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sábado, 19 de noviembre de 2016

Carta a Papa Francisco

Hebe de Bonafini en carta a Papa Francisco: “El hambre crece y el pueblo tiene miedo

Hebe de Bonafini envia carta al papa Francisco. Imagen tomada de PL.
Hebe de Bonafini envia carta al papa Francisco. Imagen tomada de PL.
La presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, difundió una carta que envió al papa Francisco en la que le alerta sobre la situación en Argentina.
“Te escribo porque desde que nos vimos, el 27 de mayo pasado, las cosas están mucho peor”, inicia su misiva al Sumo Pontífice la defensora de derechos humanos, quien le explicó que “el hambre crece y el pueblo tiene miedo”.
“La violencia institucional crece en los barrios pobres, sobre todo. El pueblo tiene miedo, la mentira es moneda corriente todo el día, todos los días, en todos los que gobiernan”, escribió.
Bonafini le pide perdón al papa Francisco por la misiva pero, dice, “sé que sus palabras tienen una gran recepción en el pueblo: las necesitamos”.
Asimismo señala que “las Madres de Plaza de Mayo hacemos más de lo que podemos y los jóvenes también, con reuniones y discusiones para ejercer mejor la solidaridad, entregando, como antes, lo mejor que tenemos”.
“Pero nunca alcanza porque el hambre no espera y la bronca crece”, dice la titular de esa asociación, quien pide al Santo Padre ayuda con sus palabras.
“La llamada ‘democracia’ nos costó muchas vidas ya. Me espanta la imagen del 20 de diciembre de 2001, con tantos pibes (niños) asesinados en la Plaza de Mayo. Me persiguen esas imágenes”, señala.
“Disculpa por pedirte tanto, pero no me queda otra, la política sola no alcanza”, concluye Bonafini su misiva.
(Con información de PL)

martes, 19 de abril de 2016

“Ningún político latinoamericano puede permitirse ignorar a Moscú”



Ilustración: Dmitri Divin

En este momento resulta de gran importancia tranquilizar a los miembros de la comunidad empresarial rusa y latinoamericana, convencerlos de que los últimos cambios políticos en la región no influirán de forma negativa en las relaciones bilaterales.
¿De qué cambios se trata?

En primer lugar, de las enormes dificultades por las que están pasando en estos últimos años los políticos latinoamericanos que suelen considerarse como socios fiables y en ocasiones incluso aliados de Moscú.

En Argentina, Cristina Kirchner se enfrenta a los mayores problemas de todos desde que su protegido perdió las elecciones presidenciales en noviembre del año pasado. Kirchner mantenía una muy buena relación personal con Vladímir Putin, y según algunas fuentes de Kommersant, su intervención fue clave para conseguir que la mayoría de los países de la región establecieran un régimen sin visados con Rusia. Su sucesor,Mauricio Macri, considerado como un político partidario de EE UU, durante la campaña electoral apostó por reducir el contacto con Moscú y Pekín a la mínima expresión.

Otra importante aliada de Rusia, la presidenta de Brasil Dilma Rousseff, se enfrenta actualmente a la presión de sus enemigos políticos, que la amenazan con inhabilitarla. Finalmente, en Venezuela el presidenteNicolás Maduro, sucesor de Hugo Chávez, perdió las elecciones parlamentarias contra una oposición cuyos líderes mantienen una actitud extremadamente suspicaz hacia Moscú.

En líneas generales, actualmente en Latinoamérica las fuerzas de izquierdas, que han mantenido tradicionalmente unas relaciones más estrechas con Moscú, únicamente han logrado conservar sus posiciones en los países menos ricos e influyentes: Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

En América Latina el péndulo ha oscilado sensiblemente hacia la derecha y esta parecería una tendencia alarmante para los círculos empresariales rusos. No obstante, la mayoría de los representantes de estos círculos que han participado en el foro se han mostrado bastante optimistas. A pesar de la crisis económica en Rusia, que ha afectado a la actividad económica exterior en todas las regiones, en general las empresas rusas han logrado mantener sus posiciones en Latinoamérica.

Varias fuentes de Kommersant enumeran con satisfacción los últimos logros económicos en la región: México ha comprado 20 aviones Sujói Superjet 100 y otros 10 se encuentran en camino; varias centrales hidroeléctricas en Argentina y Uruguay están equipadas con turbinas rusas; el ejército uruguayo utiliza camiones rusos Ural; Argentina ha comenzado a recibir trolebuses rusos, etc.

En el plano político las cosas tampoco parecen tan desesperanzadoras. No estamos en los años 70 u 80 del siglo pasado, cuando las fuerzas de derechas latinoamericanas daban la espalda a Moscú de forma tan contundente y únicamente miraban hacia Washington, según algunos expertos uruguayos, argentinos, chilenos y bolivianos.

Hemos llegado a una época en que los políticos son más pragmáticos, incluidos los de derechas. Nadie quiere apostar por un solo país, jugárselo todo a una carta, navegar a la deriva hacia un único polo en un mundo multipolar.

Por esta razón, incluso en el caso del acercamiento entre Argentina y EE UU no tiene por qué producirse una ruptura con Rusia. El presidente del Instituto Bering-Bellingshausen, Gerardo Bleier, expone como ejemplo la decisión del nuevo líder argentino de enviar a Moscú a su ministra de Asuntos Exteriores, Susana Mabel Malcorra. Mauricio Macri también envió representantes de su administración al foro de negocios en Montevideo.

“Ya lo ven: una cosa son las declaraciones en campaña y otra cosa muy distinta es la política real. El presidente Macri no es ninguna excepción”, comenta a Kommersant Gerardo Bleier. Y la entrevista termina en un tono del todo optimista: “Ningún político latinoamericano puede permitirse ignorar a Moscú”.


