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domingo, 10 de diciembre de 2017

Raúl Torres le canta a Fidel

“Laureles y Olivos”, una nueva canción de Raúl Torres para Fidel (+ Video)




Raúl Torres en el Teatro Mella, sábado 18 de noviembre, concierto “Todo mi universo”. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Los grados de Comandante en el uniforme verde olivo, “el rombo con sus ramitas”, impresionaron al Raúl que creció en un solar matancero. Al trovador que escribió una nueva canción para Fidel, su símbolo de victoria y paz.

“Cuando niño viví en una ciudadela, y cada vez que pasaba un avión por el patio todos los pequeños salíamos a gritar: ¡Fidel! ¡Fidel! ¡Fidel! Ese fue mi primer contacto con él. Luego empecé a fijarme en el rombo, sus colores rojo y negro, con la estrella en el centro, los laureles y los olivos”, cuenta Raúl Torres en exclusiva a Cubadebate.

“Las ramitas” llamaron tanto la atención del pequeño que no tardó en preguntar el significado de los grados del Comandante en Jefe a sus padres. “Me explicaron de qué se trataba, cómo se los había ganado. Después me enteré cómo eran bordados, y me pareció un símbolo tan único y bello, que entendí que solo Fidel era el hombre digno de llevarlos sobre sus hombros”, dice el trovador.

Raúl asegura que, luego de la desaparición física del Comandante en Jefe, la imagen que despertó su curiosidad en la niñez volvió a él, “justo a un año de su ausencia, como dice la canción en uno de los versos. En horas de la madrugada, siete días atrás escribí esta suerte de poesía”, confiesa el cantautor.


A un año de ausencia, “mi viejo”

tu llama en el pecho es tan fuerte

que creo que soy una suerte de voz

con clara directriz.

Veré cómo crecen tus nietos,

les contaré tus historias, tus retos.

Pero me resulta difícil

contarles sin tu imagen tan pura

esculpida por manos, ternura,

en los parques al lado de Martí.

Contarles cómo el zambrán ceñía los sueños

Cómo tu gorra es un astro del cielo.

Laureles y Olivos, la nueva canción de Raúl Torres dedicada a Fidel, ahora está en las manos del magistral músico César López, sus arreglos y el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, serán el broche de oro para el tema que el pasado sábado 19 de noviembre, estremeció a los asistentes al concierto Todo mi universo, en el Teatro Mella, en La Habana.

“Hasta ese momento era un poema musicalizado, que sorprendió tanto al público como a mí. Vibramos todos y hasta tuve que contenerme para poder terminar de cantar”, relata el músico cubano, quien en aquella ocasión lo interpretó a guitarra limpia.

Raúl Torres habla de un Fidel infinito: “La estatura de Fidel no tiene forma de medirse. Por eso digo que su gorra es un astro del cielo”. A la vez, el poeta llama al líder, al estadista, como “mi viejo”, revela a un Fidel tan cercano y entrañable como la lírica que defiende.

“Los cubanos somos así, cariñosamente le decimos a nuestro padre, ‘mi viejo’, un calificativo muy familiar. Yo soy eso también, escribo porque tuve la suerte de tener un barrio, que también me enseñó a escribir, a admirar la sabiduría de los hombres y venerar sus aportes a la vida”, confiesa.

Para el autor de Cabalgando con Fidel, la canción que fue himno en los días más sobrecogedores del luto de un país, no hay intelecto capaz de resumir en versos la dimensión de quien asaltó la Historia, “de reflejar hasta dónde llegó la obra de Fidel, por todas las cosas que se preocupó, cuánto abarcó nuestro líder histórico. Tenía un espíritu y un alma muy fuera de lo común”, asevera.

“Pero mi más entrañable Fidel es el Fidel preocupado por la Humanidad, el Fidel enérgico cuando había que ser enérgico y el Fidel que estaba en África, en Asia, en América Latina, él llegaba hasta donde se le necesitara, donde había enfermos estaba y está su mano. Ese es mi ejemplo y quiero que sea el de mi hijo también”, revela.

Raúl dice que sus versos llegados en una madrugada reciente, son un canto “a la ausencia física de un familiar que hemos tenido en nuestra casa, que lo hemos visto y sentido todos los días como alguien muy cercano, como un padre, que no está físicamente para enseñarnos a ser mejores seres humanos cada día. Ahora no está físicamente, pero sí en nuestros corazones y en nuestra acción, porque ahí también tenemos que tenerlo”, afirma el padre de Fidel Camilo, el pequeño que más alegrías le ha regalado en el último año.

El trovador comenta sobre muertes que son nacimientos y despedidas que son reencuentros, de la mañana que llegó ante la roca donde reposa el Comandante: “Aquel día conversé con él, pero no quisiera revelar nuestro encuentro…, no pudiera. Fue un momento de tristeza y entrega. Elevadísimo espiritualmente”, dice y se reserva los pensamientos.

Lo que no esconde Raúl Torres es su vocación y su fe en el hombre que llevaba sobre los hombros, laureles y olivos bordados, símbolos de victoria y paz: “Me llena tanto de orgullo que me llamen fidelista. Lo digo sin ningún problema: ¡Soy fidelista! Soy fidelista con mucho orgullo e intentaré imitarlo tanto como pueda”.

Raúl Torres. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Concierto de Raúl Torres en el Teatro Mella, sábado 18 de noviembre de 2017. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
En video, la nueva canción de Raúl Torres dedicada a Fidel

https://www.youtube.com/watch?v=er_XmH90bN8&feature=youtu.be

Maceo, el titan de bronce, momento al de caer abatido en combate


“El que sea cubano y tenga valor, que me siga”


Monumento a Antonio Maceo en la plaza que lleva su nombre en Santiago de Cuba. Foto: Archivo.

