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miércoles, 8 de marzo de 2017

A Propósito del día internacional de la mujer





Mujer, ser tierno y productivo. El hecho de tener la virtud de procrear la hace un ser divino. Su similitud con la madre naturaleza la convierte en un ser mágico digna del amor, la pasión y el querer de los hombres…  Domingo Núñez


El progreso de una nación no es unilateral ni unisexual.  Aportando iniciativas y trabajo, hombres y mujeres han participado en la formación y desarrollo de la sociedad. En República Dominicana, un análisis crítico del acontecer histórico revela que muchas mujeres pioneras han sido agentes de cambio.Desde una perspectiva de género, la labor llevada a cabo por las pioneras es relevante. El mérito se basa en que esas precursoras rompieron las relaciones de dominio del pasado, establecieron nuevas matrices, y dejaron una impronta de la contribución de la mujer en la formación de la nación. Las mujeres pioneras abrieron caminos a otras  Independientemente de la trayectoria política, orientación ideológica, vida personal o personalidad.


El poeta Konstantin Balmont, una importante figura de la poesía rusa del siglo XX soltó estos versos sobre la mujer:

“Mujer, estás a nuestro lado a la hora de nacer; 
Mujer, estarás a nuestro lado en el minuto final.
Mujer, eres nuestra guía en cualquier batalla,  
Mujer, para nuestros ojos eres goce celestial”


El Presidente Putin sobre la mujer ha expresado:

 "En la mujer encontramos todo lo que necesitamos: inspiración y alivio. La mujer es la fuente de nuestra propia vida y de su continuación, a través de nuestros hijos. Pero las mujeres también necesitan el apoyo del hombre. Nosotros lo sabemos. Y no solo hoy. Haremos todo para que nuestras amadas mujeres estén rodeadas de atención y cariño, para que sonrían más a menudo"


"Las mujeres llenan este mundo con su belleza y su energía vital; le dan calor con su cariño y su generosidad espiritual; generan una atmósfera de comodidad, hospitalidad y armonía. Ellas se preocupan por sus hijos y nietos, por su familia, sin tomarse un día para descansar. Incluso hoy, en su día, están igualmente ocupadas en sus asuntos, sin ser condescendientes consigo mismas y terminando todo a tiempo. Los hombres con frecuencia pensamos: ¿cómo lo logran? Pero lo más importante es que las amamos y las queremos", señaló el presidente.








viernes, 27 de mayo de 2016

Madre, amor y patria

Por
diomedesnp[@]gmail.com

Todavía la ciencia, hasta donde sepamos, no ha determinado con exactitud cuáles son los factores que inciden, que determinan el amor. Abundan los enunciados, pero no hay una definición precisa, su razón de ser, por qué tanta entrega: gente que es capaz de dar su vida por el otro o la otra. No se descifra ese misterio, cuál es la fórmula, cuáles son, digamos, las uniones, la mezcla, la fusión química, física, síquica, emocional que produce el hecho de amar. Se saben muchas cosas, como, por ejemplo, que sin pasión no se da el amor.
Hay un amor, un tipo de amor más natural, pero más profundo: el de madre. Tiene que ver con la procreación, y también el amor de hijo, pero esencialmente el amor de madre; esa es la grandeza, lo sagrado. No sabemos cómo se produce, pero conocemos que ella en alrededor de nueve meses, lleva en sus entrañas a ese ser, genera una comunicación, una especie de diálogo permanente entre la madre y esa criatura que se desarrolla.
Ese intercambio encierra tanta magia, que se aconseja a la mujer en estado de gestación ponerle música, especialmente clásica, en torno de su vientre, para que la criatura pueda ser influida por ella, la emoción de la madre hacia ese ser durante tanto tiempo, mientras crecen unos vínculos muy especiales que definen lo que significa ese amor único de madre.
La madre tiene que ver con la patria, y pienso en la progenitora del dominicano más ilustre, el más grande: Juan Pablo Duarte, cuya madre, Manuela Diez y Jiménez, es merecedora de los mayores homenajes; porque Duarte es el principal eslabón de la nación dominicana. Doña Manuela fue tan comprometida con la causa de su hijo y del país, que murió exiliada en Venezuela, el 31 de diciembre de 1858.
También las hermanas del patricio participaron en la independencia y en la fundación de la República, como Rosa Duarte, que le tocó el rol de madre para Juan Pablo; se ocupó de conservar sus papeles y documentos, le dio seguimiento y fue la guardiana de su obra redentora y su vida. Hasta en los detalles: fue Rosa la que lo llevó, en Caracas, a retratarse donde el artista español, Próspero Rey, poco antes de su fallecimiento. Gracias a ella hoy el país y el mundo tienen noticias de la historia y la vida del mayor símbolo de la dominicanidad.
Entre tantas, hay otra mujer muy especial: Salomé Ureña de Henríquez, la madre de Francisco, Pedro, Max y Camila Henríquez Ureña, distinguidos intelectuales dominicanos. Además de tener un vientre generoso para la patria y el pensamiento, figura como patriota, gran poeta y entre las forjadoras de la educación moderna en la República Dominicana, como discípula aventajada del Maestro Eugenio María de Hostos. Fundó el 3 de noviembre de 1881, el Instituto de Señoritas, primera institución femenina de enseñanza superior en el país.
En 1880, Salomé escribió el poema “A mi madre”, del que copiamos unas estrofas:
“Yo mis cantares lancé a los vientos,
yo di a las brisas mi inspiración;
tu amor grandeza dio a mis acentos:
que fueron tuyos mis pensamientos
en esos himnos del corazón.
Notas dispersas que en libres vuelos
a merced fueron del huracán,

