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viernes, 20 de septiembre de 2013

De rabiosos comunistas a exagerados ecologistas

Sector de la juventud aporta la masa para protestas pacíficas

Escrito por: FABIO R. HERRERA-MINIÑO

Las generaciones jóvenes, que nacieron en los países de la Tierra después de concluida la II Guerra Mundial, se toparon de frente al calor de la denominada guerra fría, que enfrentaba, abierta o solapadamente, las potencias  mundiales  del capitalismo dominante y el comunismo ascendente.
Las generaciones jóvenes, que por naturaleza son contestarías en contra del orden establecido,  encontraron,  en la doctrina comunista, el eslabón que necesitaban para llevar la igualdad de la raza humana, sin privilegios  ni injusticias, y que el amor fraterno fuera el común denominador de la civilización. Se cumplía la sentencia de  que el joven, que era comunista a los 20 años, era el burgués de los  40 años. Esa transformación  era la que sin dudas presagiaba que una nueva  clase dirigente aparecería en el mundo para hacerlo más pacífico  y humano.
El auge del comunismo en el período de 1950 hasta 1989 presagiaba que la ideología, directrices y postulados se impondría  en el mundo, entonces se  inauguraría una era de Acuario, dominada por el amor pero aplastando  las inquietudes  de las generaciones jóvenes que se dieron cuenta de los fallos. El estallido no se hizo esperar para provocar un derrumbe insólito en las naciones, que sometidas al férreo yugo comunista, se sublevaron para alcanzar la libertad.
Las generaciones de jóvenes comunistas fueron ardientes defensores  de aplastar a los que pensaban distinto a sus propósitos, y al verse marginados en un mundo de competencias y capacidades,  encontraron  un nicho increíble  provocado  por la explotación  de los recursos que llevaban lentamente al mundo hacia su auto destrucción con el daño al medio ambiente, que de manera precipitada   avanzaba hacia un daño ecológico de envergadura con el envenenamiento de la atmósfera  y elvertido de sustancias tóxicas por todos los rincones de la Tierra.
 El nicho de la ecología fue asaltado atinadamente  por los antiguos comunistas, que encontraron la bandera que no hallaron con su doctrina, ya que ahora el sentimiento natural era proteger los recursos naturales para evitar su despiadada explotación. Y como es natural,  las generaciones jóvenes, idealistas por naturaleza,   han sido hábilmente utilizadas por esos viejos dirigentes de izquierda, que renacidos  atacan al capitalismo con su rígida mentalidad de antaño y aplastan el libre pensamiento, aprovechándose de la candidez de las generaciones jóvenes.
Entonces, los ecologistas  de izquierda,  en sesudos documentos   y argumentaciones  con amenazas incluidas,  pretenden imponer  su sello de evitar la explotación de los recursos naturales. Ellos amenazan con todos los castigos infernales en caso que se aproveche  algún recurso que lo consideren  debe permanecer virgen, sin beneficiar para nada al país.
Ya no son las huelgas tumba gobiernos de los 60 y 70, ahora son movimientos bien organizados, y con recursos, que lo narigonean grupos que cuentan con el apoyo de sectores empresariales  rivales, que no quieren ver interferencias de grupos nuevos, que afectarían sus ya bien establecidas  relaciones con los gobiernos de turno.
El sector de la juventud, inquieta y con ideales, es la que aporta la masa para esas protestas pacíficas de preservar el medio ambiente, sirviendo a intereses que hábilmente los manipulan, unos los dirigentes comunistas de otrora y quizás trabajando por primera vez, sin vivir del cuento, otros, empresarios que no quieren rivales, y otros, la opinión pública, que baila al ritmo de la música que le toquen, como lo supieron hacer y lo hacen a través de la historia,  los últimos dictadores conocidos, a saber Hitler, Stalin, Castro y Trujillo.