La Ronda de negocios y el Foro mediático “Rusia y América Latina”organizado por el fondo Roscongress y el Instituto Bering-Bellingshausen para las Américas (IBBA) tuvo lugar a finales de marzo en Montevideo. Reunió a directores y representantes de grandes compañías tanto rusas como latinoamericanas del sector energético, agropecuario, aéreo y de otros sectores relevantes.

Artículo publicado originalmente en ruso en Kommersant.

Lea más:


Los rusos hacen amigos en Latinoamérica

TOMADO DE:
La opinión del autor no coincide necesariamente con la de RBTH.

miércoles, 13 de abril de 2016

Cristina: No me van a callar "Vamos a volver"

Cristina Fernández: “Me pueden meter presa, pero no me van a callar” 

En este artículo: 

"Vamos a volver", fue la expresión de Cristina Fernández al salir. Foto: Kaloian/ Cubadebate.
“Vamos a volver”, fue la expresión de Cristina Fernández al salir. Foto: Kaloian/ Cubadebate.


Al grito de “Vamos a volver” Cristina se subió al escenario apostado en las puertas de los Tribunales de Comodoro Py, para hablarle a las más de 300 mil personas que colmaron las inmediaciones del edificio. Como siempre, dio un discurso cargado de argumentos, basado en procesos históricos y habló de los temas fuertes de la actualidad.

Nota relacionada: El día en que Cristina le habló al pueblo y le pidió que no tuviera miedo



En primer lugar dejó claro: “Quiero que estén todos tranquilos, me pueden citar veinte veces más, me pueden meter presa, pero no me van a callar”, con esas palabras las cientos de miles de almas estallaron en un aplauso y un grito de emoción. “Voy a estar como siempre junto a ustedes”, aclamó Cristina.
El Poder Judicial y los procesos históricos

A pesar de la lluvia, el pueblo argentino se reunió para apoyar a la expresidenta. Foto: Kaloian/ Cubadebate.

“No vean este hecho como un ataque a mi persona”, aclaró la exmandataria, sabiendo el cariño popular con el que cuenta. Pero, como siempre, argumentó: “No es el primer caso. El primer perseguido fue Yrigoyen, cuando lo derrocaron y le imputaron hechos de corrupción a granel, hasta que lo metieron preso en la isla Martín García”.

Una frase impactó mucho: “Los que cambian la historia no son los dirigentes, son los pueblos”, y se trasladó como era de esperarse a Perón y Evita, a quienes tomó como claro ejemplo para afirmar que sin la complicidad del Poder Judicial, “no podrían haberse consumado los atropellos, las entregas y las desgracias sobre tantos argentinos”.

“Si pudieran prohibir la letra ‘K’ del abecedario, lo harían”, aseveró Cristina Fernández de Kirchner para el posterior cántico masivo: “Macri, basura, vos sos la dictadura”, y pareciera que fue la antesala de lo que vendría en el discurso.

Luego de hablar sobre las persecuciones a los opositores en épocas de dictadura, comentó: “Adentro de este edificio (señalando los Tribunales), en algún despacho, en algún cajón, en algún basurero, está la causa de apropiación ilegítima de Papel Prensa”, frase que desató otro canto: “El que no salta, es de Clarín”.

“Durante el último Golpe de Estado”, informó: “Los trabajadores organizados participaban del 50% del PBI interno y la deuda externa era tan baja que no implicaba condicionamiento”, como marcando un paralelismo histórico.
El hoy, la corrupción, los ajustes y los Medios de Comunicación

Cristina hizo referencia a varios temas claves en su discurso. Foto: Kaloian/ Cubadebate.

“Han aparecido algunos ‘paladines de la moralidad’, que tienen una diferencia con los anteriores. A los anteriores, los conocíamos”, dijo Cristina, a lo que luego lanzó otra frase para enmarcar: “Si nos querían llevar al mundo, nos han llevado, estamos en la tapa de todos los medios internacionales, menos en los de la Argentina”.

“Una vez más, los medios de comunicación intentan tapar el sol con las manos”, aseguró la expresidenta de los argentinos, y continuó: “Recuerdo cuando era senadora, haber llevado adelante el juicio político contra tres miembros de la Corte con mayoria automática, la misma que había sobreseído a quien hoy es presidente de la nación por una causa de contrabando agravado de autos a través de cuentas offshore”.

Sobre los medios, siguió: “Lo taparon todo prolijamente, debe haber muchos argentinos que ignoren esto. ¿Se imaginan si yo hubiera sido Presidenta con un antecedente de haber sido absuelta por contrabando agravado por mayoría automática en La Corte? ¿se imaginan?”, volvió a preguntarse, y la remató: “Durante mi gobierno que se pasaron buscando ‘la ruta del dinero k’ y se encontraron con la ruta del ‘dinero M”.
El derecho de la voluntad popular

Todos querían saludar a la líder. Foto: Kaloian/ Cubadebate.

“Hemos sido respetuosos de la voluntad popular”, dijo Cristina. Pero aclaró: “la voluntad popular no la tiene que respetar únicamente la oposición. El que más la tiene que respetar es el gobierno, que ganó diciendo que no iba a devaluar”.

“Tienen un sólo objetivo: ir por los derechos adquiridos”, se encargó de sentenciar Cristina, mientras enumeraba lo que vemos todos los días en pocos medios de comunicación:“Despidos en sector privado, más que en el público, persecución ideológica, y demás”.

El discurso cada vez generaba más miradas, en vivo, en los televisores, sus palabras cada vez tomaban más fuerza: “No quiero interesarme por el 49%, sino por el 51% que los votó, muchos lo votaron creyendo en él”. Además, pidió a los compañeros que “no se enojen” con el que votó diferente, porque “los medios de comunicación les inflaron la cabeza durante años”.
Frente Ciudadano

Concentración en apoyo a Cristina Fernández. Foto: Kaloian/ Cubadebate.

