MORAL Y LUCES

MORAL Y LUCES

sábado, 18 de octubre de 2014

BOSCH: EL COOPERATIVISMO

Los partidos que no tienen programa de gobierno, que no le dicen al pueblo qué van a hacer si llegan al Gobierno, no son partidos serios ni merecen siquiera el nombre de partidos; son agrupaciones hechas alrededor de una persona, formadas por gentes que siguen a un hombre para que ese hombre, si llega a la presidencia, les dé puestos; y como ese candidato no tiene programa, no tiene ideas, se pasa el tiempo hablando mal de los otros partidos. En nuestro programa de Gobierno tenemos tres puntos dedicados a cooperativas: la Central de Cooperativas Ganaderas, la Central de Cooperativas Pesqueras y las cooperativas de los ingenios del Gobierno. Estos últimos, según dijimos hace mucho tiempo, desde diciembre del año pasado, irán a manos de los trabajadores y los colonos agricultores, con participación del Gobierno, en forma de cooperativas”.
El problema del ganado es muy grave. Actualmente, nosotros los dominicanos no tenemos carne de ganado ni siquiera para nuestras necesidades, mucho menos para vender en el extranjero, y como en el futuro el pueblo tendrá más dinero para comprar carne, si no aumentamos nuestro ganado veremos la carne peor, la de hueso y telas, a peso la libra; y lo mismo sucederá con la leche. Ahora mismo el país está necesitando (* El Caribe, Santo Domingo, 13 de noviembre de 1962, p.2.) por lo menos cien mil vacas más de cría, y en el momento no las podemos comprar en ninguna parte porque no hay país que pueda vendernos esa cantidad de vacas de cría de un golpe ni nosotros tenemos dinero para comprarlas. Pero si pudieran vendernos y tuviéramos el dinero, necesitaríamos tierra sembrada de pasto para darles comida a esas cien mil vacas en una extensión tan grande que no sería posible disponer de ella en un año, porque no tenemos medios mecánicos ni técnicos ni capital para disponer de setecientas u ochocientas mil tareas sembradas de pasto en el término de un año. La leche sirve no sólo para alimento tal como ella es, sino además, para fabricar quesos, mantequilla, dulce, leche condensada y en polvo. Aun la leche que se bebe puede ser de diversos grados y pasteurizada y homogenizada; de manera que la leche da origen a muchas industrias, lo cual significa trabajo para la gente. Pero toda industria tiene que establecerse sobre la base de materia prima segura y en cantidad constante. Por ejemplo, una planta de embotellar leche o de fabricar quesos no podría sostenerse si hoy contara con mil botellas de leche y mañana sólo con trescientas y pasado mañana con cien; porque las industrias necesitan obreros y empleados fijos, que sepan hacer su trabajo, y los empleados y obreros no pueden trabajar hoy y mañana no; y además toda industria tiene una clientela fija a la que debe servir sus productos, y no pueda decirle a su clientela de buenas a primeras que hoy no puede entregarle el producto pero que se lo entregará mañana.
Las cooperativas de producción de leche y sus derivados son de las que más provecho han probado dar en nuestros países; y con ellas es posible disponer de los grandes capitales que hacen falta en esa industria; porque 50 vacas aquí, 50 allí, 30 en otro sitio, hacen entre todas cuando uno viene a ver mil vacas lecheras; y si una persona o una compañía de cuatro o cinco personas tuviera que levantar capital para mil vacas de leche, necesitaría un capital fuerte; porque no se trata sólo de esas mil vacas, sino de las jorras que hay que mantener, de los potreros que hay que sembrar y cercar, de los establos que deben fabricarse, de los ordeñadores y camioneros y veterinarios que se necesitan. Es más fácil reunir 200 ganaderos de 50 cabezas cada uno que levantar una lechería de mil vacas. Y para el Gobierno es mucho más fácil y más barato ayudar a 200 ganaderos de diez o doce cabezas cada uno a que levanten su ganado hasta 50 cabezas, que dar créditos y privilegios a una sola persona para que funde una lechería de mil cabezas. Lo que sí hará el Gobierno será establecer la Central de Cooperativas ganaderas para que ayude a organizar las cooperativas de secciones, mun icipios y provincias, para que las dirija y encamine dándoles servicios y para que asesore al Gobierno en todo lo concerniente a esa rama de la riqueza nacional.

viernes, 17 de octubre de 2014

JUAN BOSCH : EL FRACASO DEL SITEMA




JUAN BOSCH EN 1969 YA DECÍA :"NO ES EL PUEBLO DOMINICANO QUE HA FRACASADO, ES EL SISTEMA EN QUE HA VIVIDO EL QUE HA FRACASADO"

No nos hagamos ilusiones. No es con ayuda norteamericana como nosotros podemos solucionar nuestros problemas. Nuestros pueblos han llegado a la situación que dicen los números copiados en este trabajo en los años que más grande ha sido la expansión del bienestar en otros países del mundo, especialmente en los Estados Unidos.

Lo que tenemos que prever es lo que sucederá cuando en esos países se presente una crisis económica. No hay soluciones extranjeras. Esas soluciones han fracasado completamente. Este fracaso fue reconocido por el presidente Nixon cuando al hablar en la sede de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Washington, el 15 de abril, en ocasión de la celebración del Día de las Américas, dijo que el crecimiento de la economía latinoamericana no era más grande que cuando se inició ocho años atrás el programa de la Alianza para el Progreso. “La proporción de crecimiento [económico de la América Latina] es menor que la de los países no comunistas del Asia”, declaró Nixon en esa oportunidad (ver “Nixon Cast Doubt on Future of the Alliance for Progress”, en International Herald-Tribune, Paris, April 16, 1969, p.1). Pero antes de que el presidente de los Estados Unidos admitiera el fracaso de la Alianza para el Progreso había sido admitido en los centros directores de aquel país el fracaso total de toda la política elaborada para el desarrollo de la América Latina. Durante años y años los expertos en el asunto estuvieron hablando de que había que cambiar las estructuras, pero de pronto comenzaron a hablar de otra cosa; empezaron a decir que la causa del atraso latinoamericano era el aumento de la población, y luego empezó a decirse que si no se contenía ese aumento no podría haber desarrollo.