Hacia el otoño de 1896, se habían agudizado las contradicciones entre el gobierno de la República en Armas y el general en jefe del Ejército Mambí, Máximo Gómez. La petulancia de Rafael M. Portuondo Tamayo, secretario interino de la Guerra, llevó el conflicto hasta un punto de no retorno y Gómez convocó a Maceo para encontrarse en Las Villas. Llevaba una determinación: renunciar.

Con impasible indiferencia el gobierno observaba el sacrificio en Pinar del Río, sin socorros ni otro auxilio que su propio esfuerzo; pero Maceo no daba tregua al general Valeriano Weyler ni margen a Estados Unidos, que acechaba a la sombra, a la espera de que se debilitara el empuje revolucionario. En el segundo semestre, el Titán de Bronce había conseguido reactivar la campaña tras los desembarcos de Leyte Vidal, con 200 fusiles y 300 000 cartuchos, y Juan Rius Rivera, con 920 fusiles, 450 000 cartuchos y un cañón neumático. Entre los expedicionarios se hallaba Panchito Gómez Toro, el hijo de Gómez que Martí llevó consigo en su viaje a Costa Rica, aquel que con apenas 14 años de edad impresionó al Apóstol durante su estancia en La Reforma por su profunda vocación bolivariana y sentido quijotesco de la justicia. Tenía 20 años. Maceo lo abrazó como a un hijo.

El 2 de noviembre, Maceo recibió la nota de Gómez. Dos cartas de Eusebio Hernández y el coronel Juan Masó Parra, le permitieron comprender la gravedad de la situación. No podía creerlo. Preocupado, acudió de inmediato al llamado del Generalísimo pese a que su permanencia en Pinar del Río resultaba vital.

Para trasladarse a Las Villas, en repetidas ocasiones intentó atravesar la trocha Mariel-Majana, de 32 km de largo. En uno de los intentos cayó desplomado del caballo; poco tiempo después abrió los ojos. “Dijo que había sido un vahído, y se lo achacó a la humedad de la noche y a que había dormitado unos minutos después de haber chupado una caña. Alguien ha especulado que el motivo fue un sueño premonitorio en el que había visto a su esposa cubierta por un velo y a todos sus hermanos muertos en la guerra”[1].

Consiguió un bote para cruzar por la boca del Mariel con 20 compañeros, el 4 de diciembre. Dejó atrás su escolta y 150 hombres que lo acompañaron hasta la trocha. Hosco y taciturno, prosiguió por aquella ruta incierta. Nunca le pareció una noche tan corta, ni imaginó que del otro lado lo esperaba el comandante Francisco Cirujeda, jefe del batallón no. 7 de San Quintín, quien operaba entre Punta Brava y el Camino a Vueltabajo, en los límites con el Mariel: “Acaban de asegurarme que Maceo intenta pasar solo por la trocha inmediata a Mariel […]” —había notificado el 1ro de diciembre Cirujeda a su superioridad [2].

Sobre las 9:00 a.m. del 7 de diciembre de 1896, Maceo llegó a la finca de San Pedro de Punta Brava, en Bauta, donde lo aguardaban unos quinientos habaneros. Llegó enfermo y con fiebre. Desde su hamaca puntualizó un plan dirigido a atacar Marianao y otros suburbios capitalinos. Sobre las 2:55 p.m. fueron sorprendidos. A las voces de “¡Fuego, fuego en San Pedro!”, se sucedió una nutrida balacera que provocó desorden total en el campamento. Encolerizado, Maceo trató de incorporarse de la hamaca y, al no poder hacerlo, pidió a su ayudante que le tendiera la mano. Ante la confusión observada pidió un corneta para ordenar el toque a degüello y levantar la moral combativa. No apareció ninguno. Demoró 10 minutos en vestirse y ensilló su caballo, tal y como acostumbraba a hacer en vísperas de un combate.

La fuerza enemiga se parapetó tras unas cercas de piedra que dominaban el área con su fusilería. Maceo decidió realizar un movimiento envolvente por ambos flancos para desalojarlos del parapeto y batirlos en el potrero aledaño. Se interponía una cerca de alambres y comenzaron a picarla. La maniobra fue descubierta y un aguacero de proyectiles no les dejó terminar la faena. Al inclinarse sobre su caballo, una bala impactó sobre el lado derecho del rostro de Maceo y le seccionó la carótida junto al mentón. Un chorro de sangre brotó por la herida y manchó su chamarreta; se mantuvo dos o tres segundos erguido, soltó las bridas, se le desprendió el machete y se desplomó.

Se acercaron el general de división Pedro Díaz Molina, oficial de máxima graduación en San Pedro, después del Titán de Bronce; el brigadier José Miró Argenter, jefe del Estado Mayor del 6to cuerpo; los coroneles Máximo Zertucha, médico del lugarteniente general; Alberto Nodarse Bacallao, su ayudante de campo durante la invasión, y el comandante Juan Manuel Sánchez Amat, jefe de la escolta del Cuartel General, quien al verlo desmoronado sostuvo su cuerpo exánime y le preguntó consternado: “¿Qué le pasa, general?”.

