunca están conformes, desafían el liderazgo y la conducción.
Los partidos necesitan «creyentes» (miembros especiales o simpatizantes) para construir una base social que les dé sustento electoral. El problema de este grupo es que su lealtad al partido no implica un compromiso definido con las actividades y las estructuras  internas partidarias.
 2.    Los sentimientos y la razón en las simpatías políticas.
Los hemisferios cerebrales del ser humano son dos. En su evolución, en el transcurso del tiempo, el hombre en un hemisferio ha acumulado los sentimientos y en el otro lo razonable.
Una persona puede pertenecer o seguir en un partido político en base a factores que tienen que ver con lo razonable o con los sentimientos.
 Un niño que crezca viendo a su padre o a su madre exhibiendo los símbolos de un partido, de forma natural, puede terminar asumiendo ese partido, no en el plano de la razón, sino en el plano de los sentimientos. Pero a esto se agrega los símbolos de los partidos, desde el color hasta la bandera, que son asumidos sentimentalmente.
Cuando una persona asume un partido por sus principios, por sus planteamientos, por su actitud ante la sociedad, actúa  la razón.
Dentro de lo razonable, entran también los intereses. El que apoya un partido por que la ha dado una contrata  en el Estado o tiene grandes negocios con el gobierno, le sobran razones para apoyar un partido.
Es fácil identificar a una persona y darse cuenta si apoya o es de un partido a partir de los sentamientos  o la razón.
Ahora bien, como aspectos determinantes para el comportamiento político, el caso de los sentimientos es una especie de variable independiente.
 El que está en un partido político por intereses concretos, y esos  interese dejan de ser representados por ese partido, fácilmente pasa a otra parcela sin que tenga que mediar un proceso largo. Sin embargo, cuando una persona se encuentra adherida a un partido en base a los sentimientos, las cosas se tornan diferentes. Como por ejemplo, tenemos por cientos de miles los casos: el de una gran parte de dominicanos que se encuentran dependiendo de un partido, que no representa sus interés.
3.    “Dejar hacer, dejar pasar”
Los partidos políticos se encuentran en franca transformación y acomodamiento a las exigencias del mercado. Esto produce en el liderazgo de los partidos tradicionales una especie de “dejar hacer, dejar pasar”. Pero hay algo cierto, el show  mediático entretiene pero no convence a las exigencias sociales. Todo esto se traduce en el buen sentido de la palabra, que la parte humana, solidaria de la función política, el bien común y otros valores van perdiendo significado ante la práctica del “sálvese quien pueda”.

Los males sociales tienen nombre: desocupación, alto costo de la vida e inseguridad entre  otros problemas. Frente a estas frustraciones la gente ya no ve los partidos políticos como útiles y necesarios. La principal responsabilidad recae en una clase política desprestigiada. Son pocos y puntuales los políticos que pueden ofrecer la imagen que requiere el pueblo. Estos terminan en la generalización como auténticos farsantes, no por sus dichos sino, por sus hechos.