En 1968 se había generalizado en los Estados Unidos y en los círculos sociales y económicos más altos de nuestros países la idea de que para que la América Latina progresara era necesario evitar que siguieran naciendo tantos latinoamericanos. Esa era la manera más falsa de decir que los planes habían fracasado, que las perspectivas hacia el porvenir indican que éste será peor que el pasado. Nada es más absurdo que la idea de confiar la solución de los problemas latinoamericanos al control de la natalidad, pues si es verdad que el ser humano que va a nacer consumirá más comida, más ropa, más electricidad, más vehículos, más medicinas y más libros, también es verdad que sólo el ser humano produce esas cosas, y en consecuencia lo que hay que hacer no es evitar que el ser humano se multiplique; lo que debe hacerse es poner al ser humano en condiciones de que multiplique los bienes que necesita para producir los artículos que él consume. Ahora bien, ¿por qué se cree que debe suprimirse el nacimiento de más latinoamericanos? Porque se cree que el latinoamericano es un hombre que no tiene condiciones para enfrentar las tareas del desarrollo, y ésa es una idea racista y discriminatoria, que los latinoamericanos tenemos que rechazar con energía.

No somos nosotros los que hemos fracasado; ha sido el sistema social, económico y político en que hemos vivido. En vez de suprimir la vida de los latinoamericanos que van a nacer debemos dedicarnos a crear para nosotros y para ellos una sociedad más libre, más rica y más justa, en la que con el esfuerzo de todos aseguremos la libertad, la riqueza y la justicia para todos, no para una minoría. Pues el sistema ha fracasado para los pueblos, no para las minorías privilegiadas, y mientras ese sistema no sea destruido y pongamos otro en su lugar, las minorías seguirán gozando de privilegios y las mayorías seguirán siendo esclavas, seguirán padeciendo miseria y seguirán sufriendo injusticias. El sistema en que hemos vivido hasta ahora ha sido el mismo que establecieron en nuestras tierras los españoles, los portugueses, los ingleses, los franceses, los holandeses; ese sistema evolucionó en otras partes de América y del mundo pero no en nuestros países, y dados los cambios que se han hecho en la Humanidad, ya no podrá evolucionar en la América Latina tal como evolucionó en otras partes. Nuestra organización social se quedó en una etapa atrasada debido precisamente a que el progreso en otras regiones de América produjo fuerzas que ahogaron en la América Latina el desarrollo capitalista e impidieron que nuestras estructuras sociales se formaran según el modelo de la sociedad capitalista. Las estructuras sociales dependen de la forma en que se relacionan los hombres y los medios de producción.

En los países donde toda la sociedad, a través de sus organismos superiores gobiernos y otras instituciones—, es la dueña de todos los medios de producción, el sistema económico y social se llama socialista; aquellos donde la dueña de los medios de producción es una clase llamada burguesía, el sistema económico se llama capitalista y el sistema político es la democracia representativa, organizada generalmente en repúblicas, federales o unitarias, y algunas veces monarquías de las llamadas constitucionales, en las que los reyes representan al país, pero no lo gobiernan. En el caso de la América Latina hay repúblicas que se llaman a sí mismas democracias representativas, pero no lo son, pues aunque vivimos dentro del sistema capitalista los medios de producción no pertenecen en su totalidad a las burguesías nacionales. ¿Quiénes, pues, dominan los medios de producción en la América Latina? Los dominan las oligarquías, y éstas son frentes formados por clases y sectores de clases, que resultan económicos, sociales y políticamente más fuertes que los grupos burgueses debido a que en esos frentes oligárquicos figuran los intereses norte-americanos, cuyo poder es más grande que el de todos los demás componentes de las oligarquías juntos. Los grupos burgueses latinoamericanos son arrastrados por esos frentes oligárquicos y conviven con ellos, especialmente con el componente norteamericano de esos frentes, situación a que los obliga su debilidad; pero no forman parte de ellos, y desde luego no los dirigen.

Las oligarquías latinoamericanas están dirigidas por el antiguo imperialismo, que ha sido sustituido ahora por el Pentagonismo. Es éste el que en todos los casos de crisis decide en última instancia qué debe hacerse en cada uno de nuestros países. Cuando no ha llegado la hora de la crisis, la vida de los pueblos latinoamericanos es dirigida por los sectores nacionales de las oligarquías, y dado que estos tienen métodos e ideas precapitalistas, aunque viven en países capitalistas, no están capacitados para llevar a cabo el desarrollo latinoamericano. Hemos oído durante años y años decir que la burguesía de la América Latina es una aliada del imperialismo norteamericano y que ésa es la causa de nuestro atraso. Eso puede ser verdad en aquellos países donde la oligarquía fue destruida y su lugar en la composición social pasó a ser ocupado por una burguesía nacional, como ocurrió en México; en los que disponen de dinero suficiente para impulsar la formación de una burguesía con fondos del Estado, como Venezuela.

Pero en la mayoría de nuestros países la situación es otra; los grupos burgueses no se hallan aliados al imperio-pentagonismo; son arrastrados por los frentes oligárquicos, y estos a su vez son dirigidos por el imperio-pentagonismo. Análisis de las sociedades de la América Latina Lo primero que nota cualquier observador de los fenómenos sociales es que la América Latina se halla organizada según las leyes del sistema capitalista y sin embargo no ha podido desarrollarse ni siquiera lo indispensable para mantener el grado de estabilidad política que ese sistema necesita. ¿Cómo se explica eso? ¿Dónde están las causas del atraso y de la consecuente inestabilidad política de la América Latina? En el sistema capitalista el desarrollo es dirigido y realizado por la burguesía, y en países donde la burguesía no tiene el mando político, social y económico total no puede haber desarrollo capitalista.