pero llevando con mis anhelos
los mil suspiros, los mil desvelos
con que a la Patria paga mi afán.”
Juan Bosch, siendo presidente de la República, dijo un discurso con motivo del Día de las Madres, el 26 de mayo de 1963. Se ha publicado varias veces con el título “La madre en el drama histórico de la isla.” Citamos fragmentos:
“Los cimientos de la patria dominicana están hechos sobre el dolor de la madre. No han sido los que han caído en los combates ni los torturados en las prisiones ni los fusilados en la noche ni los echados al exilio los que más han sufrido; ha sido ella, la madre, que siempre tiene en el pecho una fuente inagotable de ternura y a la vez una llaga de amor que jamás se cierra”.
(…)
“…la otra, la de todos, la madre del sufrimiento dominicano, la madre que dio hijos para que hicieran patria y los dio para las guerras civiles y los dio para restaurar la República (…) ésa es la raíz misma de este pueblo, la fuente de su vida y tal vez la única explicación de su existencia. Sea para ella nuestra

domingo, 25 de mayo de 2014

RECORDANDO A ROSA DUARTE EN EL DIA DE LA MADRES


Por Domingo  Núñez  Polanco
En este día de la madre, la que engendra una vida y durante nueve meses  la lleva en su vientre desparramando ternura a todo dar a ese ser que saldrá de sus entrañas que por toda una vida será la razón de su existir. Pero hay algo que no podemos dejar de aceptar; hay madres, que para sentir  el profundo amor filial no necesita que alguna criatura nazca de entre su vientre, sienten igual y no en pocos casos un sentimiento de mayor profundidad. En la historia Dominicana, hay un caso semejante; se trata de Rosa Duarte, la hermana del patricio Juan Pablo Duarte, no tuvo hijos, pero para ella los hijos de esta patria lo eran por igual. Hoy queremos recordar a Rosa Duarte en nombre de todas las madres dominicanas.
Rosa Duarte además del altísimo honor de ser hermana del Padre de la Patria y fundador de la República, Rosa Duarte, figura en la historia como una de las mujeres que estuvieron al tanto de los secretos revolucionarios de los patriotas independentistas, para los cuales supo convertir en balas las planchas de plomo que había en el almacén de su padre, y a su acuciosidad y a su amor debe la historia nacional el valioso documento que se conoce con el nombre de Diario de Rosa Duarte. Destaca el ardiente amor de la revolucionaria por el suelo donde nació, por cuya libertad derramó amargas lágrimas, sufrió persecuciones, perdió sus bienes, padeció destierro perpetuo en unión de su madre, de sus hermanos, hermanas y sobrinos y vio desvanecerse las ilusiones de su juventud al quedar sin novio, fusilado junto a las tapias del cementerio de El Seíbo.
“Si hay una dominicana digna de la consagración del mármol esa es Rosa Duarte: por su vida y su obra, por sus padecimientos, por su permanente consagración a esa angustiosa vida de dolores de quien se entrega, como ella, a los recuerdos de la Patria y sufre en carne viva sus inacabables infortunios”, escribió Rodríguez Demorizi quien editó y anotó los Apuntes que la virtuosa hermana del patricio tuvo la visión de conservar porque son “el punto de partida, la primera fuente y la base por excelencia para emprender cualquier indagación y análisis referentes” a Juan Pablo Duarte.