No respondió. Había perdido el habla y estaba pálido, sin sangre en el rostro; la condición mortal de la herida segó su vida en apenas un minuto. Miró Argenter salió impulsado del lugar, sin mirar atrás, ignorando los gritos de Zertucha que le pedía ayuda para cargar el cadáver. Tras unos segundos de incertidumbre, el galeno tomó la misma decisión y se retiró asustado, desmoralizado. Tres días más tarde, se acogería al indulto español; luego solicitaría reincorporarse a la contienda. Pedro Díaz igualmente se marchó; los tres con el mismo argumento: iban por refuerzos que nunca llegaron.

Muerte de Maceo, pintura de Armando García Menocal.

Alberto Nodarse, ingeniero, arquitecto de profesión y experimentado agrónomo, que había recibido ya siete heridas de bala, lideró junto a Juan Manuel Sánchez la resistencia que plantó la escolta del Cuartel General a campo descubierto para tratar de retirar el cadáver que pesaba 209 libras. Sus movimientos atrajeron el fuego español y el lugar se convirtió en un infierno. Después de gran esfuerzo, lo montaron en un caballo que fue fusilado enel campo enemigo. Sánchez trajo el suyo e intentaron alzar el cuerpo de Maceo; pero una descarga cerrada hizo impacto en las dos rodillas del bravo comandante y fue neutralizado. Bañado en sangre por la copiosa hemorragia provocada por dos proyectiles que le fracturaron el húmero y las costillas, Nodarse tuvo que desistir, ya casi desfallecido. Agotados todos los recursos tras más de dos horas de combate, se hizo insostenible la posición; los últimos mambises se retiraron gravemente heridos.

Al conocer la tragedia, Panchito, con un brazo en cabestrillo acudió —según expresó— “…a morir al lado del general” [3].

Caía la tarde, cuando en medio del clima de abatimiento y confusión reinante, el teniente coronel Juan Delgado —joven de Bejucal que se unió al contingente invasor a las órdenes de Gómez y ascendió hasta mandar el regimiento de Caballería de Santiago de las Vegas—le preguntó qué hacer al coronel Ricardo Sartorio Leal, jefe de la brigada Oeste de La Habana: “Delgado, los generales se han marchado, nuestra responsabilidad ha cesado” —fue la respuesta que recibió. Indignado y resuelto, el habanero arengó a los presentes: “Es una vergüenza para las fuerzas cubanas que los españoles se lleven el cadáver del general Maceo, sin hacer nada por rescatarlo. Prefiero la muerte antes de que el general Máximo Gómez sepa que estando yo aquí, los españoles se han llevado el cadáver del general. El que sea cubano y tenga valor, que me siga” [4].

Dieciocho valientes, entre ellos Ricardo Sartorio, quien acompañaba a Maceo desde Mangos de Baraguá, y el coronel Alberto Rodríguez Acosta, joven matancero que mandaba el regimiento de infantería de la brigada Oeste de La Habana, se sumaron a Delgado en la hombrada de rescatar de territorio enemigo al Titán de Bronce y a Panchito. Fue tan fuerte su embestida, que la guerrilla que despojaba a sus cadáveres de las pertenencias, abandonó el lugar sin imaginar la prenda que dejaban. Esa noche los insurrectos lavaron los cuerpos de los dos héroes y los velaron. Decidieron esconderlos en la finca Cacahual, propiedad de Pedro Pérez, tío del teniente coronel Juan Delgado.

Cabalgaron toda la noche. Sobre las 4:00 a.m. llegaron a Santiago de las Vegas. Delgado llamó a la puerta. Creyendo que eran los españoles, Pedro Pérez abrió con cierto temor. En voz baja, con los dos cadáveres depositados sobre la yerba, su sobrino le dio la encomienda: “Aquí te entrego estos dos cadáveres. Ellos son Antonio Maceo y el hijo de Máximo Gómez. Entiérralos secretamente antes de que llegue el día y no digas a nadie dónde están hasta que no se termine la guerra; entonces, si Cuba es libre, lo comunicas al presidente de la República, si no, al general Máximo Gómez” [5].

Pedro Pérez cumplió su promesa y guardó el secreto con celo extraordinario, aún en medio de las penurias que debió sufrir durante la reconcentración.

Paradójicamente, Pedro Díaz tuvo la bochornosa actitud de aceptar el ascenso al grado de mayor general que —a propuesta de José Miró Argenter, quien tergiversó los hechos— Gómez aceptó conferirle “…como gracia especialísima y por el hecho de haber rescatado con valor heroico […] el cadáver del ilustre Lugarteniente General Antonio Maceo” [6].

Fue un golpe terrible. Entre 1895 y 1896, habían muerto seis de los jefes más valiosos y radicales de la revolución: José Martí, Guillermón Moncada, Flor Crombet, Francisco Borrero, José Maceo y Serafín Sánchez. Para cerrar este año fatal perecían el lugarteniente general y, muy poco después, José María Aguirre. Varios de los nuevos cuadros, en algunos casos de probada competencia militar, estuvieron muy por debajo de la entereza y proyecciones ideológicas demandadas para la construcción de una patria nueva o, peor aún, distantes del sufrimiento y la miseria del pueblo humilde del que se nutrieron las filas del Ejército Mambí.

“José Miguel Gómez, Mario García Menocal, Gerardo Machado o José de Jesús Monteagudo, que demostraron su capacidad militar en la revolución, fueron el reverso ideológico de Antonio y José Maceo, Crombet, Moncada, Borrero, Sánchez y Aguirre. Sin ellos al general en jefe le esperaba una tarea de titanes: expulsar a España de Cuba” [7].