El espectáculo de la falta de desarrollo en la América Latina debió llevar a los entendidos en la materia a la conclusión de que faltaba la clase que dirige al desarrollo capitalista o si esa clase existía no se hallaba al frente de la sociedad; y esa conclusión debió haber conducido también a los expertos a preguntarse tres cosas; primera, por qué esa clase faltaba o por qué no se hallaba al frente de la sociedad; segunda, quién ocupaba su lugar; y tercera, cómo estaban organizadas nuestras sociedades, en vista de que siendo capitalistas no lo estaban según el modelo europeo o norteamericano. Responder a esas preguntas requiere hacer un poco de historia, aunque sea de manera rápida. En la mayoría de los países de la América Latina las fuerzas sociales determinantes a principios de este siglo eran las oligarquías terratenientes, comerciales y bancarias; en los más retrasados eran el comercio exportador e importador, que se hallaba en muchos casos en manos extranjeras, y a él se aliaban la alta y la mediana pequeña burguesía y los grupos latifundistas. Desde las guerras de la independencia, iniciadas hacia el 1810, las luchas de los sectores oligárquicos entre sí, o las de las pequeñas burguesías en los países más retrasados, mantuvieron a América Latina en constante desorden; fue la época de las llamadas “revoluciones” y de los generales-presidentes y dictadores, y sólo había paz cuando un sector oligárquico se le imponía a otro mediante una dictadura —por ejemplo el sector comercial al latifundista, o viceversa— o cuando de la baja o la mediana pequeña burguesía surgía un hombre fuerte que se proponía establecer en su país las reglas de las sociedades burguesas. En el último caso, la dictadura se veía obligada a asociarse a un sector oligárquico, o bien al comercial o bien al latifundista, y acababa siempre destruida para dar paso a un gobierno de la oligarquía o a situaciones de luchas armadas que hacían retroceder al país a sus niveles anteriores.

Ejemplos de este caso fueron las dictaduras de Ulises Heureaux en la República Dominicana y la de Santos Zelaya en Nicaragua. A principios de este siglo la burguesía no había podido desarrollarse más allá de la etapa del comercio exportador e importador, y éste no tenía capacidad para salirse del frente oligárquico porque se hallaba estrechamente unido por un lado a los grandes propietarios, pues vendía en el extranjero lo que ellos producían —café, cacao, algodón—, y por el otro lado al capital industrial extranjero, puesto que también vivía de importar los artículos industriales extranjeros. Esa doble alianza convertía a la llamada burguesía comercial en un dependiente de latifundistas y productores extranjeros, y un dependiente no dirige nunca; a él lo dirigen. Cuando comenzó la penetración de los capitales imperialistas norteamericanos en la América Latina movimiento que en algunas partes del Caribe y de México se inició antes de 1890—, el imperialismo halló que no tenía en nuestros países burguesías competidoras y que le era fácil y beneficioso aliarse a los frentes oligárquicos, puesto que estos dominaban generalmente los gobiernos, de manera que a través de ellos el imperialismo podía obtener las concesiones gubernamentales que necesitaba. Esa alianza resultaba lógica porque al penetrar en la América Latina el imperialismo lo hizo también como latifundista, en el sentido de que necesitaba grandes extensiones de tierra para producir bananos en América Central, azúcar en Cuba y Santo Domingo, o para explotar minas en México. Los grandes propietarios de nuestros países tenían necesariamente que entenderse con los grandes propietarios norteamericanos, y como estos llegaban a establecer explotaciones capitalistas en sus latifundios, mientras nuestros latifundistas seguían explotando sus tierras con mentalidad pre-capitalista, los últimos caerían rápidamente, como cayeron, al nivel de servidores políticos, sociales y económicos de los primeros, y tras ellos cayeron también sus aliados, los comerciantes exportadores-importadores. Desde el primer momento, pues, se inició un proceso casi natural de colonización, mediante el cual los sectores dominantes de las sociedades latinoamericanas reconocieron como su jefe al imperialismo norteamericano. Esto llegó a tales extremos que en algunos países —Cuba en 1908, Nicaragua en 1909— los componentes nacionales de las oligarquías llamaron a los norteamericanos a intervenir militarmente en sus países. El proceso no se desarrolló al mismo tiempo en toda la América Latina.

En algunos lugares se dieron condiciones especiales que permitieron cierto grado de capitalización y con él la ampliación comercial y la aparición de algunos débiles grupos burgueses, e incluso hasta la formación de bancos. Por ejemplo, Chile fue en el siglo pasado un fuerte exportador de nitratos para Europa; Argentina y Uruguay vendían también desde el siglo pasado carnes y lanas a Europa. En otros países, la capitalización que más influyó en la composición social fue la que produjo la Primera Guerra Mundial. La acumulación de capitales provocada por la Primera Guerra Mundial dio lugar a la formación de grupos burgueses, pero casi siempre asociados al sector comercial exportador-importador, y como éste se encontraba ya dentro del frente oligárquico y el imperialismo era quien tenía el mando de ese frente, esos grupos burgueses nacieron sometidos al imperialismo. En ciertas regiones de América Latina los capitales imperialistas eran europeos, y especialmente ingleses; en otras eran norteamericanos, pero en líneas generales actuaban en forma igual o parecida. En algunos países, sin embargo, se había formado burguesía en el siglo XIX, y ésta se alió a las oligarquías antes de la penetración imperialista, y así se vio el caso de Chile, por ejemplo, donde esa alianza produjo un régimen de democracia formal, con gobiernos estables, o el de Uruguay, con una democracia urbana bastante avanzada.