Esa fue la punta de lanza para hacer una proposición, la de conformar un Frente Ciudadano, “en el cual no se le pregunte a nadie a quién votó o de qué partido político es”. No sin antes, cargarse con los honores de haber contado con el “honor de tener escasísimos decretos de necesidad y urgencia” durante su gestión, pero uno de esos dijo, fue la Asignación Universal por Hijo.

Un grito comenzó a subir desde la multitud: “Bossio, compadre…” y ya saben lo que sigue. Pero Cristina, con altura, afirmó: “Así no van a convencer a nadie”, lo que provocó risas y aplausos. Y dijo: “Se los dije el 9 de diciembre, cuando los dirigentes no respondan a ustedes, tomen la bandera y marchen adelante. No esperen salvadores ni mesías”.

Aprovechó para lanzar también sus críticas al actual Jefe de Estado, cuya familia, recordó, “hizo su fortuna con el Estado Nacional”. Todos los oídos se pararon cuando expresó: “Hubo algo que me dolió”, y contó que en un supermercado de El Calafate, propio de una cadena que pertenece al actual secretario de Comercio casualmente, vio que vendían naranjas españolas. Como una manera de explicar el tipo de políticas a las que se apuntan y la destrucción de la industria y la producción nacional.
El final

La izquierda sigue viva en Argentina. Foto: Kaloian/ Cubadebate.

Comentó las “situaciones similares que se viven en la región” (tocando sobre todo el caso de Brasil), se preguntó, “¿qué es eso de que ahora no se puede militar en la Argentina?”, y con el cántico al unísono de “678″ de fondo por parte de la gente, aclaró: “Lo que quiero recuperar es la libertad”.

“La libertad de volver a soñar, porque para soñar y realizar, tenemos que tener libertad. Libertad para volver a crecer, a trabajar”, dijo Cristina y pidió casi suplicando: “Necesitamos que vuelvan a cuidar de los argentinos”. Despegándose de toda cuestión política, afirmó: “No se hagan ningún problema por mí, no les tengo miedo, ya he sido honrada con el voto de ustedes”.

Sobre el final todo fue pura emoción, y éstas fueron sus últimas palabras antes de bajar del escenario para saludar, como siempre, como lo hizo Néstor también, a la multitud, mientras de fondo sonaba ‘Juguetes Perdidos’ de Los Redondos: “Respeto la voluntad popular. Pido a los gobernantes que respeten esa voluntad popular. Los quiero mucho (mientras el sol asomaba entre los nubarrones). Salió el sol finalmente. El sol siempre sale, aún cuando más nublado parezca, el sol siempre está”.

(Tomado de Página 12)

La lluvia no impidió que el pueblo se reuniera. Foto: Kaloian/ Cubadebate.

El pueblo argentino apoya a Cristina Fernández. Foto: Kaloian/ Cubadebate.

Foto: Kaloian/ Cubadebate.

Foto: Kaloian/ Cubadebate.

Foto: Kaloian/ Cubadebate.

sábado, 2 de abril de 2016

El psiquiatra que fue amigo del Che


Fernando Barral: El psiquiatra que fue amigo del Che
Por: Eduardo Febbro










Fernando Barral.

Fernando Barral siempre fue un invitado de la Historia, a veces la más trágica, otras la mejor. La vida lo condujo a acumular una de esas existencias en las que caben las pesadillas, los sueños, los éxitos, los fracasos, las aventuras y las desventuras de varias vidas humanas. Don Fernando es la memoria viva de varias revoluciones, del período más estruendoso de la Cuba revolucionaria, la memoria del peronismo naciente en la Argentina y la de muchos entreveros del destino. Nada de eso ha marcado su jovialidad orgullosa. Hoy, a sus casi 90 años, en su casa de La Habana, Fernando Barral contempla su destino con una satisfacción y un humor elocuentes. Ha tenido casi cuatro patrias y sigue siendo hijo del ideal revolucionario que lo trajo a Cuba gracias a la amistad que trabó con el Che cuando residía en la provincia de Córdoba, en la Argentina.

Mucho antes de llegar a La Habana revolucionaria, Don Fernando nació en España, en 1928. Creció primero sin padre, el escultor Emiliano Barral, muerto en el frente de Usera durante los primeros tiempos de la Guerra Civil Española. Murió en la defensa de Madrid “contra un ejército de traidores, de mercenarios y de extranjeros”, escribió sobré él el poeta Antonio Machado. Lo que quedaba de la familia se mudó a Levante, donde vivió bajo la protección del abuelo anarquista, Isidro Barral. En el año 1939, a los 11 años, Fernando y su madre embarcaron rumbo al exilio en el carguero “African Trader”. El barco los dejó en Oran, desde donde, tras varios meses espantosos, partieron hacia Francia y luego con destino a Chile en el barco Winnipeg que zarpó del puerto francés de Burdeos. En Valparaíso los esperaba el hermano de su madre, Fernando Arranz, quien ya residía en la Argentina. Madre e hijo tocaron suelo argentino en el año trágico del suicidio de Lisandro de la Torre y de la presidencia maltrecha de Roberto María Ortiz.

La Argentina fue, por un tiempo, una tierra acogedora. Se fueron a vivir a la casa que Fernando Arranz tenía en Córdoba, donde ejercía como director de la Escuela Provincial de Cerámica. Residieron en Córdoba hasta el año 1942. Era la época de los últimos suspiros de lo que se conoce en la Argentina como “la década infame”, el período donde imperó la restauración neoconservadora. El ambiente político nacional poco tenía que ver con los ideales anarquistas y republicanos de los Barral. En el 42, Fernando Barral, su madre y el hermano de esta se mudaron a Buenos Aires. La aventura porteña sólo duró dos años.