Gómez quedó destrozado. Al efecto ultrajante de la actitud del Consejo de Gobierno, se sumaba la muerte de Panchito y de su viejo compañero. Y aquel viejo soldado con el pellejo curtido por tanta pelea; de pronto, comenzó a llorar. “Otra gran desgracia, la más terrible que podía caer sobre mí. Cuánta verdad expresó el que tuvo la ocurrencia de decir: ‘Nunca los males vienen solos’” —registró el 16 de diciembre en su diario. Y el 28, en la intimidad de su hamaca, vertió su dolor: “¡Triste, muy triste, más que triste desgraciado ha sido para mí el año 96! Me deja acongojado y maltrecho. […] hoy, en este día, en estos instantes, siento en mi alma la más honda pena y casi me siento abrumado por una pesadumbre que hago esfuerzo por soportar” [8].
Notas:

[1] Leal, Eusebio: Legado y memoria, Ediciones Boloña, La Habana, 2009.
[2] Pérez, Francisco: La guerra en La Habana. Desde enero de 1896 hasta el combate de San Pedro, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1976.
[3] Ídem.
[4] Ídem.
[5] Gómez, Bernardo: “La tumba de Maceo y Panchito Gómez Toro: un secreto bien guardado”, Carteles, vol. XVIII, no. 41, La Habana, 9 de octubre de 1932.
[6] Llaverías, Joaquín y Emeterio Santovenia (compiladores): Actas de las Asambleas de Representantes y del Consejo de Gobierno durante la Guerra de Independencia (1896-1897), Academia de la Historia de Cuba, La Habana, 1930.
[7] Torres-Cuevas, Eduardo y Oscar Loyola Vega: Historia de Cuba (1492-1898). Formación y liberación de la nación, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 2002.
[8] Gómez Báez, Máximo: Diario de campaña (1868-1899), Instituto Cubano del Libro, La Habana, 1968.


(Tomado de La Jiribilla)

martes, 5 de diciembre de 2017

Silvio Platero: “Estamos al borde de una Tercera Guerra Mundial”

Por: Pablo Ruiz




Silvio Platero Irola, presidente del Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los pueblos. | Foto: Agencia Cubana de Noticias




Brasil: Lula sigue recorriendo Brasil en tercera etapa de su caravanaAndré Vieira
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Honduras poniendo el pecho por el triángulo norte de Cent...



Durante el 4 al 6 de mayo, 2017, se realizará en Cuba, en la Provincia de Guantánamo, el V Seminario Internacional de Paz y por la Abolición de las Bases Militares Extranjeras.


Durante el 4 al 6 de mayo, 2017, se realizará en Cuba, en la Provincia de Guantánamo, el V Seminario Internacional de Paz y por la Abolición de las Bases Militares Extranjeras.

En el marco de la Asamblea Mundial por la Paz, realizado recientemente en Brasil, Pablo Ruiz entrevistó a Silvio Platero Irola, presidente del Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los pueblos.



- ¿Cuáles son las principales banderas de lucha que tienen Uds. como movimiento por la paz?

Las principales banderas nuestras están en consonancia totalmente a las del Consejo Mundial por la Paz; es decir, estamos contra las armas nucleares, la necesidad de su eliminación total; el desarme general y completo; también estamos por la abolición total de las bases militares extranjeras.

La base naval de Guantánamo, por ejemplo, es la única base militar en el mundo que está ahí contra la voluntad del gobierno y del pueblo cubano.

Por tal motivo, cada dos años nosotros efectuamos en la provincia de Guantánamo, en el mismo municipio donde está enclavada la base naval estadounidense, un seminario por la abolición de las bases militares extranjeras.

Ahora va a realizarse en el mes de mayo de este año. Este encuentro es un importante acto de repudio a las bases militares extranjeras y de la lucha por su eliminación total en el mundo.



- En las conversaciones con el gobierno de los EEUU, con Obama específicamente, ¿no se avanzó en resolver este tema?

Ellos plantearon que ese punto no estaba en su agenda de discusión. Por lo tanto no abra normalización de las relaciones hasta que ese punto se resuelva.

Es necesario, para la plena normalización de las relaciones con EEUU, que se elimine la base naval de Guantánamo. También tiene que terminar el bloqueo contra Cuba y eliminarse las emisoras, televisoras y radios que diariamente tiran cientos de horas de veneno hacia nuestro país.

Tienen que eliminarse también las distintas formas de penetración que quieren implantar en nuestro país, sobre todo con nuestra juventud.

Ellos están convencidos, ya que con los adultos no tienen nada que hacer, que pueden cambiar la conciencia, la mente, el enfoque de la juventud para promover el sistema de vida norteamericano.



- En el periodo de la guerra fría nunca hubo tantas bases militares extranjeras en América Latina. Hay un escenario complicado, difícil, los conflictos de baja intensidad, los golpes suaves ¿Por qué está pasando todo esto?

Realmente esto es una demostración de la crisis que vive el capitalismo y que como anunció Lenin, y los teóricos del marxismo, “el imperialismo es la última fase del capitalismo”. Y el capitalismo, en estos momentos está precisamente en agonía, y a la hora de la agonía es capaz de hacer cualquier cosa como tal.

No sólo es EEUU hay otros países también imperialistas y entonces también entre ellos se unen en algunos aspectos, pero también tiene contradicciones entre ellos mismos.

La Unión Europea no está de acuerdo con todo lo que hace el imperialismo norteamericano. Sin embargo, se une a él en algunas decisiones para asegurar el funcionamiento del capitalismo global.