En otros la lucha entre la burguesía y la oligarquía se planteó en forma sangrienta, como sucedió en México en 1910. En otros los débiles sectores burgueses fueron representados en el terreno político por partidos cuyos líderes pro-cedían de la pequeña burguesía. La época de los golpes de Estado militares, que vino a sustituir la de las revoluciones, fue una etapa de luchas entre las oligarquías que no aceptaban su derrota política, y los débiles grupos burgueses, que pretendían conquistar el poder político. Esa etapa de luchas se inició hacia el 1930 y no había terminado todavía en 1968, año en que se dieron golpes de Estado en el Perú, Panamá y Brasil; en este último país, el golpe de 1968 fue dado dentro de las fuerzas que habían dado el de 1964, de manera que fue un golpe militar dentro de otro golpe militar. En lo que podríamos llamar su forma más clara, el mecanismo de los golpes ha sido el siguiente: La burguesía ha conquistado el poder mediante elecciones a través de un partido dirigido por pequeños burgueses y la oligarquía la ha derrocado mediante un golpe de Estado militar. A partir de la Segunda Guerra Mundial, cuando ya el imperialismo se había convertido en el integrante más poderoso de las oligarquías latinoamericanas, o por lo menos de la mayoría de ellas, los golpes de Estado militares contra los regímenes que pretendían desarrollar burguesías fueron decididos por los agentes imperialistas en favor de las oligarquías. ¿Qué llevaba al imperialismo a actuar así? Su decisión de impedir que en la América Latina se formaran grupos, sectores o clases que pudieran competir con él, que pudieran arrebatarle un territorio donde las empresas imperialistas ganan dinero con más seguridad, más facilidad, más rapidez y menos limitaciones que en su propio país. Para impedir la formación de esos grupos, sectores o clases, el imperialismo necesitaba aliados en la América Latina, gente que actuara bajo sus órdenes, y esos aliados eran los frentes oligárquicos. Un estudio de la gente que ha organizado los golpes de Estado en la América Latina arrojaría mucha luz en el terreno social y económico. Los golpes de Estado han sido organizados por las oligarquías, con muy pocas excepciones; en cambio, las revoluciones fueron organizadas o por burgueses —Francisco Madero, en México; José Figueres, en Costa Rica— o por pequeños burgueses —Acción Democrática de Venezuela en 1945, Fidel Castro en Cuba—, y el proceso electoral era encabezado en todos los casos por partidos pequeños burgueses de ideología democrática. Los bancos centrales, instituciones típicamente burguesas, comenzaron a organizarse después que empezaron a formarse burguesías. Por eso no había ninguno antes de 1923. Ese año se fundó el de Colombia; los de Chile y México se fundaron en 1925; el de Ecuador en 1927, el de Bolivia en 1929, el de Perú en 1931, el de El Salvador en 1934, el de Argentina en 1935, el de Venezuela en 1939. En la mayoría de esos bancos centrales tenían representantes los bancos privados de las oligarquías, que se habían desarrollado financiando el comercio exportador-importador. Los restantes bancos centrales se fundaron a partir de 1945, cuando terminaba la Segunda Guerra Mundial, y ese sólo hecho da idea de que nuestros países no eran sociedades en cuya cúspide estaban las burguesías nacionales, como se ha venido asegurando durante años. El Banco Central de Guatemala se fundó en 1945, el de la República Dominicana en 1947, el de Cuba en 1949, el de Costa Rica en 1950, el de Honduras en 1951, el de Paraguay en 1952, el de Nicaragua en 1960, el de Brasil en 1965, el de Uruguay en 1967. Costa Rica había nacionalizado la banca, que era toda costarricense, a raíz de la revolución de 1948. Un análisis de las sociedades latinoamericanas demuestra que nuestros países han estado dominados por frentes oligárquicos, no por burguesías, y que en esos frentes oligárquicos figura el imperialismo, ahora sustituido por el gran capital pentagonista, y por tanto las luchas de los pueblos debieron ser llevadas a cabo contra los frentes oligárquicos, no contra burguesías que por su estado de debilidad frente a las oligarquías no eran fuerzas enemigas determinantes.

Juan Bosch Vive Círculos de estudios Boschistas

jueves, 16 de octubre de 2014

La agricultura familiar ayuda a combatir el hambre


Agricultura familiar
Para erradicar el hambre se debe dar prioridad a los agricultores familiares. El informe SOFA insta a habilitar a los 500 millones de agricultores familiares del mundo como agentes para el cambio.
Nueve de cada diez de los 570 millones de explotaciones agrícolas en el mundo están gestionadas por familias, siendo la agricultura familiar el elemento predominante en la agricultura, y por lo tanto un agente para el cambio que puede ser decisivo para alcanzar la seguridad alimentaria sostenible y erradicar el hambre en el futuro, según un nuevo informe de la ONU publicado hoy.
Las explotaciones agrícolas familiares producen alrededor del 80 por ciento de los alimentos del planeta. Este predominio y producción significa que “son vitales para la solución del problema del hambre” que aflige a más de 800 millones de personas, según señala el Director General de la FAO, José Graziano da Silva en la introducción al nuevo informe de la FAO sobre El estado de la agricultura y la alimentación 2014 (SOFA, por sus siglas en inglés).
Las explotaciones familiares son también los custodios de un 75 por ciento de todos los recursos agrícolas mundiales, y son, por tanto, claves para mejorar la sostenibilidad ecológica y de los recursos. También figuran entre las más vulnerables a las consecuencias del agotamiento de los recursos y el cambio climático.
Mientras que la evidencia muestra excelentes rendimientos en las tierras gestionadas por los agricultores familiares, muchas granjas pequeñas no pueden producir lo suficiente para proporcionar medios de vida decentes para las familias.
La agricultura familiar se encuentra así ante un triple desafío: el aumento del rendimiento para satisfacer la necesidad mundial de seguridad alimentaria y una mejor nutrición; la sostenibilidad ambiental para proteger el planeta y garantizar su propia capacidad productiva; y el crecimiento de la productividad y la diversificación de los medios de vida para salir de la pobreza y el hambre. Según el informe SOFA, todos estos desafíos implican que los agricultores familiares deben innovar.
El informe hace un llamamiento para que el sector público, trabajando con los agricultores, las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado, mejore los sistemas de innovación para la agricultura. Los sistemas de innovación agrícola incluyen todas las instituciones y actores que apoyan a los agricultores en el desarrollo y adopción de mejores formas de trabajo en un mundo cada vez más complejo. La capacidad de innovación debe promoverse en varios niveles, con incentivos para campesinos, investigadores y proveedores de servicios de asesoramiento y cadenas de valor integradas para interactuar y crear redes y asociaciones para compartir información, según el SOFA.
“En todos los casos, los agricultores familiares tienen que ser protagonistas de la innovación, ya que sólo así podrán tomar posesión del proceso y asegurarse que las soluciones que se ofrecen responden a sus necesidades”, aseguró Graziano da Silva. “La agricultura familiar –añadió- es un componente clave de los sistemas alimentarios saludables que necesitamos para llevar una vida más sana”.
Los responsables en materia de políticas deben también tener en cuenta la diversidad de la agricultura familiar en términos de tamaño, tecnologías utilizadas y la integración en los mercados, así como sus entornos ecológicos y socioeconómicos. Esta diversidad implica que los agricultores necesitan cosas diferentes de un sistema de innovación. Aún así, todas las granjas necesitan una mejor gobernanza, estabilidad macroeconómica, infraestructura física e institucional del mercado y educación, así como investigación agrícola básica, indica el SOFA.
La inversión pública en investigación agrícola, así como los servicios de extensión y asesoramiento -que deben diseñarse para ser más participativos- deben incrementarse para hacer hincapié en la intensificación sostenible y cerrar las brechas de rendimiento y productividad de la mano de obra que caracterizan a los sectores agrícolas de muchos países en desarrollo.
Aunque la investigación agrícola por empresas privadas va en aumento, la inversión del sector público sigue siendo indispensable para asegurar la investigación en áreas de escaso interés para el sector privado, como la investigación básica, cultivos huérfanos o las prácticas de producción sostenibles. Esta investigación constituye un bien público con muchos beneficiarios potenciales.
Las explotaciones familiares son vitales
El informe de la FAO ofrece un amplio conjunto de nuevos detalles sobre las explotaciones familiares. La mayoría de ellas son pequeñas, ya que un 84 por ciento a nivel mundial tiene menos de dos hectáreas. Sin embargo, su tamaño es muy variable. De hecho, las grandes explotaciones de 50 hectáreas -incluyendo muchas granjas familiares- ocupan dos tercios de las tierra agrícolas del mundo.
En muchos países de ingresos altos y de ingresos medios-altos, las grandes explotaciones, -responsables de la mayor parte de la producción-, ocupan igualmente la mayor parte de las tierras agrícolas. Pero en la mayoría de los países de ingresos bajos e ingresos medios-bajos, las pequeñas y medianas explotaciones agrícolas ocupan la mayor parte de las tierras agrícolas y producen la mayor parte de los alimentos.
Las explotaciones pequeñas producen una mayor proporción de alimentos a nivel mundial en relación al porcentaje de tierras que utilizan, ya que tienden a tener mayores rendimientos que las granjas más grandes, dentro de los mismos países y entornos agroecológicos.
Sin embargo, esta mayor productividad de la tierra en las explotaciones familiares implica menor productividad de la mano de obra, lo que perpetúa la pobreza y obstaculiza el desarrollo. Gran parte de la producción mundial de alimentos implica trabajo no remunerado de los familiares.
El informe hace hincapié en que es imprescindible aumentar la producción por trabajador, especialmente en los países de bajos ingresos, con el fin de elevar los ingresos agrícolas y mejorar la situación económica rural en general.
Actualmente, el tamaño de las explotaciones se hace cada vez más y más pequeño en la mayoría de los países en desarrollo, donde muchas familias de pequeños campesinos obtienen la mayor parte de sus ingresos de actividades no agrícolas.
Las políticas deberían tratar de aumentar el acceso a insumos como semillas y fertilizantes, así como a los mercados y al crédito, afirma el SOFA.
El informe de la FAO señala también que las organizaciones de productores eficientes e incluyentes pueden apoyar la innovación por parte de sus miembros, ayudándoles a acceder a los mercados, y facilitándoles vínculos con los demás en el sistema de innovación, además de garantizar que las granjas familiares tengan voz en la formulación de políticas.
Para alentar a los agricultores familiares a invertir en prácticas agrícolas sostenibles -que a menudo tienen altos costos iniciales y períodos largos de amortización-, las autoridades deberían tratar de crear un entorno propicio para la innovación.
Las políticas destinadas a catalizar la innovación tendrán que ir más allá de la transferencia de tecnología, advierte el SOFA. Deben también ser inclusivas y adaptadas a los contextos locales, de forma que los agricultores sean propietarios de la innovación, y tener en cuenta las cuestiones de género y las relaciones intergeneracionales, involucrando a los jóvenes en el futuro del sector agrícola.
Día de la alimentación