No nos olvidemos de Rosa Duarte quien con sus Apuntes nos legó un relato de primera mano sobre los acontecimientos del 27 de Febrero.
Rosa Duarte ha merecido el reconocimiento de una calle de Gascue, nombrada así por iniciativa del regidor Alberto Arredondo Miura, el veintisiete de enero de 1930. El acto de bendición y colocación de  rótulos se efectuó el quince de julio de ese año. A los acordes del Himno Nacional, el entonces presidente del Ayuntamiento descubrió una tarja de mármol con el nombre de la llamada “heroína del sacrificio”. la entrega de Rosa a proteger y cuidar a la madre y a los hermanos, la devoción y admiración que manifiesta por Juan Pablo, el desprendimiento al aceptar vender las propiedades heredadas para invertir en la lucha por la independencia y el paciente amor hacia Manuel, el hermano que enloqueció en el exilio. “Es una mujer sui generis para la época, en todo momento pienso en ella como en una mártir. Mujer de talento natural y de virtudes sobresalientes, supo conservar hasta el fin de sus días en estado de pureza, todos los sentimientos nobles y delicados que le inculcaron sus padres con una educación esmerada, habiendo rendido siempre un culto especial al que entre sus deudos era don natural: el del patriotismo, que no pudieron mitigar en ella ni la injusticia de los hombres ni el rigor del infortunio” (Quisqueya Lora)De Rosa se conoce una foto de juventud y un óleo en edad adulta que se exhibe en el Instituto Duartiano. “Hay unos paradigmas creados en función de las grandes gestas militares, las acciones de poder, de fuerza, y quizá hay muy pocas mujeres que puedan competir, creo que hay grandeza a todos los niveles, Rosa jugó su papel, incluso, hasta en su papel maternal hubo grandeza”.Considera Lora Hugi que la figura de la hermana predilecta de Duarte “merece mayor estudio y entiende que el honor de la calle “es significativo, pero no suficiente. A los historiadores les toca incluirla en el relato histórico, que cuando se lea sobre la gesta independentista no sólo se piense en la Puerta del Conde, en el Trabucazo, sino en esa mujer excepcional que también fue un gran apoyo para Duarte y que poseía una capacidad de percepción del valor histórico, del gesto duartiano, trascendente y significativo. Si no hubiera sido por su libro, pocas noticias tuviéramos del Padre de la Patria, los amigos escribieron pero ella tenía un conocimiento de él diferente, por ser la hermana, porque la vivencia al lado de  Duarte, fue otra”.
El 26 de octubre de 1888 falleció en la calle Sur 1, casa 129, de Caracas, a causa de disentería. Al año murió su hermana Francisca y un año después, el ocho de agosto de 1890 murió Manuel, también en Caracas, con cuya partida desapareció por completo la familia Duarte Diez.
 “La que mantuvo mayor comunicación y contacto con su hermano, y quizás por eso el documento fundamental para escribir sobre la vida de Duarte, desde el punto de partida de los historiadores, es el códice que se conoce como Diario de Rosa Duarte” (Juan Daniel Balcácer)
A Rosa le tocó además vivir con Juan Pablo en Venezuela desde 1872 hasta su fallecimiento. Fue precisamente ella quien, junto a sus demás hermanas, estuvo con él en su lecho de muerte hasta que esta ocurrió por fin el año 1876.
 Domingo  Núñez  Polanco