El tema de las bases militares extranjeras es también la guerra de los monopolios, es la guerra de las grandes empresas transnacionales. En América Latina lo estamos sufriendo con la política extractivista que sigue saqueando a nuestras naciones.

Las bases militares extranjeras son precisamente el poder que tienen ellos para, desde el punto de vista militar, estar presentes y resguardar sus interés, no solamente los de EEUU sino los intereses de todas las transnacionales.

Realmente el mundo está en crisis, cuando empezamos a ver los escenarios. El escenario más tranquilo que había era el continente nuestro, y ya no está tranquilo, es decir, hace tiempo que dejo de estar tranquilo; pasamos la etapa de las dictaduras militares, después vino una etapa de reacomodamiento y la instalación del nuevo sistema democrático, ahí la izquierda logro avances con los triunfos de Chávez, de Correa, de Ortega. En Bolivia, con el presidente Evo y ese lindo proceso indígena.

Pero la situación hoy es distinta a partir de la caída del gobierno progresista de Argentina y de Brasil. A eso debemos sumar los golpes de estado que hubo en Honduras y Paraguay y la crisis que hoy vive Venezuela es complicada.



En América Latina hay más de 70 bases militares extranjeras, de distinto tipo, como documentó Telma Luzzani. ¿Las bases militares de EE.UU. en Colombia qué importancia tienen?

El objetivo fundamental de ellos, de las siete bases militares que tienen en Colombia, es primero hacerle frontera a Venezuela y poder tenerlas listas para cualquier encontronazo con Venezuela y a su vez para empoderarse desde el punto de vista de su presencia en los territorio; siete bases militares que las hicieron en el tiempo de Uribe. Santos era su ministro de defensa, es decir que él no está limpio de polvo y paja.



Pareciera que EE.UU., sigue aplicando la “doctrina del caos”. En toda América Latina y ahora en los mismos EEUU…

Precisamente, esto forma parte de lo que es la etapa final del imperialismo. En los mismos EEUU el imperio sufrió un grave revés en las elecciones pasadas porque para el sistema su pieza clave es el complejo industrial militar y entonces viene Trump a romper la lógica. En todo caso, hay que ver, porque ha anunciado tantas cosas, y si las hace, alguna de ellas, va a haber un cambio interno en EEUU; va a romper estructuras y súper estructuras que están formadas bajo un pensamiento precisamente de mantener constantemente su poder.

Por ejemplo, dijo Trump, en cierro momento, “si yo soy presidente de EEUU me siento a conversar con los rusos para resolver el tema de Siria y además voy a sacar las tropas en todos los países en donde están y hay guerra. No tenemos por qué poner en esos países soldados norteamericanos”. Si fuera así, se van las bases.

Sin embargo, es muy posible que eso no lo vamos a ver, porque el gran poder que está detrás del trono no es Trump sino otros intereses que le dicen “eso no lo puedes hacer”.

Volviendo a la asamblea del Consejo Mundial por la Paz, efectivamente hoy día el mundo se encuentra a un paso de una guerra nuclear inminente. Recuerdo que Lenin, si no me equivoco, en el 17, levantó la bandera de la paz en contra de la guerra ¿Qué piensan ustedes?

Bueno, precisamente aquí, nos pusimos de acuerdo en que debemos hacer un movimiento como en aquellos tiempos en que surgió el Movimiento por la Paz, que fue en 1949, después de Hiroshima y Nagasaki.

En esos tiempos, se convirtió en una guerra por obtener la bomba nuclear, entonces rápidamente Francia, Rusia, Inglaterra y todo el mundo haciendo pruebas nucleares para demostrar su poder; así surgió el Movimiento por la Paz.

Bueno la situación es tal en este momento, que hay que hacer un llamado a todas las fuerzas vivas, revolucionarias y pacifistas, sin tener ideologías, que asuman posiciones de paz. Y que realmente hay que detener la guerra porque estamos al borde de una tercera guerra mundial.

El papa Francisco, que es el papa más político que se ha tenido, para suerte nuestra es latinoamericano, ha dicho que la tercera guerra ya empezó, que ya está siendo escalonada y que no la percibimos.



Finalmente, ¿qué le diría Ud. a los jóvenes sobre la importancia de la lucha por la paz?

La lucha por la paz tiene que tener un segundo nombre también que es la lucha contra el imperialismo. Luchar por la paz e ignorar el imperialismo es un error. El imperialismo no es que sea el culpable total, sino es precisamente la mala hierba que tiene el suelo en nuestro planeta. Y a nuestros jóvenes hay que llamarlos a saber en qué mundo viven, hay que explicarles a los jóvenes.

Tenemos que preparar el relevo, hay que pasarle toda la información de todo lo que ocurre y que ha ocurrido en nuestro país.

El discurso que llevó Obama a Cuba fue de lo más interesante, dijo “olviden lo pasado, olviden lo ocurrido, las desavenencias de ayer”. Sin embargo, sin historia no hay futuro.