Tomado de Cubadebate

miércoles, 15 de octubre de 2014

NO MAGINO, NO RELAJE RESPETA LA MEMORIA DEL PROFESOR BOSCH

Juan Bosch y el caradura


Por 
c.acosta[@]hoy.com.do 

 No seré el primero ni el último que le reproche a la dirigencia del PLD que instrumentalice, en su propio beneficio, la venerada memoria del profesor Juan Bosch, pues a estas alturas, y tras 14 años de gobiernos peledeístas, han tenido oportunidades de sobra para poner a prueba su capacidad de saltarse los principios éticos y políticos de su fundador y seguir tan campantes. Y eso ocurre tanto porque los peledeístas, en su flaqueza doctrinaria, desertaron con demasiada facilidad del boschismo que prometieron honrar en su práctica política, como por el hecho simple pero incontrovertible de que los muertos no pueden hablar y mucho menos defenderse. Si acaso, y siempre en sentido metafórico, suelen sacudir sus huesos en sus frías y oscuras tumbas en señal de mortal indignación. Todo esto a propósito de la afirmación del senador peledeísta por San Juan, Félix Bautista, de que si el profesor Juan Bosch estuviera vivo estaría orgulloso de él y de su trabajo en el PLD, pue es un hombre que siempre da la cara. No sé qué habrán opinado los boschistas ortodoxos, que todavía quedan unos cuantos, de esa declaración del Secretario de Organización del partido oficial pero me lo imagino, pues me consta que Bautista no es precisamente santo de su devoción. Sí me atrevo a decir que un hombre que, como Bosch, vivió de manera tan modesta, aún siendo Presidente de la República, se hubiera sobrecogido de espanto al enterarse de la fortuna acumulada por el legislador, no solo porque esa acumulación originaria se hizo en tan corto tiempo como porque coincidió con los gobiernos del PLD, en los que se desempeñó como funcionario que administró cuantiosos recursos públicos. Si bien es cierto que, en determinadas circunstancias, dar la cara, asumir la responsabilidad de sus actos y sus palabras es una virtud encomiable, también lo es que en ciertos individuos esa actitud es un irritante defecto: los llaman caradura.

martes, 14 de octubre de 2014

Bosch y su desprecio por los engaña pueblos.

Este texto del Profesor Juan Bosch es a propósito de alguien que dijo por ahí que  el Profesor Bosch si viviera se sentiría orgulloso de su impronta "habilidosa" 



Bosch

"Porque ningún dominicano siente más desprecio que yo 
por los oportunistas, por los charlatanes que viven engañando
a este pueblo haciéndole creer que se sacrifican por él o 
que están dispuestos a sacrificarse por él cuando la verdad es que 
se han metido a la política para que el pueblo les sirva a ellos, 
no para servirle ellos al pueblo…" Juan Bosch

lunes, 13 de octubre de 2014

10 pasos para mantener una memoria excelente



¿Cuál es la capacidad de memoria que tiene una persona? ¿Se puede copar el cerebro y dejar de registrar información o perder la memoria? 
Para el catedrático de Psicobiología Ignacio Morgado, autor del libro “Aprender, recordar y olvidar” (Ariel), no está clara la capacidad de almacenamiento de información del cerebro humano, pero afirma que existen estimaciones que le atribuyen entre 1 y 1000 terabytes, TB. Sin embargo, a pesar de la gran capacidad de nuestro “disco duro” tendemos a olvidar recuerdos e informaciones.