La Revolución del 43 había derrocado al gobierno de Ramón Castillo y al año siguiente, en 1944, Don Fernando regresó a Córdoba y empezó a estudiar medicina. Barral cuenta que en Córdoba ingresó en la Federación Juvenil Comunista y luego en el departamento de propaganda del Partido Comunista Argentino. En esa Córdoba juvenil –Alta Gracia– Barral trabó una fuerte amistad con Ernesto Guevara, quien todavía estaba lejos de ser “El Che”. “Yo tenía mi pistolita por esos tiempos”, recuerda Don Fernando, quien en ese entonces estaba enamorado de una prima de Guevara, Córdova Iturburu.

La historia, sin embargo, esperaba a Don Fernando agazapada en un rincón de la Argentina. Ernesto Guevara cursaba cuarto año de medicina cuando Perón empezó a reprimir a la izquierda y a invocar “la amenaza comunista”. A finales de los años 40, en pleno auge del peronismo y sus famosas “purgas”, Fernando Barral cayó en las purgas: fue detenido y trasladado a Buenos Aires.

“Primero me llevaron a la cárcel municipal de Córdoba. Allí me sentía bien y pensaba que me iban a liberar a los pocos días, pero no. Un día se rompió la rutina. Me sacaron de la cárcel y me llevaron hacia al campo. Ahí me asusté. Creí que me iban a matar en un lugar desconocido, como era el modo operatorio típico de la Policía Federal argentina, el famoso ‘paseo’. Pero no, me condujeron en avión a Buenos Aires. Me llevaron a la cárcel de Devoto, donde estuve preso ocho meses. Ahí me anunciaron que estaba deportado por el gobierno argentino por actividades contra el Estado. Pensé que me iban deportar a la España franquista de la cual toda mi familia había huido”, cuenta.

Las gestiones de su madre y de un abogado eficaz le ahorraron ese destino: Fernando Barral fue deportado a Hungría. En 1952, sin siquiera conocer el idioma, Barral ingresó en la Facultad de Medicina de su nuevo país. Se insertó en la sociedad, aprendió también el obligatorio Latín necesario para establecer recetas médicas y consiguió un trabajo en el Consejo Mundial de Paz. Barral llevó a su madre a Hungría y se casó. En el 55 se recibió de médico y empezó a trabajar en el barrio de Ujpest. Le quedó tiempo para participar en las agitadas crisis políticas Húngaras y hasta para colaborar en la redacción de un diccionario húngaro-español y español-húngaro.

A finales de los años 50, el triunfo del movimiento 26 de Julio liderado por Fidel Castro condujo a la caída del gobierno de Fulgencio Bautista y a la llegada al poder de la Revolución. Fernando Barral todavía no lo sabía, pero su vida volvería a cambiar. La victoria de la Revolución llevó a Ernesto Guevara a Hungría, donde se enteró de que allí vivía su amigo de Córdoba. “El Che pasó por Hungría, supo que yo estaba ahí y me dejó una nota en la puerta de la casa. Eso me permitió venir a Cuba. La nota decía: “Querido Fernando: Sé que tenías dudas sobre mi identidad, pero creías que yo era yo. Efectivamente, aunque no, pues ha pasado mucha agua bajo mis puentes y del ser asmático, amargado e individualista que conociste, queda el asma. Me enteré que te habías casado. Yo también, tengo dos hijas, pero sigo siendo un aventurero, solo que ahora mis aventuras tienen un fin justo. Saludos a tu familia de este sobreviviente de una época pasada y recibe el abrazo fraterno de Che, que tal es mi nuevo nombre”.

La carta del Che fue una llamada para unirse a ese “fin justo” al que se refería quien ya era el Che. “Yo tenía en Hungría una vida hecha, acomodada, pero lo dejé todo para venir a vivir a Cuba. Con la ayuda del revolucionario argentino, Fernando Barral se mudó a Cuba, donde integró primero el Hospital Psiquiátrico de La Habana y luego el equipo de psiquiatría de los Servicios Médicos del Ministerio del Interior. Los meandros de las burocracias locales le dieron más de un disgusto. Don Fernando trabajó en las cárceles, cortó caña de azúcar en las zafras, trabajó en el departamento de investigaciones sociales y hasta sacó del olvido a un célebre prisionero norteamericano detenido en Vietnam: John McCain, el ex candidato republicano a las elecciones presidenciales, Vietnam, un tipo grande, de pelo rubio y mandíbula cuadrada.

En 1969, Fernando Barral fue el primer extranjero en ser autorizado a entrevistarse en Vietnam con un prisionero norteamericano. Don Fernando quien, tras volver a Cuba, informó a la familia del prisionero. La versión que Barral da sobre la situación en la que estaba McCain en Vietnam difiere en mucho de la leyenda de héroe que el senador norteamericano se construyó. McCain mencionó brevemente a Barral en su autobiografía de 1999, “La fe de mis padres”, donde lo califica de “propagandista cubano disfrazado de psicólogo español que se hacía pasar por periodista”.

En Cuba, Don Fernando se volvió a casar, esta vez con Laly, con quien tuvo dos hijos. Su esposa hace a menudo de traductora entre él y el mundo. Su sordera no le permite siempre captar lo que escucha. Entre los 1980 y 1986 Barral trabajó en el Programa de Investigaciones Sociales sobre la Juventud “con el fin de estudiar los distintos problemas sociales del país. Todo eso me salió bien. Logré también que se abriera la primera clínica psiquiátrica que hubo en Cuba con métodos modernos”. En 1998, recuperó su nacionalidad española y volvió a visitar su país. Pero su última Patria fue Cuba. Nada lo movió ni lo moverá de aquí, a pesar de que jamás perdió el acento de su España natal. En el living de su casa, todo lo que más quiere preside el lugar: un fusil, las fotos del Che, los recortes de diario que trazan los momentos decisivos de una historia personal que recorre más de un siglo y que sigue arraigada al sueño original. “Aquí”, dice Fernando Barral, “me realicé en todo lo que quise hacer”.