*Pablo Ruiz es periodista del Observatorio por el Cierre de la Escuela de las Américas.

teleSUR no se hace responsable de las opiniones emitadas en esta sección

domingo, 3 de diciembre de 2017

La historia me absolverá – Fidel Castro (+PDF

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La Historia me Absolvera - Fidel Castro
La Historia me Absolvera - Fidel Castro

Presentación

Las Acciones del 26 de julio de 1953 fracasaron en el plano militar por factores accidentales, pero tuvieron el valor histórico singular de ofrecer una esperanza al pueblo cubano al señalar el camino de la insurrección armada popular contra el brutal y reaccionario régimen tiránico que entonces lo oprimía, anunciar que había surgido una nueva vanguardia revolucionaria capaz de realizar los mayores sacrificios por lograr la emancipación plena del pueblo, y dotar a la lucha de un programa. Dichas Acciones significaron por eso una extraordinaria victoria moral y política.
Quinta Reimpresión, 2007

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miércoles, 22 de marzo de 2017

Recuerdan expedición perdida de cubanos 1959 para tumbar a Trujillo

cuba-republica-dominicana

La inmensa mayoría de los cubanos y dominicanos desconoce hoy que jóvenes humildes que derrochaban fervor por Cuba y América ofrendaron la vida en la llamada Expedición perdida de 1959.
Así lo aseveró el director del Instituto de Historia de Cuba, René González Barrios, quien disertó anoche en el capitalino Archivo General de la Nación, como parte de una visita de una semana que realiza a la República Dominicana.
Al referirse a aquel suceso, explicó que un grupo de rebeldes cubanos que intentó apoyar la lucha contra la dictadura trujillista desembarcó por error en Haití y fue diezmado por fuerzas de la tiranía duvalierista.
Como antecedente del suceso citó primero a la expedición antitrujillista liderada por el capitán dominicano Enrique Jiménez Moya y el comandante del Ejército Rebelde Delio Gómez Ochoa, quien desembarcó en República Dominicana en junio de 1959.
De ese hecho quedó para la historia, entre otros, el magnífico testimonio de Delio Gómez Ochoa en su libro “La victoria de los caídos: Constanza, Maimón y Estero Hondo”, publicado primero en Dominicana y años después en Cuba, dijo.
Reconoció que historiadores y protagonistas dominicanos de estos hechos han sido más que enjundiosos en su estudio que sus homólogos cubanos.
Explicó que pocas veces los historiadores se sumergen en explicar la historia de los fracasos y las indisciplinas cuando éstos deberían investigarse y explicarse con lujo de detalles para sacar las enseñanzas necesarias.
Manifestó que al conocerse la noticia en Cuba de la partida del comandante Gómez Ochoa a la patria de Máximo Gómez, un grupo de combatientes del cuarto Frente Simón Bolívar del Ejército Rebelde, que combatió al dictador Fulgencio Batista, bajo sus órdenes decide apoyarlo.
“Lo cierto es que el 10 de agosto de 1959, en una embarcación sustraída de la bahía de Puerto Padre, actual provincia de Las Tunas, zarparon rumbo a República Dominicana 29 combatientes. Ninguno era dominicano”, afirmó.
La dirigían Henry Fuerte, apodado “El argelino”, aunque de origen colombiano, y el mexicano Rangel Guerrero. También formaba parte de la expedición el argentino Jean Pasel Chivichimo, apodado “El gaucho”. El resto de los expedicionarios eran cubanos de la región de Las Tunas y de Holguín, explicó el historiador.
Narró que luego de una seria avería en el puerto de Moa, cambiaron la embarcación y tres días después, faltos de práctico, desembarcaron erróneamente en Haití.
Relató que tan implacables y represivas como fueron las huestes de Rafael Leónidas Trujillo contra los expedicionarios de Constanza, Maimón y Estero Hondo, fueron las del dictador Francois Duvalier, quien denunció ante la Organización de Estados Americanos (OEA) lo que llamó “la invasión cubana”.
La persecución a los expedicionarios se transformó en verdadera cacería, solo cinco sobrevivieron y tras múltiples gestiones diplomáticas fueron devueltos a Cuba, explicó González Barrios.
“Fueron almas solidarias llevadas por el impulso de auxiliar a su jefe o morir con él, en pos de una causa justa: derrotar al régimen de Trujillo”, aseveró.
Precisó que recientemente, en el último Congreso Nacional de Historia, en la ciudad de Holguín, en Cuba, por acuerdo general de los historiadores cubanos se reivindicó esta expedición y a los participantes como héroes cubanos.
Aseguró que aunque aún no existe un análisis integro al de la academia, Maria Antonia Bofill Pérez, maestra jubilada e hija de uno de aquellos héroes (José Antonio Bofill Carbonell), escribió el libro “La olvidada expedición a Santo Domingo, 1959”.
Se trata de un noble homenaje a aquellos apasionados y temerarios revolucionarios que en pos de un bello ideal no calcularon el alcance de sus sueños, indicó.
González dijo que en el 2015 el Archivo General de la Nación de República Dominicana publicó ese libro que pronto también será editado en Cuba.
Manifestó que los hombres de agosto de 1959 avivaron la leyenda, no murieron en vano, pertenecen a la misma estirpe de los que cayeron con el Che en Bolivia o combatieron en Angola, Etiopía y otras misiones gloriosas internacionalistas cubanas.
(Con información de Prensa Latina)

viernes, 17 de febrero de 2017

La disyuntiva: el ser o el tener, patria o individualismo


He ahí la disyuntiva: el ser o el tener; el bien colectivo o el individualismo; la patria o el egoísmo personal.

Por: Yusuam Palacios Ortega
Corre a una velocidad inmensa el convulso siglo XXI con sus episodios de crisis que parecen no tener fin. La humanidad sigue teniendo ansias de justicia y clama por un mundo donde la paz, la seguridad y el humanismo sean los referentes esenciales. El orden económico, político, social y cultural hegemónico deviene en enemigo principal de quienes abogamos por el socialismo para construir nuestro proyecto de vida colectiva (ello desde nuestras propias individualidades), con un pensamiento de nación, desde la perspectiva de la Cuba nuestra, con sus realidades, matices y colores; con lo auténtico y original que nos caracteriza.