¿La razón? Son muchas. “Por su naturaleza y la infinidad de circuitos neuronales del cerebro, la memoria biológica es muy promiscua. No obstante, en muchos casos, el olvido, más que una pérdida de información almacenada en el cerebro es una incapacidad de acceso a los recuerdos”, explicó Morgado, en una entrevista publicada en el diario La Razón de España. 

Esto ocurriría por un cambio en las condiciones psicológicas de cuando se formaron, o bien porque el propio organismo está en una situación biológica también muy diferente. 

Para entender, menciona que cuando se aprende algo estimulado con cafeína, el recordarlo más tarde y libre de esa estimulación, será complicado. Entonces, ¿cómo mantener una memoria activa y que el cerebro no sea susceptible de “borrar” información?

Morgado, quien también es investigador del Instituto de Neurociencia de la Universidad Autónoma de Barcelona, primero aclara que las memorias no se almacenan en una única neurona o en una o pocas sinapsis, sino en múltiples neuronas y sinapsis que pueden estar ampliamente distribuidas en el cerebro.

Por lo tanto, enfatiza que para estar lúcido y con una memoria “sana” se debe estar en constante aprendizaje, porque asegura que memoria y aprendizaje están unidos.

“Cuando aprendemos algo, en las neuronas del cerebro surgen brotes llamados espinas dendríticas, que sirven para formar conexiones o sinapsis con otras neuronas y formar de ese modo, los circuitos nerviosos que albergan los recuerdos”, detalla el investigador en su nuevo libro. 

Es decir, que estas nuevas conexiones entre las neuronas que albergan el conocimiento se fortalecen y estabilizan, pero también puede ser que desaparezcan muchas de las ya existentes.

¿Cómo estimular la memoria?
Morgado resalta que lo fundamental es entender que el aprendizaje y la memoria son dos procesos estrechamente ligados y coincidentes, donde también participan otros procesos cerebrales, como la percepción sensorial, las motivaciones, las emociones o el lenguaje, según describe en “Aprender, recordar y olvidar”. 

En ese sentido, el catedrático español expone que existen una serie de procedimientos que mejoran nuestra memoria, donde el más importante es el sueño, ya que sería un determinante biológico capaz de potenciar la formación de la memoria y la integración del material aprendido. 

“Además repara el desgaste de las neuronas y reestructura los contenidos de la mente extrayendo reglas y regularidades ocultas, facilitando inferencias y, posiblemente, contribuyendo a la creatividad y la intuición de las personas”, declara. 

Pero además, afirma que sirve practicar deporte, leer, estudiar en nuestra mejor hora, recordar lo aprendido o simplemente, aprender otro idioma. Cualquiera de las siguientes actividades actuarán de buena manera en nuestra capacidad insospechada de aprender, manejar y renovar nuestros conocimientos y memorias. 

Y lo mejor de todo, son un pasaporte seguro para mantener la lucidez a pesar del paso de los años.


1. Practicar sistemáticamente el recuerdo de lo aprendido.
Este es un proceso activo que no solo sirve para evaluar lo aprendido sino también para seguir aprendiendo, ya que se descubrirán otros aspectos de la misma materia.

2. Guiar el aprendizaje con preguntas.
Lo que se obtiene es generar memoria a largo plazo y funciona mucho mejor que estar repitiendo la materia en forma casi inconsciente. Además, será importante no solo hacerlo en forma oral sino que también escribir y redactar las respuestas.

3. Determinar la mejor hora del día para aprender.
Los ciclos circadianos son de vital importancia. Para determinarlos, basta con poner atención a qué hora del día uno se siente más despierto y con mayor capacidad de atención y actividad.

4. “Memoria de trabajo”.
Es una función cerebral para aprender y adquirir nuevos conocimientos y habilidades y está muy relacionada con la inteligencia fluida, la capacidad de razonar y resolver problemas nuevos con independencia del conocimiento previamente adquirido.


5. La lectura.
Es la actividad intelectual que mayor potencia tiene sobre las capacidades mentales. “Al leer se requiere poner en juego un importante número de procesos mentales, entre los que destacan la percepción, la memoria y el razonamiento. El libro es un gimnasio asequible y barato para la mente y debería incluirse por ello en la educación desde la más temprana infancia y mantenerse hasta la vejez”, recalca Morgado.

6. Deporte y actividades físicas.
Es la más milagrosa porque actúa directamente en el cerebro y las neuronas, promoviendo y aumentando la cantidad de sustancias neurotróficas, como el BDNF, que incrementan la plasticidad sináptica, la neurogénesis y la vascularización del cerebro. Es decir, actúa como un desengrasante del cerebro.

7. Potenciar el error de la predicción.
Se hace para facilitar el aprendizaje y consiste en asociar lo que se quiere recordar a un estímulo emocional.

8. La actividad intelectual a lo largo de la vida.
Sirve para aumentar la memoria de la vejez y se ve potenciada con la lectura, escritura y la participación en cualquier actividad que estimule el cerebro. La idea es disminuir las consecuencias negativas del envejecimiento. “Cuanto antes empecemos, ¡mejor!”, anima el español.

9. Aprender otro idioma.
Se recomienda partir en la infancia temprana porque otorga importantes ventajas a la hora de aprender y formar memorias consistentes. Pero también ayuda a tener mayor capacidad de cognición ejecutiva, es decir, de ejecución mental y se protegería contra la neurodegeneración en la vejez.

10. Un poco de estrés.
Las situaciones emocionales y estresantes activan el sistema nervioso y el endocrino. “Las hormonas, como la adrenalina, la noradrelina y los glucocorticoides, liberadas en la sangre de las personas en situaciones emocionales o de estrés moderado pueden contribuir también a la facilitación tanto de memorias implícitas como explícitas”, explica el experto. No obstante, distingue que el estrés crónico junto con la elevada y persistente concentración de glucocorticoides en la sangre, provocan muerte neuronal y pérdida de espinas dentríticas en las neuronas de la corteza cerebral, lo cual dificultan considerablemente el aprendizaje y la memoria.