(Tomado de Página 12, Argentina)


Fumando mientras está herido en una cama

Fumando mientras está herido en una cama

domingo, 20 de diciembre de 2015

LA OPCIÓN NEOLIBERAL GANADORA EN ARGENTINA CAMINO A DAR SUFRIMIENTO AL PUEBLO

La derecha al gobierno, el pueblo a las barricadas




Angel Guerra Cabrera
Periodista cubano residente en México y columnista del diario La Jornada.
Mauricio Macri no ha hecho más que realizar su largamente anhelado arribo a la Casa Rosada y ya reconfirmó sus credenciales como hombre del partido del dinero y el orden, que no se anda con chiquitas ni remilgos cuando de imponer las políticas neoliberales se trata. Cero impuestos a los terratenientes y subida de los precios de los servicios públicos a partir de enero.

Cualquier parecido con las políticas económicas de la dictadura militar de Videla, que lo enriqueció, y con los gobiernos de Ménem, que lo siguieron enriqueciendo, no es pura coincidencia. A partir de ahora, los de abajo a joderse y los de arriba a recuperar la mayor o menor tajada que se vieron forzados a ceder, pareciera ser el mensaje, se mire a Argentina o a Venezuela.

Por supuesto, no podía faltar el decretazo del flamante mandatario para llevarse de encuentro a la vapuleada Ley de Medios puesto que su imagen y candidatura se gestaron en los laboratorios de publicidad y las redacciones del conglomerado mediático Clarín y del diario La Nación, ambos también cómplices y privilegiados beneficiarios de la dictadura y del menemismo.

Los decretos suscritos por el flamante mandatario carecen de legitimidad al no corresponder con las luchas e intereses del pueblo argentino, cuando no de ilegalidad, como es el caso del nombramiento, pasando sobre la soberanía del Senado, de dos jueces de la Corte Suprema de Justicia. Para colmo, ligado uno al Banco Mundial y el otro, integrante del Opus Dei.

Tan palmariamente inconstitucionales han sido esos nombramientos, que varios miembros de la coalición que llevó a Macri al gobierno se han deslindado de ellos. Pero es muy chistoso que los mismos medios que antes golpeaban tanto a Cristina Fernández, arguyendo -entre otras mentiras-, su no apego a la institucionalidad, hoy callen estruendosamente ante los enormes atropellos a la misma del ex gobernador de la provincia de Buenos Aires.

En el caso venezolano vemos una contrarrevolución que está actuando y amenazando desde una subestimación de la fuerza del pueblo y una sobrestimación de su propia fuerza. Con solo que hagan la mitad de lo que han declarado, o se sabe que proyectan hacer aprovechando sus escaños parlamentarios, no tardarían en provocar una furiosa reacción popular en su contra.

Por no mencionar las amenazas de sacar a Chávez del Cuartel de la Montaña, donde reposan sus restos, que podría muy bien convertirse en la chispa que desencadenara un derramamiento de sangre de pronóstico reservado, con todo y el enorme patriotismo, aplomo, disciplina y contención que ha mostrado la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ante crispantes situaciones que la han puesto a prueba. El último caso han sido los alocados insultos a líderes militares por personeros del campo enemigo del proceso bolivariano, al percatarse de su inmutabilidad ante lisonjas y guiños.

En resumen, la contrarrevolución se propone desmantelar los gigantescos logros sociales de la Revolución Bolivariana, entre ellos la independencia del país y entregar a Estados Unidos los primeros recursos del mundo en hidrocarburos.

Ante este panorama amenazador de conquistas sociales y civilizatorias en los dos países mencionados, parece necesaria la vuelta al combate en las calles de ese sujeto revolucionario creado por los movimientos populares y los nuevos gobiernos independientes latino-caribeños. Chavismo es su nombre en Venezuela pero está distribuido del río Bravo a la Patagonia.

Ese sujeto equivale hoy en América Latina y el Caribe (ALC) al proletariado. Aquel al que Marx consideró en la Europa occidental y central del siglo XIX el encargado de encabezar la revolución socialista. Hoy su tarea inmediata es impedir la restauración conservadora, preservar las conquistas sociales y la nueva cultura política conseguidas a partir del levantamiento indígena de Chiapas(1994) y la llegada de Hugo Chávez a la presidencia de Venezuela, continuar demoliendo el neoliberalismo en nuestra región hasta las últimas consecuencias.

Afirmar que ahora sí termina el “ciclo progresista”, como lo han bautizado, porque haya sido electo por la mínima un presidente de derecha en Argentina, por la amenaza de desafuero contra la presidenta Dilma Rousseff o por la muy sensible conquista del parlamento a manos de la contrarrevolución en Venezuela es no conocer la historia de ALC. Entramos en una fase más difícil y compleja de la lucha por la segunda independencia de nuestra América.

(Tomado de La Jornada)

domingo, 13 de diciembre de 2015

Gracias, Cristina

Por: Kaloian Santos Cabrera


Despedidad de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Por Carolina Rosales Zeiger
–¡Vengaaan a compraaar! ¡Vengaaan a compraaar!– dice la nena colgada de la baranda de uno 

de los canteros de la Plaza de Mayo, mirando directo hacia la fuente, con un pingüino de peluche en la mano. Todavía no son las 4 de la tarde y algunos ya aprovechan el agua que entra y sale de ese centro para refrescarse pies, manos y nuca.

La nena tiene la cabeza cubierta por una remera blanca extra large con la cara de Néstor y Cristina y la inscripción “Gracias”. Lleva un short, una musculosa y un saquito negro que le tapa los hombros del sol. Está colorada por el calor que toda esa cobertura anti insolación le produce, pero no para. Sigue agitando su pingüino e invitando a la gente a que se acerque al puestito de chucherías y souvenirs varios que la mamá tiene montado en el borde del mismo cantero.