El capitalismo resulta verdaderamente insostenible para dar respuesta a los ingentes problemas globales que presenta la humanidad, su fase imperialista es un flagelo con altas dosis de nocividad y dañosidad. De ahí la necesidad de promover valores que respondan a la construcción del socialismo, que aboguen por el respeto a la dignidad plena del ser humano, como quería Martí. He ahí la disyuntiva: el ser o el tener; el bien colectivo o el individualismo; la patria o el egoísmo personal.
Enfrentamos una desigual guerra cultural que se traduce en la toma de partido entre el socialismo o el capitalismo: entre la cultura del ser o la cultura del tener, entre el patriotismo o el egoísmo que encuentra su máxima expresión en un individualismo despiadado. La lucha por la supervivencia humana encuentra un escollo muy fuerte en el capitalismo devorador de los pueblos, de sus culturas, identidades y símbolos, quien, a través de la ley del más fuerte, lucha como fiera enjaulada por mantener su hegemonía.
Los cubanos vivimos una Revolución que apuesta por la salvación y dignificación del ser humano; hija de la cultura y las ideas; una Revolución “con los pobres de la Tierra”; con todos y para el bien de todos. El cerco desideologizante de la penetración cultural hegemónica del capitalismo, de la colonización de las mentes tropieza con la coraza ética y el escudo moral de nuestra resistencia como contracultura: la identidad nacional; los valores que nos fraguan como revolucionarios, patriotas y antimperialistas; los símbolos que nos hacen ser militantes por la justicia social, propagadores de las ideas del socialismo, de su cultura.
En este orden resulta valedero compartir las valoraciones de Enrique Ubieta cuando expresa la elección martiana por la cultura del ser:
“…la apuesta que hace Martí de la cultura del ser y en contra de la cultura del tener; estamos hablando de un hombre que le escribió una carta a María Mantilla donde le dice que la belleza de un ser humano no radica en lo que se llevaba por fuera sino por dentro. Establece en la tradición cubana un cauce que sin dudas va a parar al proyecto socialista; y creo que no hay que traer a Martí y convertirlo en marxista, en defensor del socialismo tal cual lo entendemos hoy; pero el ideario en torno a la cultura del ser de Martí es nuestra base para sustentar el ideario anticapitalista. Y es que la cultura del ser se dirime en cuanto se aporta a la sociedad, en cuan útil se sea. Martí hablaba de la utilidad de la virtud, llevaba el término utilidad que es tan caro al pensamiento burgués al plano de la virtud. Es esta una guerra compleja pero tenemos una fortaleza enorme que es nuestra tradición cultural sustentada en Martí, la misma que nos condujo a la Revolución”.
Estas ideas nos hacen reflexionar en el peligro que representa para la humanidad, y por supuesto para Cuba, la guerra cultural que se nos hace, de dimensiones inimaginables, dominadora de las mentes humanas al basarse en la construcción de modos de vida que nada tienen que ver con los “valores” del socialismo; y traigo a la cuartilla el término “socialismo” porque precisamente esta guerra cultural va direccionada directa e indirectamente a que la “percepción del socialismo” sea la de un sistema de miserias, pobreza, decadencias; en fin, toda una construcción cultural en los seres humanos para continuar sosteniendo el capitalismo; aún hoy en su cara monopolista, dominando las trasnacionales, bajo la cárcel que representa el cerco mediático, tergiversador, inductor de los valores del sistema capitalista; éstos se reproducen, son acatados por quienes no han despertado del sueño embrutecedor que constituye la cultura aludida.
El principal instrumento de dominación con que cuenta el enemigo imperialista es la guerra cultural, imponiendo al mundo patrones nocivos de una cultura ajena a las raíces identitarias de los pueblos; ello, desde una maquinaria mediática y la industria del entretenimiento que sólo muestran su operación, a gran escala, de colonización cultural. Y es en este punto en el que se enmarca la batalla cultural por la defensa de nuestra condición de cubanos; la soberanía e independencia, el carácter entero y dignidad humana de los hijos de la Patria. Se trata de salvar la cultura para tener siempre libertad, de ser consecuentes con la historia patria, sentir y vivir los símbolos que nos identifican y definen. Es una actitud ante la vida su respeto, honra y protección.
La clave del patriotismo radica en amar a los símbolos y desterrar el egoísmo personal; colocando en nuestra bandera, alrededor de la estrella, la fórmula del amor triunfante. La realidad cubana nos impone un reto de una alta trascendencia si queremos mantener viva la Revolución. El contexto histórico en que nos encontramos hoy demanda de que las instituciones culturales, con mayor intencionalidad, propaguen la cultura que necesariamente nos mantenga a salvo. Recordemos a Martí cuando expresó:
“…la madre del decoro, la savia de la libertad, el mantenimiento de la República y el remedio de sus vicios, es sobre todo lo demás, la propagación de la cultura: hombres haga quien quiera hacer pueblos.”[1]
Hay que formar patriotas, mujeres y hombres que amen a su patria, homagnos martianos u hombres nuevos cuyo pensamiento y acción sean consecuentes con el momento histórico, hay que prepararlos para la vida, ponerlos a la altura de su tiempo.
Vamos a encontrar en Martí el antídoto a la crisis humanística; sus postulados éticos, su vocación de justicia, su antimperialismo sustentan la contra cultura socialista, y nos arma consecuentemente en la batalla cultural (que es ideológica también) así como en la búsqueda de un socialismo próspero y sostenible; empresa que no puede asumirse sin una mirada crítica a la subjetividad o espiritualidad; siguiendo las claves martianas; de la actualidad que vivimos, de los seres humanos que son colonizados a diario. Por eso Martí es un ser actual, él nos enseña a mirar con ojos judiciales el convite imperialista que continúa haciéndonos daño; él nos sigue dotando de las herramientas éticas para construir el socialismo en Cuba: es una constante inspiración.