Una historia de amor


Un hombre de cierta edad vino a la clínica donde yo trabajo para hacerse curar una herida en la mano. Tenía bastante prisa, y mientras se curaba le pregunté qué era eso tan urgente que tenía que hacer.

Me dijo que tenía que ir a una residencia de ancianos para desayunar con su mujer que vivía allí.

Me contó que llevaba algún tiempo en ese lugar y que tenía un Alzheimer muy avanzado.

Mientras acababa de vendar la herida, le pregunté si ella se alarmaría en caso de que él llegara tarde esa mañana. 

-No, me dijo. Ella ya no sabe quién soy. Hace ya casi cinco años que no me reconoce.

Entonces le pregunté extrañado. 

-Y si ya no sabe quién es usted, ¿por qué esa necesidad de estar con ella todas las mañanas?

Me sonrió y dándome una palmadita en la mano me dijo: -"Ella no sabe quién soy yo, pero yo todavía sé muy bien quién es ella".

La NASA a punto de anunciar la existencia de vida en Marte




Hace pocos días, la NASA organizó un simposio donde la posibilidad de hallar vida extraterrestre en un futuro cercano fue puesta sobre la mesa ante un conjunto de científicos, historiadores, filósofos y teólogos de todas partes del mundo. La concurrida reunión se llevó a cabo en la Biblioteca del Congreso, en Washington D.C. y su objetivo principal fue explorar las formas de preparar al público para el inevitable descubrimiento de vida extraterrestre, ya sean simples organismos como los microbios o seres inteligentes avanzados.
«Estamos considerando todos los escenarios posibles al hallar vida. Si hallamos microbios, es una cosa. Si hallamos inteligencia, es otra; más si ellos son capaces de comunicarse», dijo Steven J. Dick, astrónomo, ex historiador de la NASA y organizador del simposio Preparándonos para el Descubrimiento: Un acercamiento racional al impacto del hallazgo de vida microbiana, compleja o inteligente más allá de la Tierra.

«La idea es que no tengamos que esperar hasta hacer el descubrimiento para preparar al público ante las posibles implicaciones», explica Dick. «Pienso que la razón por la cual la NASA ahora respalda esto es debido a la reciente actividad en el hallazgo constante de exoplanetas y los avances de la astrobiología en general».

Entre los disertantes del simposio de la semana pasada, estuvo presente uno que hace no mucho tiempo ya llamó la atención por sus declaraciones.

«Creo que existe la vida alienígena, pero no tengo evidencia de ello. Estaría muy emocionado si se anunciara [la existencia de vida ET]. Profundizaría mi entendimiento sobre la religión de una manera que no puedo imaginar», dijo el hermano Guy Consolmagno, sacerdote jesuita y científico planetario del observatorio del Vaticano.

Consolmagno ganó algunos titulares cuando hace años declaró que «cualquier entidad —sin importar cuántos tentáculos tenga— tiene un alma», y sugirió que él «estaría contento de bautizar a los extraterrestres si así se lo solicitaran». Actitud que el mismísimo Papa Francisco ha secundado este año.

«Tiene que haber libertad al hacer ciencia. Ser un buen científico implica admitir que no nos la sabemos todas —siempre hay algo nuevo que aprender», declaró Consolmagno, quien además piensa que el público no entraría en pánico si se revelara el hallazgo de vida extraterrestre.

Otras de las figuras en el simposio fue Seth Shostak, astrónomo del Instituto SETI de California, quien dio detalles fascinantes en números que evidencian claramente que no estamos solos en el Universo.

«El número de mundos habitables de nuestra galaxia se mide en decenas de billones, y eso no incluye a las lunas. El número de galaxias que podemos ver, además de la nuestra, es aproximadamente de 100 mil millones».

«Es un gran número; y sabemos que la mayoría de esas estrellas tienen planetas —70 u 80 por ciento. Sería demasiado excepcional que seamos la única cosa interesante del Cosmos. No somos un milagro, solo somos otro pato de la fila. (…) Probablemente una de cada cinco estrellas tenga un análogo de la Tierra. Son un montón de mundos habitables; de hecho, el número de “Tierras” en nuestra propia galaxia podría estar en el orden de los 50 mil millones», argumentó Shostak.

El tema OVNI no pudo faltar entre las preguntas. Según el organizador del simposio si bien «un gran porcentaje de los casos puede ser explicado por fenómenos naturales, existe un porcentaje de entre el 3 y 4 por ciento que no tiene explicación natural y debería estudiarse más a fondo».

La conferencia en Washington D.C. también trató sobre la próxima misión destinada a ser la sucesora del famoso Hubble: el Telescopio Espacial James Webb. Tan grande como una cancha de tenis, este observatorio del espacio profundo se lanzará en 2018 y orbitará más allá de nuestra luna. El James Webb centrará su misión en obtener nuevos datos y recolectar información atmosférica de los exoplanetas, algo que permitirá encontrar posibles indicadores de vida en otros mundos.






ALGO MAS DE CULTURA CON SABROSURA: 10 palabras con orígenes muy raros.





Muchas de las palabras que usamos en el español a diario provienen de otro idioma y en la mayoría de los casos con el paso del tiempo fueron adquiriendo significados que no eran los originales. Como es de suponer, la gran mayoría de los vocablos del idioma tienen su nacimiento en los dialectos latinos. Sin embargo, el país ibérico se nutrió de otras culturas y por eso no es extraño encontrarse con palabras surgidas del inglés, el árabe y hasta el vasco, por ejemplo. Conoce el origen de 10 palabras que utilizas cotidianamente y que no tenías idea de dónde provienen. 


Peluca

A pesar de lo que muchos podrían suponer el origen de la palabra peluca, poco y nada tiene que ver con el cabello. Su etimología proviene del francés "perruque", vocablo que a su vez proviene de "perroquet" que significa nada menos que loro. Resulta que un par de siglos atrás a los funcionarios de la justicia francesa se les decía loros ya que utilizaban sobre sus cabezas ornamentos que tenían bastante semejanza con estas aves. Con el paso de los años, esta palabra se colocó dentro del acervo popular y la palabra peluca traspasó los claustros judiciales para formar parte del habla coloquial.