–¡Vengaaan a compraaaar!– sigue.
–¡Hola! ¿El pingüino lo vendés?– le pregunta una señora.
–¡No!– responde por instinto y por reacción. Y busca la confirmación:
–Mamá, éste no lo vendemos, ¿no?
–No, ése no.
Sigue tranquila.

Es 9 de diciembre y las familias se acercan a una plaza mansa y tranquila. Las agrupaciones –la militancia orgánica– convocó más tarde que temprano y esta vez no hay lugares de privilegio asegurados ni disputas espaciales de esas que los “sueltos” dan siempre por perdidas. La plaza se va colmando a paso lento, pesado y con cierto extrañamiento.

Un rasta llega con un equipo diminuto pero de alta potencia. Suena la renga. Al palo. Todos a sus al rededor aceptan, naturalmente.

–¿Tenés un cigarrillo?– le pregunta uno.
–Sí claro– responde.
–Disculpame, ¿qué va a pasar acá?
–Es la despedida de Cristina.
–Ah… Y… qué, ¿después toca alguna banda o algo así?
–No no, habla ella y listo.

La política directamente ligada a la cultura no es un capricho vulgar o una asociación interesada. Es que esta plaza, en los últimos años, combinó derechos humanos y música, fiestas patrias y danza, memoria y acrobacias. La idea irreversible de que sin cultura no hay identidad y sin identidad no hay lucha posible.

Pero no, esta vez no toca ninguna banda. Esta vez es el final, y el número de cierre puede ser sólo uno.

Empezando a bajar el sol, el espacio comienza a tupirse. Llegan banderas de diversas partes del conurbano con la inscripción “Resistiendo con aguante”. Son miembros de ese grupo de Facebook que ya cuenta con más de 500 mil integrantes y que se forjó durante la campaña del ballotage entre Scioli y Macri, como trinchera de contención y de relatos triunfantes. “Hoy convencí a mis suegros de que votaran a Daniel”, “Me separé de mi novia porque vota a Macri”, “La verdulera me escuchó atenta, creo que la persuadí”, contaban durante ese mes en el que los bares, colectivos y calles eran un ágora generalizado de discusión electoral.

Las banderas y remeras de la página también llegan en los pechos de los pibes que caminan solos y de las familias que mandaron a estamparlas “x 4″, y que ahora las llevan orgullosas junto al mate y la torta frita que compraron en algún puestito de Avenida de Mayo o Diagonal Norte.

Todavía no hay demasiada efusividad. El encuentro es raro: se piden abrazos y se celebra lo logrado. Hay un intento por sostener ese triunfalismo al cual el peronismo sabe abrojarse, casi mejor que nadie, pero también hay una fuerte necesidad de acompañarse en ese soltar.

Una mujer da vueltas a la fuente como si rondara junto a las madres. Tiene una piel curtida que seguramente le agrega edad, un cuerpo pesado, un cartel casero escrito con marcador indeleble que agradece a Cristina “por devolvernos la dignidad” y lágrimas en los ojos. Está llorando sola. Y es temprano. Cuando se sienta, la nena del pingüino de peluche la desconcentra de su vagar y entonces se seca los ojos y le sonríe. Más tarde volverá a llorar.

***

El acto en la Casa Rosada empezó a las 19:00 puntual. La presidenta inauguró el busto de Néstor Kirchner en medio de agradecimientos varios: a Daniel Scioli, a las organizaciones, a la militancia. El saludo al presidente Evo Morales desató una ola de aplausos especial. Más tarde la mención a Hugo Chávez Frías y a Inácio Lula da Silva como parte de “los tres mosqueteros“, junto al expresidente homenajeado, repetiría la reacción.

“Bueno, creo que hay un poco de gente que nos está esperando en la plaza”, cerró rápidamente Cristina. Y agregó, antes de salir: “Así que muchas gracias a todos y a todas”. La canción elegida para ese final fue Mariposa Pontiac, de Los Redonditos de Ricota.

Ven a mi casa suburbana / me obsesiona tu prisión
(…)
Verte feliz no es nada / es sólo un rock and roll del país
Verte feliz no es nada / es todo lo que hacemos por ti

Sin el obvio “Banderas en tu corazón“ o “Hacer un puente“, el único linkeo posible que aparece en las mentes buscadoras de porqués (¿Acaso hay algo casual en estos actos? ¿Acaso queda alguna decisión librada al azar?) es remitirse a lo que minutos después, la exmandataria diría a la plaza: “He visto muchas medidas cautelares (…) pero en mi vida pensé que iba a ver un presidente cautelar (…) No lo merecimos”. Los insultos al Poder Judicial no tardaron en hacerse escuchar. Entonces Cristina interrumpió: “Con este estado de las cosas, todos los argentinos estamos un poco en libertad condicional2. Y aclaró: “Hay que respetar la voluntad popular”.

Para ese entonces el clima en la plaza había cambiado. Las lágrimas que la entonación del himno había arrancado, como signo inequívoco de que las próximas serían horas de desconsuelo, ahora se sostenían dentro de los márgenes previos al desborde. Casi como sosteniéndola a ella: si vos no te quebrás, nosotros tampoco.

El cantito más repetido en la plaza, y que sería coreado por todo el centro porteño y en colectivos y subtes hasta, al menos, varios puntos de la ciudad, ya era el (podemos augurar: ¿simbólico? ¿histórico? ¿de esos que luego se repiten en los libros de historia?) pegadizo: “Oooh, vamos a volveeeer. A volver, a volver, vamos a volver”. Otro de los preferidos de la noche, y con la misma melodía, fue el canchero –de cancha–: “Sos cagón, sos cagón, Macri sos cagón”, cada vez que el discurso tocaba el tema del traspaso de mando.