domingo, 29 de enero de 2017

Video: La Tempestad

Estreno  Video de La Tempestad con Buena Fe y Silvio Rodríguez

Por: Redacción de Cubadebate

El tema La tempestad, de la autoría de Israel Rojas, se grabó junto a Silvio Rodríguez en octubre de 2016 y fue incluido en el disco Sobreviviente, que saldrá en marzo de 2017.
Cubadebate les ofrece hoy en exclusiva, generosidad mediante de Israel Rojas, el video de esta extraordinaria canción que acaba de ser terminado; una realización del joven director de cine Marcel Beltrán, producida por la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños. Un homenaje diferente a José Martí en el aniversario 164 de su nacimiento.

a su cantar./ Y la rueda a los caminos./ La vela a la oscuridad./ Haz que se parezca a ti la tempestad./ Haz que se parezca a ti la tempestad.

A propósito de este estreno, el director de Buena Fe comentó a nuestra publicación:
La canción “La Tempestad” es una metáfora de estos tiempos. Un canto al diálogo e intercambio generacional. Este es el país que tenemos y nada cambiará por obra de las casualidades, sino de las causalidades que generemos con trabajo, ciencia y cultura. Nos deben guíar las mejores ideas, aspiraciones y conductas de los que la poblamos fisicamente, o la llevan en el alma en cualquier lugar del mundo hoy y también de los que ya no están vivos, pero la estudiaron, amaron y defendieron. Es vital reivindicar el derecho a soñar. De ser posible, incluso motivar a los que perdieron esa maravillosa capacidad. Preferentemente soñar con los pies en la tierra.
Artísticamente no podríamos estar mas felices con las colaboraciones que la canción nos regala. Desde el maestro Silvio Rodriguez, hasta Marcel Beltrán, un talentoso y joven director de cine, con un equipo de producción igual de jóvenes. Es nuestra primera colaboración con la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV), institución a la que admiramos. Estudiantes y profesores multinacionales que dejaron de ir incluso a sus paises para fin de año solo para implicarse en este proyecto. Agradecidos a Alexis Triana, director de comunicaciones del MINCULT y a Susana Molina Directora de la EICTV, a nuestra empresa EGREM y a la Sociedad Cultural José Martí, especialmente a René González . Nos parece que es un buen regalo justo en el aniversario del 164 natalicio del apóstol. Es el primer tema que promovemos del disco “Sobreviviente” que tendrá su lanzamiento en marzo.
Por su parte, el director del audiovisual, Marcel Beltrán apuntó:
La motivación surgió gracias a una invitación de Susana Molina, directora de la Escuela Internacional de Cine y TV (EICTV), a quien es preciso agradecer el apoyo y la colaboración. Desde que escuchamos la canción sentimos que teníamos la oportunidad de crear una pieza donde la capacidad de soñar fuese el corazón del relato. Desde la épica cotidiana, nos propusimos una serie de retratos a cubanas y cubanos que al hilvanarse con música y texto, crearan una ofrenda imaginaria a nuestra isla desde la mirada. Así mismo, para nosotros, un grupo de egresados de distintas cátedras de la Escuela de Todos los Mundos, era importante honrar a Silvio Rodríguez, a Fernando Birri y a los 30 años de fundación de un espacio creativo, vital en nuestra formación como cineastas y seres humanos. En nombre de todo el equipo de trabajo, es, finalmente, muy importante agradecer a Buena Fe por la amistad.

La tempestad

Buena Fe y Silvio Rodríguez
BF: Grande la tormenta, que no se anima a escampar./ En el suelo están los troncos más severos./ Anegada la sabana, se hizo río el manantial./ Tanta lluvia que ha borrado los senderos.
Viejo mapa que no nos dirá cómo llegar./ Adelante solo reina un gran fanguero./ Se adelanta un caminante y algunos salen detrás./ Tras los pasos del añoso del sombrero./ ¿Acaso tú sabes la ruta?/ ¿Acaso ya pasaste antes?/ ¿Sabes de atajos y grutas?/ Cuéntanos todo lo importante./ Cuéntanos todo lo importante./ Cuéntanos todo lo que sabes./ Cuéntanos todo lo que sabes.
SR: Vengo de un tiempo de plagas y sequías./ Pero a sangre y sudor se hizo cosecha./ Más lo que se pudo que lo que se quería./ Y heme aquí, latiendo aún esta fecha./ No me sé el camino, solo tiran de mí/ los anhelos, de posibles maravillas./ Salgo a caminar pues no aprendí a dormir/ mientras en el zurrón,/ mientras en el zurrón,/ mientras en el zurrón queden semillas.
Dime tú,/ Cuéntame… Cuéntame…/ Dime del sueño que acunas./ Con cuál fe llenarás tu templo/ del dulzor que tendrán tus uvas./ Cuenta tú que tendrás más tiempo./ Cuéntame, que tienes más tiempo.
BF y SR: El naufragio se parece al capitán./ Y el poeta se parece a su cantar./ Y la rueda a los caminos./ La vela a la oscuridad./ Haz que se parezca a ti la tempestad./ Haz que se parezca a ti la tempestad.