Tosco

El origen de esta palabra se remonta muchos años atrás, a la antigua Roma, más precisamente. Pues resulta que por el siglo I existía un barrio de la ciudad de origen etrusco que era reconocido entre los romanos ya que el poblado era habitado por personas de dudosas costumbres y que tenían cierta propensión a la avería de objetos. Este suburbio recibió el nombre de “vicus tuscus”. El tuscus se convirtió en tosco al español como la acepción de un objeto hecho con poco cuidado y materiales de poco valor, aunque también se aplica a personas que no son muy cuidadosas.

Lunático

Esta palabra fue utilizada en la antigüedad para designar a aquellas personas que estaban fuera de los cabales normales y cuya demencia le era atribuida a los cambios lunares. Actualmente, en el idioma inglés a un individuo trastornado se lo menciona como “moonstruck” cuya traducción literal significa nada menos que “golpeado por la luna”. El origen de esta expresión proviene de algunos curanderos quienes consideraban que dormir a la luz de la luna perturbaba las facultades mentales de las personas. Sin embargo, la expresión “estar alunado”, que quiere decir estar de mal humor, también tiene su origen en el mismo mito.

Rutina

Convivimos con la rutina todos los días y por ella es que deseas salir de vacaciones más seguido. Pero el origen de este vocablo se remonta a la época de los romanos. Pues, los romanos llamaban “via rupta” a un camino roto, el mismo que abrían para hacerse paso con sus carruajes. De allí proviene la palabra ruta y su diminutivo, rutina, adquirió posteriormente el sentido de procedimiento repetido, es decir, de recorrer en la vida un mismo camino. La próxima vez que sientas que la rutina te agobia ya sabes a quién echarle la culpa de la invención de la palabra.

Paparazzi

El vocablo paparazzi surge de una deformación de “pappataci”, palabra que en el idioma italiano se utiliza generalmente para designar a un grupo de insectos zumbadores tales como la mosca o los jejenes, quienes son temidos por su picadura. Por analogía, los italianos la aplicaron a los fotógrafos, quienes solos o en enjambre acechan a diario a los ricos y famosos del mundo entero para obtener una imagen de su vida privada. Vale recordar también que paparazzo fue el nombre de un fotógrafo de esas características que apareció en el reconocido film “La dolce vita” del director italiano Federico Fellini.

Despilfarrar

El concepto de despilfarro está anclado desde varias generaciones anteriores a la nuestra. Lo cierto es que despilfarrar proviene de “pelfa” una palabra derivada del vocablo felpa. Originalmente esta palabra fue utilizada para reducir la felpa a jirones o a hilachas. Con esta idea de destrozar la vestimenta el vocablo pasó a estar relacionado a la idea de derrochar y/o malgastar las cosas. Sin embargo, lo curioso es que esta misma asociación persiste en el argentinismo pero con otro significado sin conexión alguna. En la Argentina felpear o pegar una felpeada está relacionado con el sentido de reto o paliza.

Gangster

No todas las palabras que utilizamos a diario en el idioma español provienen de dialectos latinos. En la actualidad existen una gran cantidad de vocablos originados en los idiomas anglosajones. Por ejemplo, una de esas palabras es gangster. En inglés antiguo “gangan” equivalía al actual “to go”, en español: ir. La palabra gang tomó después la acepción de quienes van juntos, o sea, en pandilla. El vocablo coloquial gangsters difundió en los Estados Unidos allá por la década de 1920 con la la llamada “Ley seca”. Hoy esta palabra se utiliza para cualquier miembro de un grupo de delincuentes.

Arroba

¿Cuál es origen del signo @ que utilizamos cotidianamente para enviar un correo electrónico o en redes sociales como Twitter? Pues, en otros tiempos y más precisamente en España, el arroba designaba una medida de peso utilizada fundamentalmente para transacciones comerciales. Este tipo de medición comenzó a usarse a partir de la llegada de los árabes a la península ibérica y resultó ser una forma de medición en común entre pobladores locales y los árabes. Pues, el arroba proviene del árabe arba, que significa cuatro, porque la arroba equivale a un cuarto de qiuntal, o sea unos once o doce kilos.

Lotería

El origen etimológico de la palabra lotería como la se la conoce hoy es compartido. El vocablo se formó a partir de “lot”, palabra con la que los francos y los germanos designaban la parte que toca en una distribución y también a la fracción de un terreno. En el idioma español “lot” pasó a ser mencionada como lote. Sin embargo, los especialistas descubrieron que el juego tal como lo conoce hoy había surgido en la época de Nerón, en Roma. El emperador lo implantó con premios tan disímiles que podrían llegar a ser tierras, casas, armas y hasta esclavos.

Chatarra

Cuando algo no nos sirve más o dejó de funcionar, sabemos a dónde va a parar la chatarra: directo a la basura. Pero, ¿de dónde viene exactamente la palabra chatarra? Este vocablo significa hierro viejo y en general se utiliza para designar a un conjunto de objetos metálicos que se descartan. Lo curioso es que el origen de esta palabra hay que buscarlo en el euskera, el idioma oficial del País Vasco. En euskera, ixatarra, es un un diminutivo de zatar, trapo, andrajo o remiendo. Como puede observarse el español es un rico idioma que se nutre de muchas culturas.






CULTURA CON SABROSURA:El origen de la palabra "Fornicar"

La palabra fornicar procede del latín “fornix” (fornice) que representaba la zona abovedada de ciertas edificaciones en el antiguo Imperio Romano. El “fornix”, era el lugar situado bajo los puentes, callejones u otros edificios, donde habitualmente se encontraban las prostitutas de la época romana con sus clientes.


Así, las prostitutas mantenían relaciones sexuales en este lugar con total tranquilidad, reconociendo socialmente que esos encuentros se producían sin vínculo conyugal. De ahí que la Iglesia se haya referido posteriormente a este término para asociar todas las relaciones sexuales ilícitas, esto es, las que se producían fuera del matrimonio.

El fornix, o más bien lo que se hacía bajo el fornix, es lo que se conoce como fornicación, donde los clientes romanos obtenían placer a cambio de unas monedas. Y es que los lupanares o burdeles de esta época se construían o simplemente se establecían en subterráneos y zonas abovedadas para pasar más desapercibidos.

La primera persona que registró esta palabra en castellano fue el historiador Alfonso Fernández de Palencia, en su “Vocabulario” de 1490.



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