***

–Miren que no puedo hablar mucho porque a las 12… ¡me convierto en calabaza!– fue una de las cristineadas más festejadas del acto, chicana ineludible que cosechó risas liberadoras y abrazos cómplices entre esos ojos de lágrimas contenidas. Más tarde, cuando comenzó a despedirse (“Para terminar…”) el chiste reapareció, y toda la plaza coreó:

–¡Hasta las 12! ¡Hasta las 12! ¡Hasta las 12!

Una sonrisa fina aceptó el halago. Pero entonces la sobreexcitación militante empezó a desbordar los cuerpos. Cristina empezó agradecer: habló de empoderamiento popular, de libertades, de derechos. Agradeció tanta felicidad, alegría y amor. Auguró que siempre iba a estar.

Pero ya fue difícil escuchar.

La ansiedad, la angustia, la felicidad, estallaron en los cuerpos contenidos de las (¿500 mil? ¿700 mil?) personas que colmaban la plaza y centro porteño. Una ovación tapó el fin de ese discurso y mezcló: el mensaje de arriba, con el de abajo. Como signo de, no quizá lo que fue, sino lo que dejó: una batalla discursiva con intenciones de horizontalidad. Una fusión entre arribas y abajos. “La tarea sigue, porque el lugar de un militante no es un gobierno: está junto al pueblo”, había dicho unos minutos antes.

***

La plaza se desconcentró más o menos rápidamente. Por las calles –Av. de Mayo, Diagonales, Florida, 9 de julio, subtes– seguía el coro prediciendo la vuelta. Otros, algunos, eligieron quedarse a esperar la medianoche ahí. En una parada de colectivo, una pareja charlaba.

–Yo pienso, ¿qué va a hacer la chabona ahora? Para mi va a desaparecer un tiempo, se va a guardar.
–No… va a seguir militando, ella es una militante.

(Tomado de Notas)

Un pingüino de peluche. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Un pingüino kirchernista. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedidad de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedidad de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
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Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.
Despedida de Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo. Foto: Kaloian/Cubadebate.

EL CONSERVADURISMO AHORA EN EL PODER DE ARGENTINA SACA LAS UÑAS

      Emergen amenazas de rebajas salariales en Argentina

Cuando los pueblos se equivocan y se regresa al pasado, es necesario una lloradita con lagrimas de sangre  para que las grandes masas tomen conciencia de quienes son sus verdaderos amigos y se defienda de sus enemigos...
trabajadores metal


Con la llegada del nuevo gobierno en Argentina el Grupo Techint, la mayor corporación del país, anunció su intención de imponer una rebaja de salarios a cientos de trabajadores de la Unión de Obreros Metalúrgicos (UOM).

El diario Página 12 informa este domingo que la amenaza de recortar 20 por ciento de los sueldos recae sobre trabajadores hoy suspendidos o la otra variante es despedirlos, lo cual se convierte en una clave para la administración de Mauricio Macri.

En la UOM evalúan que esta drástica medida regresiva en términos laborales y sociales de Techint, que abre las puertas para la imitación a otros conglomerados económicos, aparece en el debut de un nuevo ciclo político en Argentina con el mandato macrista, señala el periódico.

Empresarios y sindicalistas admiten que durante el kirchnerismo la reducción salarial o los despidos eran frenados. Ahora Techint se propone enviar la señal al resto del sector privado de que con Macri comienza una nueva etapa en la relación con los trabajadores y gremios, alertan desde el importante gremio.

Página 12 recuerda que algo similar ocurrió en los primeros años del gobierno de Carlos Menem, cuando la empresa Aluar cortó 20 por ciento su plantilla administrativa y aplicó un régimen de flexibilización laboral.

En esos primeros años de 1990, el tío de Macri, Jorge Blanco Villegas, era el presidente de la Unión Industrial de Argentina y ante el conflicto desatado en Aluar respaldaba ese ajuste, e incluso sugería que había que reducir 25 por ciento los salarios nominales, rememora el diario.

Ahora, la megadevaluación adelantada por el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, facilitará la reducción de los salarios en dólares así como la disminución del valor de los ahorros. “Pero la política laboral esbozada por el grupo empresario quiere avanzar aún más”, advierten desde la UOM.

La conformación por Macri de su equipo ejecutivo al que incorporó jefes de grandes empresas argentinas y transnacionales puede implicar un retroceso en los avances laborales, salariales y sindicales, comienzan a temer referentes gremiales.

Desde otro ángulo, el anuncio de Techint choca contra la realidad de que la economía argentina no está mal como pintaban durante la campaña electoral el propio Macri y sus asesores ahora convertidos en ministros e importantes funcionarios.

Después de prometer unificar la tasa de cambio lo cual implica una megadevaluación, liberar el cepo a la compra de divisas y levantar los impuestos a los productores agrícolas el mismo 11 de diciembre, Prat-Gay se retractó y dijo que no era el momento oportuno.

Ahora desde el gobierno se habla de un “colchón de divisas” y se admite que “la situación no es crítica”, y que cualquier medida económica se adoptará para marzo después de las vacaciones del verano austral que acaba de comenzar.

(Prensa Latina)

jueves, 10 de diciembre de 2015

Asumió Mauricio Macri: la derecha en la presidencia de Argentina




Mauricio Macri resultó electo presidente tras obtener el 51,40 por ciento de los votos en el balotaje celebrado el 22 de noviembre. Foto: EFE.

Mauricio Macri, quien resultó electo en segunda vuelta de las elecciones presidenciales, tomó posesión este jueves en el Congreso tras 12 años del Kirchnerismo y se convirtió en el presidente número 52 de Argentina.

El líder del frente conservador Cambiemos prestó juramento ante la Asamblea Legislativa para un mandato de cuatro años y en su primera alocución como presidente sostuvo quela prioridad de su gobierno será alcanzar la “pobreza cero”, combatir la corrupción y el narcotráfico y unir a los argentinos.

La corresponsal de la televisora multiestatal teleSUR en ese país, Camila Sánchez, explicó que Macri gobernará con un parlamento opositor, no tiene mayoría ni en el Cámara de diputados, ni en la Cámara de senadores, por eso en su discurso llamó a las fuerzas políticas trabajar en conjunto y en equipo.

De acuerdo con Sánchez, en los 12 años de kirchnerismo el pueblo argentino nunca escuchó un discurso escrito en ningún tipo de acto, “recordemos que el asesor de Macri es Jaime Durán Barba y seguramente estas líneas son escritas por él”.

Su alocución estuvo cargada de promesas. Prometió, por ejemplo, universalizar el alcance de los programas sociales, ampliar y fomentar la economía y crear una educación más abarcadora, que ayude a los jóvenes egresados encontrar empleo fácilmente. También se comprometió a ejecutar planes de urbanización para crear más redes cloacales, de agua potable, facilitar hipotecas para que se construyan un millón de viviendas y ser muy duro contra la delincuencia.

Quien aumentó considerablemente su fortuna debido a las excelentes relaciones que mantuvo con la última dictadura en la nación austral recalcó su compromiso de luchar contra la corrupción y que será implacable contra todo funcionario, no importa su signo político.

Durante los períodos en que gobernó el kirchnerismo la pobreza disminuyó sustancialmente, el país recuperó el sector empresarial y fundamentó la independencia económica respecto de los organismos financieros internacionales. En su última alocución,Cristina Fernández abogó por el mantenimiento de las conquistas sociales alcanzadas durante su mandato.

Como parte de sus primeras definiciones de política económica como mandatario electo, Macri habló sobre la necesidad de tener un único tipo de cambio y que será aplicado el 11 de diciembre.

“No se puede demorar más, porque si no abrimos el cepo no van a entrar dólares al país”. Para Macri “van a sobrar dólares en la Argentina a partir de diciembre. Yo dejo flotar el tipo de cambio. Pero lo vamos a tener que sostener porque van a venir tantos recursos que la moneda (el peso) va a tender a apreciarse. Vamos a buscar un punto de equilibrio que no perjudique al asalariado”.

El bloque parlamentario del Frente para la Victoria (FPV) no acudió a la ceremonia de investidura de Macri, en solidaridad con Cristina Fernández, cuyo mandato culminó a las 23H59 locales del miércoles, según lo establecido en un fallo judicial.

“La decisión del bloque no afecta en nada la realización de la Asamblea Legislativa porque no es necesario que exista quórum”, manifestó el presidente de la bancada legisladora del FPV, Héctor Recalde, quien ofreció una conferencia de prensa en días pasados junto a 40 parlamentarios.

A la toma de posesión asistieron algunos presidentes latinoamericanos como la presidenta de Chile, Michael Bachellet; de Colombia, Juan Manuel Santos; por Bolivia, Evo Morales, entre otros.

El referente de la derecha porteña postulado por la alianza Cambiemos triunfó en el balotaje presidencial del 22 de noviembre con el 51,32 por ciento de los votos sobre su rival del Frente para la Victoria (FpV), Daniel Scioli, que obtuvo el restante 48,68 de las boletas.

(Con información de Telesur y Prensa Latina)

jueves, 20 de agosto de 2015

Un Sí por Cuba y Fidel en Buenos Aires

Fidel y Néstor
El filme “Rebeldes. Y así seguimos”, que documenta la actualidad de Cuba, cómo los cubanos ven su propia realidad y su visión hacia el futuro, se estrenó a sala llena en Buenos Aires, Argentina.

El material trata, en particular, la nueva etapa que se abre en la nación centrocaribeña a propósito del restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos, y su proyección coincidió con el cumpleaños del líder histórico de la revolución cubana, Fidel Castro, igualmente celebrado por la amplia concurrencia.
El estreno tuvo lugar en la sala principal del teatro Gaumont, del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, y lo presentaron el destacado conductor de televisión Víctor Hugo Morales, el director Carlos J. Rodríguez y el productor Matías E. Mera.
“Todos de alguna forma estamos atravesados por Cuba, por Fidel y por el Che”, expresó Morales.
El conductor afirmó que para él y muchos otros en América Latina, como en otros lares del mundo, “fue estimulante e inspirador ver nacer y crecer la revolución, verla superar las dificultades, vencer las traiciones y se convirtió en faro y bandera de dignidad”.
Con música de Santiago Feliú y Silvio Rodríguez el documental toca aspectos pocos conocidos del proceso revolucionario cubano y su incidencia en la cotidianeidad de su pueblo, y pasa revista a los logros en la salud, educación y la cultura.
Igualmente, dedica un espacio a abordar el significado de Fidel en la revolución y cómo lo ven personalidades prestigiosas como el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, el teólogo Frei Betto, el escritor Ignacio Ramonet, y en particular el cubano común.
El realizador también entrevistó al destaco pianista y compositor Frank Fernández, la diva de la música cubana Omara Portuondo y al actor Jorge Perugorría, entre otros, quienes trataron el desarrollo alcanzado en cada una de sus manifestaciones culturales.
En especial, presenta una entrevista a la sexóloga Mariela Castro Espín, en la que hace un acercamiento al debate revolucionario que se da en el seno de la sociedad y la familia cubana.
También muestra las opiniones de dos avezados economistas que analizan las particularidades de la economía cubana, y llegan a la conclusión de que el cubano no quiere apartarse de la línea socialista, por el contrario, quieren perfecciona ese socialismo.
Al finalizar la proyección, los cientos de espectadores festejaron el cumpleaños 89 del dirigente revolucionario en la antesala del propio Gaumont, cuyo espacio resultó insuficiente para acoger a los concurrentes.
(Con información de Prensa Latina)
Foto: Tomada de www.cordobatimes.com (Archivo)
Foto: Tomada de www.cordobatimes.com (Archivo)
Foto: Cubadebate (Archivo).
Foto: Cubadebate (Archivo).